El Combatiente Nº 62
Septiembre - Octubre de 2014 - Edición Nº 62
 

EDITORIAL

Mientras seguimos bailando el vals de los “fondos buitres” y la inútil ONU (Organización de las Naciones Unidas) los “condena” a pedido del gobierno, lo cierto es que la deuda argentina con los organismos de crédito internacionales se paga rigurosamente.

Las reservas se siguen achicando y en este mes se han reducido en 184 millones de dólares y sólo quedaron 28.221 millones de dólares (el mismo nivel alcanzado en 2006 y finales de 1990), como consecuencia de los “honrosos” pagos a los organismos internacionales (100 millones), los del bono Bonar por 86 millones y cerca de unos 2 millones por importación de energía. Sin embargo, no todo lo que se paga es contante y sonante: en realidad, se contraen nuevas deudas para pagar las anteriores y la deuda externa, hasta donde sabemos, es de unos 214 mil millones de dólares, según datos del propio Ministerio de Economía, es decir, más pagamos, más debemos. Eso no tiene otra explicación que la de pagar los intereses de los intereses a la vez que la de tomar más deuda para pagar las deudas. Aunque suene a trabalenguas, es así.

Por otra parte, nadie o pocos informan que la mayor parte de la deuda está puertas adentro: deudas del estado con el propio estado. El hecho de haber tomado al ANSES como si fuera un banco, hace que el estado le pida “prestado” dinero al organismo permanentemente, dinero que NO DEVUELVE. El 64% del Fondo de Garantía de sustentabilidad del ANSES está “prestado” al estado… Es decir, mientras se sostuvo que no se les podía dar el 82% móvil a los jubilados porque no había fondos, se están usando MÁS DE LA MITAD de esos fondos DE LOS TRABAJADORES y los JUBILADOS en sostener los gastos del estado burgués. Así las cosas, de lo que debe el estado, un 60% corresponde a deuda interna, deuda pública que contrae no sólo con el ANSES, sino con el Banco Nación y el Banco Central.

Es una verdadera hipocresía que se bata tanto el parche con los “fondos buitres”, mientras se están saqueando organismos públicos que sostenemos todos. Conociendo estas cifras es que se explica claramente por qué no se quita el ROBO a nuestros sueldos que se hace con el Impuesto a las Ganancias… Ya no sólo pagamos la deuda con la inflación, el Impuesto al Valor Agregado (21%) y otras exacciones del estado, sino con nuestros propios aportes salariales y con un impuesto que no corresponde que sea pagado por los trabajadores, que no percibimos “ganancias” porque los SALARIOS no son ganancia, sino el pago por la venta de nuestra fuerza de trabajo. En realidad, los trabajadores somos saqueados de todas las maneras posibles: con la plusvalía, con los impuestos y con las retenciones que nos hacen en concepto de leyes sociales sobre nuestros sueldos.

Bueno es recordar que la deuda externa es la nacionalización de deudas de empresas privadas nacionales e internacionales, entre las que están: Sevel, que a fines de 1983 adeudaba 124 millones de dólares; 649 millones de Acindar, del ex ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz; 211 millones de la Compañía Naviera, de la familia Pérez Companc; 62 millones de Loma Negra, de los Fortabat. Entre las  multinacionales están Techint, IBM, Ford, Fiat y, como era de esperar, no faltan los bancos: Banco Río, Francés, Citibank, Galicia, de Italia, de Londres, Español, Tornquist, Shaw, General de Negocios, Bank of America, Roberts, Supervielle, entre otros.

Si bien la deuda externa fue investigada por el Juez Ballesteros, la causa no llegó a nada. Entre los acusados e investigados que nada casualmente se “salvaron” están: Socma, del Grupo Macri; Cargill, Selva Oil, Sideco Americana, Suchard Argentina, Celulosa Jujuy, Ford Motors Argentina, Sudamtex, Textil Sudamericana, Renault, Cementos NOA S.A. y otras.

¿De qué nuevos buitres pretenden hablarnos si ya a los buitres los teníamos adentro hace décadas y de la mano del poder burgués? ¿De qué pretenden convencernos, como si fuera una causa “nacional y patriótica”, para que tomemos partido en favor de un estado gobernado por un grupo empresarial que se sostiene robándonos sin asco ni piedad ninguna? Es lamentable cuántos creen que embanderándose con la “causa” apoyan a un gobierno supuestamente popular, cuando en realidad están sosteniendo a una clase PODEROSA en el poder, que MIENTE descaradamente y USA a los incautos para seguir enriqueciéndose. ¡Ellos sí que obtienen ganancias! Ellos deberían pagar hasta el último centavo de deuda e ir presos por ESTAFADORES. Porque eso son, estafadores.

Pero, muchos sabemos que las democracias burguesas representan los intereses de la clase dominante y que no podemos esperar de ellos más de lo que hacen: ESTAFARNOS, SAQUEARNOS Y ROBARNOS. Olvidarlo por supuestos “progresismos” concedidos -engaña pichangas con que se conforman muchos, inclusive hasta los que alguna vez fueron revolucionarios- es mínimamente, para quien lo sabe, canalla y cómplice. Hay mucha gente que no lo sabe, pero también hay mucha otra que por migajas le ha vendido su alma al diablo burgués y se ha convertido, dándose vuelta como una media. No se puede creer que una Ley de Medios, una Ley de Matrimonio Igualitario y unos juicios ETERNOS a viejos genocidas que ya están mirando el fondo de su tumba (cuya mayoría o no tiene sentencia o goza de prisión domiciliaria) alcancen para justificar tamaña canallada ejecutada sobre los trabajadores y los pobres de este país y que, encima, se pretenda engañarnos con estupideces como que “nunca” hemos tenido un gobierno así… Todos los que hemos tenido nos han robado a mansalva, pero éstos mienten mejor, cooptan mejor, se acomodan mejor y nos “relatan” una realidad que NO EXISTE.

Pero las mentiras que no se pueden encubrir tiene un largo prontuario: nos dicen que la balanza comercial dio positiva, pero no nos dicen que ese resultado es porque se han reducido las importaciones. Si consideramos que luego de que Martínez de Hoz comenzara con el reviente de las industrias radicadas en el país, plan que continuó y perfeccionó OTRO PERONISTA: Carlos Menem, quien durante sus mandatos aniquiló la industria nacional, llegamos al país que hoy tenemos, donde todo depende de las importaciones. Ya casi no se fabrica en el país, sino que se importa en los rubros de insumos médicos, autopartes, textiles, medicinales, etc. Si para que la balanza comercial dé positiva se reducen las importaciones, los números son para el aplauso, pero nuestra vida se ve complicada en espacios demasiado sensibles para desestimarlos. Una cosa es que no se fabriquen autos por la caída de las importaciones y otra es que los hospitales públicos no tengan los mínimos insumos porque no entran al país. Eso es lo que pasa en la mayoría de los hospitales públicos, lo cual significa la muerte, ni más ni menos… Pacientes de HIV, cáncer y otras graves enfermedades lo saben bien y lo padecen a diario sin esperanza de que algo cambie la actual situación.

También la caída de las importaciones produce otro coletazo nada menor: la desocupación que se acrecienta como consecuencia de la caída de las ventas y la falta de insumos para la producción, tal como está sucediendo en el rubro automotriz que ha caído un 20,5% respecto del primer semestre de 2013 y que, al momento de escribir estas líneas cuenta con 15.000 obreros suspendidos, con reducción salarial y cientos de despedidos. La industria en general cayó un 6,1% en agosto comparada con el mismo mes de hace un año. Todo es caída: caen las reservas, cae la producción, caen las ventas y caen los puestos de trabajo. Como eslabón final de esa cadena de caídas los únicos que no tendremos salida seremos los trabajadores, porque los burgueses propietarios salvan sus ganancias de todas las maneras conocidas: con despidos, suspensiones o subsidios del gobierno para pagar salarios, tal como ha hecho ahora la Provincia de Buenos Aires con el Plan de Promoción, Preservación y Regularización del Empleo (Preba), elevando a $ 2.000 el subsidio por cada trabajador. Es decir, somos nosotros mismos los convidados de piedra de las patronales, porque esos subsidios son obtenidos de nuestras propias arcas públicas… Desvisten a un santo para vestir a otro.

Tan grave es la situación que nos toca vivir que el mentiroso INDEC ha admitido que el 33% de los trabajadores son “informales”, un eufemismo que encubre que son explotados sin obra social ni aportes jubilatorios ni vacaciones ni aguinaldos ni horas extras reconocidas ni servicios sociales de ninguna especie. Ese 33% equivale a unas 5.000.000 de personas. Si consideramos que NUNCA, durante este gobierno, el INDEC ha dado alguna cifra creíble, estamos en condiciones de sostener que ese número ha sido desinflado lo máximo posible y que seguramente es cercano a un 40% o más… También este organismo ha declarado que el sueldo promedio de los trabajadores es de 5.000 pesos, como si fuera un logro y no la cruenta realidad que padecemos, porque NADIE VIVE CON CINCO MIL PESOS.

Pero el circo de las mentiras da para mucho más: fue el propio Ministro de Economía, Axel Kicillof, quien presentó ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados una trilogía de cifras delirantes: un crecimiento de la actividad económica del 2,8%, un dólar promedio de 9,45 pesos y una inflación del 15,6% para todo el año que viene… Ya el dólar está casi a 8,50 pesos y este año todavía no terminó, es poco creíble que en un año más va a aumentar menos de un peso. En lo que va del año, la inflación de los precios mayoristas acumula una suba del 22 % y la de los minoristas un 18,2% ¿Por qué, en una economía en recesión, vamos a creer que el año que viene disminuirá; cuál es el argumento para basarse en semejante tendencia si la realidad marca exactamente lo contrario? Por tanto, podemos concluir en que algo pasa: o Kicillof delira o miente a sabiendas con absoluto desparpajo. Dadas todas las mentiras acumuladas, nos quedamos con la segunda opción y van… Parece que Kicillof tiene amnesia: no recuerda que sus previsiones siempre fracasan: ampliaron el plazo para el blanqueo de capitales (CEDINES) y fracasaron, inventaron el Procreauto y siguen fracasando… Es evidente que si para algo no está preparado es para prever.

Y mientras el gobierno prevé (¿Prevé…?) una caída abrupta de la inflación, lo único que cae abruptamente es el empleo: la tasa de desocupación subió al 7,5% en el segundo trimestre y la de subocupación al 9,4%... Datos que ha ofrecido el propio INDEC que, insistimos, siempre nos miente, por tanto también deberíamos sumarles un par de puntitos a las cifras publicadas… Pero supongamos que nos dice la verdad: 320 mil personas perdieron su trabajo o pasaron a trabajar menos de 35 horas semanales entre marzo y junio de este año... 19 millones de personas conformamos la población económicamente activa y al final del segundo trimestre habían 1.425.000 desocupados y 1.786.000 subocupados, es decir que 3.211.000 personas no consiguieron trabajo… Datos y más datos que sólo muestran la realidad en la que vivimos y las mentiras con que nos la quieren dibujar.

Y ante el cuestionamiento creciente de los trabajadores que resisten con paros, cortes y movilizaciones y la falta de respuestas políticas a la crisis, el gobierno apeló ininterrumpidamente a su espadachín carapintada, siempre dispuesto a reprimir con su odiada Gendarmería y a inventar causas contra los trabajadores. El papelón del impresentable gendarme que se zambulló sobre el capot de un auto, haciendo el ridículo hasta a nivel internacional -porque el video con su absurda payasada dio la vuelta al mundo- más la denuncia de que Berni había recontratado al espía de INTELIGENCIA, carapintada como su jefe, Roberto Ángel Galeano, antes dado de baja por la ex Ministra Nilda Garré, fue la gota que rebalsó un vaso que Berni venía llenando con esmero. El supuesto gobierno de los “derechos humanos” ya no pudo disimular su verdadera ideología, como si no hubiera alcanzado con la Ley Antiterrorista y el nombramiento del genocida procesado Milani para dejarlo claro. Fue demasiado, necesitaba un fusible y la cabeza visible era la de Berni. Pero no, su amistad de años con la familia presidencial le salvó el pellejo de funcionario. Al que no pudo salvar es a su camarada carapintada, aquél que peleara en Malvinas bajo las órdenes de Seineldín: efectivamente, rodó la cabeza de Galeano como prenda de “paz” social, especialmente para acallar y calmar las propias voces internas que de tanto sapo se atragantaron y el último se les quedó cruzado. Lo cierto es que Berni ha bajado los decibeles y se presume que fue a pedido de la propia presidente, pero a no confiarse: sigue firme en su puesto, jamás dejará de ser un milico carapintada, estará allí, agazapado hasta que sea necesario que salga del redil. Por ahora, se conforma con la benevolencia de una justicia a medida del gobierno: fue sobreseído por segunda vez en la causa por la detención de 68 personas en Campo de Mayo, uno de los centros de exterminio de la dictadura genocida.

Y mientras miles de obreros son suspendidos, millones no encuentran trabajo y siguen los cierres de establecimientos como el de Cresta Roja que dejó 1.300 trabajadores en la calle, la presidente, que viajó con gruesa comitiva, ante la Asamblea General de la ONU sostuvo que los fondos buitres “Actúan como desestabilizadores de la economía; hacen terrorismo económico y financiero, que provoca hambre y pobreza". Hemos explicado más arriba cómo es el endeudamiento argentino, a quiénes se les paga y de qué manera somos los que menos tenemos los que pagamos. Eso obedece a DECISIONES POLÍTICAS que toma el gobierno, decisiones que van desde pagar una deuda ilegítima e ilegal, hasta apropiarse de los fondos del ANSES para solventar los gastos INTERNOS del estado. La pobreza y el hambre no son responsabilidad de ningún fantasma externo, sino del gobierno que hambrea. Nada tienen que ver los fondos buitres con los topes salariales, con el clientelismo político sostenido con el dinero de trabajadores y jubilados, el enriquecimiento ilícito de cuantiosos funcionarios comenzando por el vicepresidente y terminando por el Director del Sedronar, por ejemplo. El hambre y la pobreza son RESPONSABILIDAD DEL GOBIERNO y de nadie más. Y tal parece que los “fondos buitres” son el chivo expiatorio para todos los males que padecemos, cuando es el propio gobierno el que se ha cansado de repetir su voluntad de pagarles. ¿Qué pasará cuando les comiencen a pagar, dejarán de ser la causa de nuestras desgracias y pasarán a ser honrosos acreedores a los que honramos con nuestra pobreza y nuestro hambre?

Toneladas de mentiras sobre mentiras, de engaños sobre engaños, apelación a discursos que tendenciosamente pretenden desviar la atención de nuestra mirada hacia afuera, como si todos fuéramos un hato de idiotas incapaces de sacar mínimas y simples conclusiones con sólo cobrar el sueldo y tener que comer y pagar la factura del gas, tema del que se habla poco, pero que viene siendo como un verdugo sobre las economías de los trabajadores, los jubilados y los pobres. ¿Qué tienen que ver los fondos buitres con la economía que hace el estado al no subsidiar más el gas y permitir que su consumo en invierno equivalga a la quinta parte de un salario promedio declarado por el INDEC o a la mitad de una jubilación mínima? ¿Por qué el estado burgués subsidia a las empresas privadas automotrices y no subsidia el gas de consumo popular? La respuesta es sencilla: porque representa los intereses de SU CLASE, LA BURGUESÍA FINANCIERA, y no los intereses de NUESTRA CLASE, el proletariado y los pobres. Y allí vemos las interminables colas de jubilados, desocupados y pobres, sacando chapa de pobres en las empresas proveedoras de gas para pagar una factura ¡En cuotas!, una verdadera VERGÜENZA, una afrenta a nuestra inteligencia y una humillación que sufrimos por DECISIONES POLÍTICAS DEL GOBIERNO Y DE NADIE MÁS. A no dejarse engañar con tanto “relatito” de cuarta categoría, masticado y digerido para chupamedias sumisos que chupan de la teta del estado.

Son DECISIONES POLÍTICAS las de hacer construcciones faraónicas como las de las Torres Gemelas de Santiago del Estero, donde el gobierno provincial, conjuntamente con el nacional, invirtieron 600 millones de dólares en semejante obra, mientras consienten que haya un 50% de pobreza en la provincia, un 68% de pobreza infantil y un 32% de indigencia infantil y permiten que haya 77.000 viviendas rancho…

Son DECISIONES POLÍTICAS las de permitir la corrupción, porque después de la presentación de sus respectivas declaraciones juradas, nos vinimos a enterar que la “juventud maravillosa” se ha enriquecido en poco tiempo, fundamentalmente desde que ocupa cargos en las empresas del estado. Así, el país cuenta con nuevos ricos, como Juan Ignacio Forlón, Axel Kicillof, Ignacio Saavedra, Juan Cabandié, Mariano Recalde, Augusto Costa y Juan Martín Fresneda… ¿Qué tienen de maravillosos para enriquecerse en un país donde nos estamos empobreciendo las mayorías? Evidentemente deben ser los protegidos de los “fondos buitres”, dado que no los empobrecen… Pero no son los únicos: el Jefe de Gabinete Capitanich se enriqueció en un 13% respecto del 2012 y el Ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, se enriqueció en un 50% el año pasado... Queremos que nos den la fórmula para hacer plata tan rápido. ¿Cómo se van a condoler de la miseria, de la pobreza, si ambos padecimientos pertenecen a un mundo al que ellos no ven ni por televisión? ¿Qué pueden saber lo que significa pagar un alquiler con un sueldo de docente, por ejemplo, si son propietarios de varios departamentos y casas, autos y empresas? Esa y no otra es la gente RESPONSABLE de las DECISIONES POLÍTICAS que nos sumen en el hambre y la pobreza.

Y, mientras estas cosas indignan, existe otro mundo que todos nosotros conocemos. Es el mundo del trabajo, de la resistencia para que no nos quiten la fuente de sustento, de las solidaridades entre nosotros, de la lucha creciente y de los muchos intentos que hacemos para unirnos, pese a todo. No nos resulta fácil, todos lo sabemos. Lamentablemente, somos reproductores de la ideología dominante, aún no podemos vencer sus prácticas sectarias, su detestables costumbres individualistas, sus búsquedas oportunistas en lo político. Sin embargo, allá vamos, a traspiés y yendo de la prueba al error, de caernos a volvernos a levantar. Es la sangre de los trabajadores la que pondrá en pie a este país, porque somos los que producimos todos los bienes de esta sociedad. NADIE que no seamos nosotros mismos pensará ni accionará por nosotros dentro de este sistema pergeñado sólo para que unos pocos vivan a costillas nuestra, para que una minoría parásita goce de lo que producimos. La unidad debe ser un objetivo por lograr, sumar y sumarnos con generosidad, pensando que otro trabajador, piense como piense, padece las mismas postergaciones, sufre la misma explotación, soporta los mismos abusos, resiste como puede lo mismo que nosotros.

La experiencia de los despedidos de Gestamp dejó al descubierto muchas de las trampas que la burguesía utiliza para sacarnos del medio: la carencia de sindicalización NO ES UNA FORMA DE RESISTENCIA, sino un acto FUNCIONAL al enemigo de clase que en ese conflicto usó la falta de agremiación de los trabajadores como excusa para que uno de los tantos sindicatos traidores la esgrimiera como recurso para favorecer a la patronal y a los propios organismos del estado burgués. Desafiliarnos de los sindicatos termina siendo lo más beneficioso para los explotadores y sus cómplices, lo más conveniente a sus intereses cuando buscan eliminarnos de sus fábricas, sus empresas, sus comercios. Debemos afiliarnos, por mucho asco que nos den todos esos personeros canallas. Afiliarnos para tener voz, para organizarnos como corriente HONESTA en nuestra defensa, para unirnos y confluir en un movimiento sindical de base que aglutine nuestras luchas y demandas. Debemos vencer la dispersión y la mezquindad entre nosotros. No es tarea fácil, lo sabemos. Años de dictadura, la ruptura del tejido social, la desaparición de una generación entera de dirigentes, las posteriores “democracias” han hecho caer muchos de los valores que nos son propios: la solidaridad, la hermandad, el sabor de la satisfacción que da pelear codo a codo, espalda con espalda. Si nos tocan a uno, nos tocan a todos debería ser una consigna que llevemos a la práctica con HECHOS y no con palabras.

Por ello, compañeros, y porque el proletariado está signado a ser el enterrador de este sistema injusto, vayamos primero por nosotros, esforcémonos en esa unidad tan ansiada y concretémosla hasta convertirnos, como debe ser, en un solo puño que diga NO a tanta bajeza y SÍ por cada uno de nosotros.

A vencer o morir por la Argentina, compañeros.

28/09/2014

INTERNACIONAL

A la economía del sistema capitalista hegemónico ya no se le puede llamar economía. ¿Por qué ya no se puede ni debe considerársela economía? Porque en casi su mayor parte ya no está compuesta por el trabajo que los humanos practican para subsistir junto con sus proles: las dos terceras partes de la humanidad están marginados de la producción y de los beneficios que tendrían, supuestamente, al ser partícipes. Por el contrario, acarrean una vida de miseria y sobrevivencia a la que los condenó el sistema capitalista de producción y distribución, algo que demuestra este sistema ha fracasado, ante los ojos de toda la humanidad, como el sistema “ideal” para solucionar los problemas que se le plantean a los seres humanos en el desarrollo de sus necesidades materiales y espirituales porque nadie que no tenga resuelta su vida material puede gozar, plenamente, su espiritualidad, ni siquiera la clase dominante puede gozar de su “tranquilidad espiritual” pues está constantemente amenazada por los desheredados, los hambrientos, los marginados que jamás se conformarán con sus actuales estados: sus presentes condiciones son pasibles de mutarlas y es por lo que van pelear… Todo es cuestión de tiempo... Tiempo para que agoten sus experiencias, sus expectativas -que todavía las tienen-, sus ilusiones. Cuando vean que no tienen futuro dentro de este sistema, cuando tomen conciencia del oscuro y trágico destino que les espera, buscarán el camino de organizarse para acabar con el sistema que los explota y oprime.

Muy por el contrario, los “países desarrollados” están estancados, en franca recesión. Tanto es así que han incorporado rubros pertenecientes a delitos como el narcotráfico, la prostitución y otras al Producto Interno Bruto, para maquillarlos y dar la apariencia de que no están en malas condiciones. Seguramente deben contabilizar los bienes robados en las guerras de rapiñas, como el petróleo libio, el iraquí, el sirio y tantas otras cosas que roban en sus correrías y agresiones  Andanzas que son pagadas por todos los contribuyentes, por todo el pueblo estadounidense tal como pagaron, pagan y pagarán las aventuras de la FED, que regala dinero a tasa, casi 0%, para que los bancos lo presten al 4, al 5% e incluso más… Cuando cada norteamericano nace, ya cuenta con una deuda de por lo menos 60.000 dólares. Cuando la desocupación ronda el 22% de la población económicamente activa; más de 50 millones de su población, trabajadores y desocupados, viven de los vales de alimentos del Estado; 40 millones, por lo menos, de ciudadanos norteamericanos están endeudados con préstamos estudiantiles. Uno de cada tres graduados en las universidades termina sus estudios con una deuda promedio de 26.000 dólares y con muy pocas posibilidades de conseguir empleo. Según analistas de la cadena CNBC, éste es el peor mercado de trabajo en los últimos 75 años. El desempleo de personas entre 20 y 24 años es del 11,1%. Esta situación obliga a que uno de cada cinco norteamericanos de entre 20 y 30 años vivan con sus padres y que el 60% reciba ayuda de su familia. Con estos números, los jóvenes se ven obligados a conseguir dinero como sea para pagar sus deudas estudiantiles. Algunos estudiantes, los más desesperados, hasta venden partes de sus cuerpos. Según una investigación del Centro para el Progreso Estadounidense, en el ciclo 2011-2012, los centros de educación superior de este país recaudaron 154.000 millones de dólares por matrículas, mientras los estudiantes y sus familias financiaron esos gastos con préstamos por 106.000 millones de dólares de los programas públicos de ayuda estudiantil, de acuerdo con el reporte publicado por la revista Ciencia on line. El sueño norteamericano se ha transformado en una pesadilla.

La burguesía financiera imperialista, como ya hemos dicho, ha sometido a los viejos estados nacionales y los ha puesto a su disposición para instrumentar sus políticas. Ha puesto, prácticamente, a las Naciones Unidas bajo sus dictados, por lo que ya no cumple las funciones para la que fue creada y se ha convertido en un mero apéndice de los intereses de la burguesía financiera imperialista. Por eso permite que no se cumplan las resoluciones o se las retuerzan en favor de sus intereses, como ocurrió con el caso de Libia, como se intentó hacer con el uso de armas químicas en Siria, como el incumplimiento de las resoluciones contra Israel en el caso del respeto de las fronteras de antes de 1967 y con las permanentes agresiones al pueblo palestino o con no permitir las inspecciones de sus instalaciones atómicas. La inutilidad de la ONU llega al paroxismo con los temas de Ucrania y los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen fascista de Kiev, con el derribo del avión Malasio para acusar a Rusia o a los independentistas del sureste de Ucrania; con la no condena explícita contra el golpe de estado contra el presidente Yanukovich, instrumentado por la burguesía financiera imperialista de Estados Unidos y por la burguesía financiera imperialista de la Unión Europea. La no condena clara y explícita contra las sanciones económicas a Rusia, deja al desnudo la “Santa Alianza de toda la Burguesía Financiera imperialista” contra Rusia, China, la organización de los BRICS y contra la Organización del Tratado de Shangai.

Esta política demuestra la arrogancia y las pérfidas políticas para detener y ponerle trabas al crecimiento económico de todos los países que no acuerdan con las políticas de la burguesía financiera imperialista mal llamada occidental. Mal llamada porque en esa Santa Alianza se cuentan, por lo menos, dos países asiáticos: Japón y Corea del Sur. Por esta razón preferimos llamarla burguesía financiera imperialista, aunque no desconocemos que la hegemonía la detenta la burguesía financiera imperialista norteamericana, una hegemonía que está siendo usada, por un lado, para mantener el status quo de la Unión Europea y de Estados Unidos que no pueden mantenerse frente al empuje del crecimiento de China y Rusia, principalmente. Por tanto, con el liderazgo de Estados Unidos arrastrando a la Unión Europea, todos los medios son usados para frenar el desarrollo de Eurasia, por otro lado.

Nada parece surtir efecto. Rusia ha aprendido, junto con China, de la errónea decisión en el Consejo de Seguridad de abstenerse en el caso libio. ¿Error de cálculo en la relación de fuerza, subestimación de su capacidad o sobreestimación de las fuerzas del enemigo o adversario? Posiblemente una combinación de todo o un paso calculado para dejar al descubierto todas las patrañas urdidas por los títeres yanquis y europeos, de la burguesía financiera imperialista. Si fue esto último, quedará en los anales de los movimientos geoestratégicos, porque desde ese momento Rusia y China comenzaron a ganar terreno en un tópico tan sensible como es la información a la población mundial.

Los medios de comunicación imperialistas dejan de ser creíbles y comienzan a desbarrancarse con mentiras tras mentiras. Las voceras y los voceros de la Casa Blanca, ya sean del Departamento de Estado o de otro ente, se convierten en blancos de burlas y dicen y hacen ridiculeces, mientras Barack Obama, el títere mayor, pierde prestigio y credibilidad frente a Vladimir Putin y Xi Jinping.  Nadie le cree las razones expuestas para explicar la retirada de las tropas de la OTAN de Afganistán. Aparecen voces de ex miembros de servicios de inteligencia, incluso oficiales de sus fuerzas armadas, desmintiendo a los organismos oficiales y al propio presidente sobre los reales planes de la administración demócrata y las complicidades con los republicanos, que dejan palmariamente claro que gobierne quien gobierne la política será la misma, tanto para el pueblo norteamericanon como para todos los pueblos del mundo.

Hillary Clinton en sus memorias, reconoce que fueron los títeres yanquis los que organizaron, armaron y financiaron -y financian- al terrorismo internacional a través de sus aliados en Medio Oriente: Arabia Saudita e Israel, principalmente. Ya todo el mundo ha tomado nota de que Estados Unidos derrocó y asesinó a Saddam Hussein como parte de su política para esa región, que inventó las razones para agredir y arrasar al pueblo libio; que fueron los norteamericanos los demiurgos de las “primaveras árabes”, de las “revoluciones de colores” en el antiguo espacio soviético; que animaron y armaron al títere georgiano para provocar a Rusia; que agredieron a través de sus mercenarios, mal llamados islamitas, a la República de Chechenia, de la misma forma que agreden a Pakistán y piensan agredir a China y a todos los que no acuerden con sus planes o que pongan en peligro la preeminencia del dólar como moneda de intercambio y de reserva mundial. Más allá de los planes, de las malas y buenas intenciones, la realidad demuestra que el dólar y todas las manipulaciones para mantenerlo en la escena mundial se debilitan y van camino a la desaparición. Es el ocaso del imperio más grande que ha visto la humanidad. Ha perdido la guerra en Irak, ha sido derrotado en Afganistán, está perdiendo en Siria y su valioso alfil sionista está peligrosamente jaqueado y cuyo destino probable es la desaparición como Estado que llevará a su pueblo a una nueva y eterna diáspora. No creemos que haya un pueblo en el mundo que quiera defenderlo… NO, después de los crímenes de lesa humanidad cometido contra el pueblo palestino, contra el pueblo libanés y contra el pueblo sirio y por la intervención de su servicio de inteligencia en todos los procesos reaccionarios de Venezuela, Colombia, Irán, Ucrania y tantos otros en los que actúa en sociedad con la CIA. Es un estado creado artificialmente por el imperialismo anglosajón, por tanto, es necesario que no exista.

Frente a esta caótica situación internacional, que sólo beneficia a la burguesía financiera imperialista, se nos presenta una pregunta obligada: ¿Cuál es el rol de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) y a quién beneficia su accionar?

No es una pregunta ociosa y, mucho menos, fácil de responder si no se buscan las bases materiales de esta organización nacida a finales de la Primera Guerra Mundial, precisamente en 1920, al compás de una profunda visión idealista de la burguesía dominante. Son muy significativas la palabras del ex subsecretario de Estado John Bolton, dichas en 1994. “Las Naciones Unidas no existen como tal, pero sí hay una comunidad internacional que ocasionalmente puede ser dirigida por el único poder real que existe en el mundo: Estados Unidos, siempre y cuando esto le convenga. Cuando toma el liderazgo, lo único que le queda a la ONU es seguirlo”. La resolución de la Asamblea de las Naciones Unidas que calificó de “inválido” el referendum de Crimea -después de que fracasara la misma resolución en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas porque Rusia la vetó-, trae a la memoria la política de doble rasero que siempre adoptó la ONU durante los noventa y cuatro años de su existencia. Las Naciones Unidas (ONU), desde su creación en 1920 y cuando todavía llevaba el nombre de Liga de de las Naciones, no pudo frenar el surgimiento del nazi-fascismo y mucho menos prevenir la Segunda Guerra Mundial. Después de esa guerra, la Liga de las Naciones desapareció para resurgir en 1946 con el nombre de Organización de las Naciones Unidas con sede en Nueva York, convertida en aliada y subordinada incondicionalmente a los intereses de la burguesía que surgía como hegemónica, la de los Estados Unidos de Norteamérica. Avaló con su inacción, su silencio o el abierto consentimiento las invasiones estadounidenses a Panamá (1918-1920-1925-1958-1989), a Cuba (1917-1933), a Filipinas (1948-1954), a Honduras (1919-1924-1925), a la República Dominicana (1965-1966), a Rusia (1918-1922), a Yugoslavia (1999), a Guatemala (1920-1924-1966-1967), a El Salvador (1932), a Irán (1946-1954), a Grecia (1946-1947), a Vietnam (1955-1975), a Egipto (1956), al Líbano (1958-1982-1984), a Laos (1962-1971-1973), a Camboya (1969-1975), a Grenada (1983-1984), a Somalía (1992-1994), a Afganistán (2001 y continúa), a Irak (1958-1990-2003 y aún sigue interviniendo). Esto es sólo una parte porque deberíamos hablar de las resoluciones de la ONU favorables para el uso de la fuerza militar de la OTAN contra la Libia de Gadaffi para robarle el fondo soberano y los miles de millones que ese país tenía invertidos en Europa y Estados Unidos, aventura que dejó una nación fracturada y con casi toda su infraestructura en ruinas humeantes.

Recordamos al ex senador norteamericano Henry Cabot Lodge caracterizando a la Liga de las Naciones como “una creación diabólica con un nombre angelical”. No hay dudas de que, si Cabot Lodge viviera en la actualidad, diría lo mismo de la ONU, tal como dijo de la Sociedad de las Naciones. Naciones Unidas -que no son tan unidas- lleva en sus entrañas la Santa Alianza de la Burguesía Financiera Imperialista para frenar todo intento de progreso de la humanidad. Tomando en cuenta su pasividad, es un apoyo implícito a los planes ilegales de la OTAN, bajo el absoluto control de los títeres de Washington de derrocar al Presidente sirio Bashar al Assad para producir cambios favorables a sus intereses. Tampoco dice ni hace nada con los sucesos de Ucrania: ningún pronunciamiento contra el golpe de estado contra el presidente legítimamente electo, Víctor Yanukovich, el derribo de una avión Malasio con casi trescientas personas por parte de los fascistas de Kiev, mientras mantiene silencio frente a la masacre de civiles a quienes les roban sus órganos. Hace silencio frente a las abiertas provocaciones para que Rusia intervenga en Ucrania, para así justificar una guerra de consecuencias imprevisibles. No pronuncia ni una palabra para condenar a Estados Unidos por los constantes ataques al gobierno venezolano. Por el contrario, alienta a los fascistas venezolanos y colombianos en sus intentos para desestabilizar toda la región.

Mi abuela siempre decía “por la plata baila el mono”: los apostadores de la timba de Wall Street lo dicen de una forma menos zoológica. Para explicar las conductas de las grandes corporaciones, de los líderes (léase títeres del capital financiero) de los países o de los simples mortales, como nosotros, dicen “seguir el movimiento del dinero”. Así, los latinoamericanos podemos entender en parte la sumisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) a Washington, que es responsable del 67% del presupuesto de este organismo. Dijimos “entender en parte” porque el problema económico no es toda la explicación, sino una parte y no la esencial. La esencial es que se trata de visiones ideológicas devenidas de la misma clase. No tienen contradicciones antagónicas excluyentes, las contradicciones antagónicas y excluyentes son con sus proletariados. De otra forma no se explica la expulsión de Cuba, del bloqueo y otras cuestiones que la economía no explica, aunque, en última instancia tengan sus raíces económicas.

Pero, volviendo a la ONU, desde el punto de vista económico, sucede en ella lo mismo que en la OEA: Estados Unidos cubre el 22% del presupuesto para su funcionamiento, aparte de ser el dueño de la sede central en Nueva York. Esto significa que para el año fiscal 2014-2015, los norteamericanos aportan 1216 millones de dólares. Aparte, para las “operaciones de paz”, las Naciones Unidas tienen un presupuesto separado de 7.000 millones de dólares de los que participan unos 120.000 militares, policías y empleados civiles. Los Estados Unidos financian el 27% de estas operaciones aportando 1890 millones de dólares al año. Esto y el hecho de pertenecer a la misma clase dominante explican la política de doble rasero de la Naciones Unidas que, por ahora, no puede resistir a las presiones de la burguesía financiera imperialista, encabezada por la norteamericana. Estados Unidos utiliza a las Naciones Unidas para promover sus intereses que, en la actualidad, se expresan no tan homogéneos.

El comienzo del quiebre de la homogeneidad se vio claro en la votación de la resolución de la Asamblea de la Naciones Unidas por el referendum de Crimea: muchos países se quejaron de las presiones de los occidentales para que voten en favor de la resolución contra del referendum, resolución que fue presentada por Ucrania, Canadá, Alemania, Lituania, Polonia y Costa Rica. A su vez, la propuesta Argentina no fue escuchada. Según sostuvo el canciller Timerman, “si el tema era respeto a la integridad territorial, entonces que se mencionen todos los territorios cuya soberanía se encuentra disputada según las Naciones Unidas, fue simplemente ignorada por este organismo”. Como confirmó Timerman, “no fuimos escuchados, pero sí presionados para imponernos el texto finalmente adoptado”...”Por eso no debe extrañar que, al igual que los demás miembros fundadores del Mercusor y la mayoría integrantes de la CELAC, nos hayamos abstenido y opuesto a la resolución en cuestión”. En definitiva, esta resolución demostró que a pesar de que la votación fue adversa para Rusia, los verdaderos derrotados fueron los Estados Unidos y la Unión Europea, que también demostró serias fisuras: 93 países no apoyan el mundo unipolar que pretende la burguesía financiera imperialista.

A pesar de éste y otros reveses, la ONU parece no registrar que el mundo está mutando hacia la multilateralidad, que el unilateralismo está perdiendo terreno al compás de la crisis y la desesperación de la burguesía financiera imperialista. Los títeres norteamericanos intentan hacernos creer que el enemigo creado, armado y financiado por ellos, es nuestro enemigo, pero han perdido credibilidad y legitimidad. Las voces que se levantan en la 69ª Asamblea General de las Naciones Unidas acusando a Estados Unidos por sus problemas marcará otro hito en el creciente deterioro de la hegemonía estadounidense. Esperemos que ese deterioro se manifieste en cambios políticos de la ONU. Así lo esperan los pueblos, tanto el ucraniano, como el sirio, el venezolano, el cubano, el iraquí, el afgano, el africano, en fin, todos los pueblos agredidos por la política imperialista.

Por lo pronto en Ucrania las cosas siguen, aparentemente, con menos intensidad: los fascistas de Kiev sueñan con ganar con mentiras lo que no pueden ganar en los campos de batalla. Los mercenarios terroristas, encabezados por Estados Unidos, también sueñan con ganar terreno con bombardeos que no conducen a nada, violando la soberanía de Siria. Es evidente que tratan de derrocar a Bashar al Assad, pero no cuentan con la respuesta de los rusos. Si antes no pudieron engañar a los sirios y, mucho menos, a los afganos e iraquíes, es un delirio pensar que puedan hacer lo que no pudieron antes con años de guerra y masacres. Lo único claro es que están desesperados, que los objetivos son masacrar y desestabilizar toda la región, arrasar para que nadie pueda ser beneficiado… nihilismo burgués. El discurso del títere mayor en la Asamblea General es un síntoma del gran despegue de la realidad que sufre la clase dominante, parece una sangrienta burla para toda la humanidad, un monumento a la estupidez. No todo está perdido, el proletariado se está movilizando, las condiciones materiales para los grandes cambios están presentes. Las que brillan por su ausencia son las condiciones subjetivas, lo que evidencia que la derrota ha afectado profundamente la mente y el espíritu de todos los llamados a constituirse en vanguardia de los grandes cambios posibles y necesarios.

Sin embargo, tenemos la Revolución de Octubre como referencia de que no sólo ningún pueblo se suicida, sino de que esas condiciones subjetivas que parecen no existir se construyen en corto tiempo. Bastaron unos pocos meses para que el partido bolchevique llevara a cabo la mayor gesta revolucionaria que el mundo ha conocido. A 97 años de la Revolución Rusa es menester recordarla no sólo con respeto, sino con la esperanza puesta en la fuerza del proletariado mundial que saldrá de su aparente ostracismo y terminará de empujar hacia su entierro final al sistema capitalista con todos sus payasos. Esa gloriosa gesta se mezcla con la enorme tristeza de que un 8 de octubre de 1967 fuera asesinado uno de los grandes revolucionarios latinoamericanos: Ernesto Che Guevara. Pero esa tristeza, lejos de desalentarnos, nos da la templanza para seguir su camino.

Por Mario Roberto Salvatierra.

OPINIÓN

HISTORIA DEL FUEGO, LA MEMORIA DEL DESIERTO
Acerca de los orígenes de los conflictos en medio oriente

¿Con cuánta frecuencia explotó sobre ti el cielo con odio?
¿Con cuánta frecuencia fuiste tú exiliado?´
¿A cuánta masacre sobreviviste?
Ahora tú reúnes todas las heridas refugiándote en la muerte
llevando los sueños como alas.

MAY SAYIGH

En estos momentos, cuando la prensa burguesa descarga su guerra psicológica de terror sobre las masas, agitando los fantasmas del “terrorismo” y utilizando este término como un calificativo genérico para cualquier movimiento armado; en estos instantes cuando vemos las decapitaciones del Estado Islámico como si se tratase de un reality show viral que se expande por el ciberespacio, donde se repiten imágenes de mujeres raptadas en Nigeria por Boko Haram y se levantan las primaveras árabes gestadas por los medios imperialistas y ejecutadas por La hermandad Musulmana, en esta coyuntura es determinante analizar los orígenes de estos grupos y su accionar político. Es menester definir a qué intereses son funcionales sus actividades para tomar una posición y no arrastrarse como muchas organizaciones que se autodefinen de izquierda y sin embargo corren  atrás de revoluciones ficticias azuzadas por la CIA.

Para hablar de la situación en Medio Oriente y describir los diferentes sectores y grupos que se enfrentan no se puede recurrir a fórmulas ni simplificar antojadizamente la historia, desconociendo las ricas y profundas civilizaciones milenarias que la protagonizaron. No alcanzar a vislumbrar esos reflejos del pasado en este presente es no comprender las bases de una cultura absolutamente inentendible para los cánones occidentales. El marxismo, como lo hemos aprendido de los grandes teóricos, no es una fe que por repetición se transforma en realidad: por el contrario, es una herramienta que nos permite comprender los hilos invisibles que se ocultan en la fuerzas sociales que impulsan  la historia. No es una receta muerta, es una fuente  viva que se aplica en la propia vida de los pueblos.

En principio, es necesario aclarar que lo que entendemos gracias a la propaganda burguesa como un “conflicto religioso” es un enmascaramiento de una lucha de clases silenciada. Esto no es específicamente una lucha entre burguesía y proletariado, más bien es una lucha entre opresores y oprimidos que fueron cambiando su denominación a lo largo de la historia a medida que se modificaron las relaciones de producción, hasta llegar a la composición actual en la que se conjugan varios factores: la lucha por la emancipación política y económica del proletariado, que los enfrenta directamente a las burguesías árabes; la lucha por la liberación nacional contra el imperialismo y sus aliados locales como enemigos centrales, y la lucha arrastrada desde la antigüedad entre las diferentes concepciones del poder político y religioso. Los conflictos en Medio Oriente son reflejos de luchas económicas y las relaciones de poder se traducen en todos los aspectos de la vida material y espiritual, inclusive en la cultura y la religión.

Desde tiempos antiguos, los pueblos del Medio Oriente fueron usados como carne de cañón en conflictos ajenos a sus intereses. A los resabios del Imperio Otomano les siguieron los protectorados coloniales del imperialismo europeo. Estas potencias capitalistas sostuvieron una política arrasadora de los recursos naturales y, para implementarla, agudizaron las contradicciones históricas de dichos pueblos. Así, usaron a los kurdos en el genocidio armenio y luego a los turcos contra los kurdos, a los Iraquíes de mayoría sunnita contra la revolución islámica de Irán dirigida por chiitas, a los maronitas y católicos en el Líbano contra los gobiernos de coalición, a los yihaidistas contra los movimientos panarabistas laicos (que tienen su expresión en el nacionalismo egipcio, el BAAZ en Siria e Irak y el levantamiento de los generales democráticos alineados con la ex URSS en Afganistan). Estos conflictos se profundizaron con el accionar de los estados satélites del imperialismo yanki que hegemonizó la región luego de la Segunda Guerra mundial. Arabia Saudita, Jordania, Kuwait, entre otros, liderados por Israel, son la cuna de la desestabilización y opresión de las masas en Medio Oriente.

Lo que definimos como Medio Oriente fue cuna de civilizaciones milenarias: desde los asirios, caldeos y babilónicos, hasta los hititas, fenicios, cananeos y hebreos, civilizaciones que alcanzaron un alto nivel de desarrollo de las ciencias y las artes; que construyeron ciudades y estados que fueron faros y precedentes imprescindibles en la legislación, como el código Amurabi, primer sistema de leyes del que se tiene registro histórico. Desde entonces, Medio Oriente fue territorio en disputa: por su posición geográfica fue ruta obligada de las grandes migraciones que dejaron su huella en la zona y llevaron la influencia de sus pueblos al resto del mundo que van desde las primitivas migraciones hacia la India de los indoeuropeos, hasta la expansión imperialista de Alejandro Magno; desde la ocupación política y militar del imperio romano, hasta las hordas de mongoles que arrasaban los poblados. En constante resistencia, cristalizaron una identidad común a la luz del afianzamiento del Islam en el poder, que unificó a los dispersos pueblos nómades con los reinados y les imprimió un sistema político y económico que llegó a fundar numerosos imperios.

El Islam es algo más complejo que una religión: fue una eficaz herramienta política que sirvió para unificar y centralizar el poder, que llevó a una convivencia pacífica entre los diferentes grupos étnicos y confesionales que vivían en todas las extensiones de sus dominios, asegurando la libre práctica de sus religiones a cambio del pago del impuesto obligado. Esta actitud de tolerancia dista mucho de la propaganda oficial que promueve el “choque de civilizaciones”, que pretende caracterizar a estos pueblos como bárbaros e iniciar una nueva cruzada… Los actuales “cruzados” montan una despiadada guerra tergiversando la rica historia de una de las cunas de la civilización.

Decíamos  más arriba que en la actualidad vemos el surgimiento de grupos como Al-Qaeda, Estado Islámico o Boko Haram. Ahora bien, ¿Qué ideología expresan estos grupos? ¿Cuál es su origen? ¿Quién los alimenta…?

¿Qué es el wahabismo?

El denominador común de estos grupos es que se identifican como wahabistas. El whabismo es una ruptura dentro del Islam surgida cerca del año 1.750 aproximadamente. Hasta ese momento existían dos grandes grupos mayoritarios que se diferenciaban por la línea sucesoria del poder político y religioso de Mahoma: sunnitas y chiitas. La separación entre ellos obedecía a que los sunnitas consideraban que los continuadores de la obra de Mahoma lo serían por lazos políticos y económicos, y los chiitas, por creer que los sucesores del fundador del Islam deberían conservar estirpe del profeta. Ambos sectores controlaron los lugares sagrados del Islam: los sunnitas, la Meca; los Chiitas, Kerbala.

En el seno de la casa de Saud, que dominaba el territorio que hoy se conoce como Arabia Saudita, comienza a predicar un teólogo llamado Muhammad ibn Abd-al-Wahhab por eso se los llama wahabistas), quien empieza una lucha contra todas las corrientes que consideraba heréticas dentro del Islam: chiitas, sufís, jariyistas, drusos, etc., declarando la guerra santa contra esas concepciones dentro del Islam y contra los “infieles” que pertenecían a otras religiones como los maronitas, alauitas, católicos, católicos ortodoxos griegos, etc. El cisma dentro del Islam es comparable al que se funda a partir de la inquisición y su persecución a los herejes dentro y fuera del catolicismo europeo. También se conoce a los wahabistas como Salafismo, ya que planteaban volver a la línea de Salaf, lo cual significaba volver a los preceptos que planteaban los sucesores de Mahoma (Salaf, en árabe). Los wahabistas fueron la expresión política de las monarquías árabes que tomaron el poder luego de la descomposición del imperio Otomano; crecieron en poder dentro de la casa de Saud y, paradójicamente, las primeras víctimas de su guerra santa fueron los propios ortodoxos sunnitas que se negaban a aceptar la conversión a la nueva fe.  Reprimieron, sin dudarlo, a los incipientes sindicatos obreros que profundizaron y avivaron las divisiones dentro de los pueblos árabes. Pero, más allá de sus triunfos militares y las masacres perpetradas como la sucedida en Karbala en el año 1801 -en un solo día el ejército de los Saud asesinó a 5.000 personas y saqueó lugares sagrados como la Mezquita del Imam Hussein, nieto de Mahoma reconocido por sunnitas y chiitas- lo cierto es que su expansión se acentuó con la explotación petrolera de las potencias imperialistas. Las monarquías árabes, a su vez, se asociaron con los imperialistas que le aseguraron la protección militar y el perfeccionamiento de sus ejércitos contra los inminentes levantamientos de las masas oprimidas.

En el próximo artículo comenzaremos a ver cómo estas relaciones políticas y económicas del wahabismo terminaron siendo la mano de obra de la contrarrevolución en el Medio Oriente e intentaremos llegar hasta el surgimiento de estos grupos como parte fundamental del mecanismo de guerra de la CIA y el Sionismo.

(Continuará)

Por Pablo Augusto Abaddón.

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