El Combatiente Nº 50
Abril - Mayo de 2012 - Edición Nº 50
 

EDITORIAL

La crisis avanza en el mundo y sus ecos acarrean consecuencias imposibles de ocultar. Los tiempos políticos se han acelerado: al mismo ritmo que todos pagamos una deuda externa de pocos que nos endeuda más, cada medida que toma el gobierno lo aleja del espejismo idealista de convertirse en ese peronismo que añora del ’45, el peronismo de las conquistas sociales. Sueñan y SE sueñan dentro de un estado de bienestar inexistente y dado que las condiciones materiales marchan a contrapelo de su idealismo, lo que no consiguen imponer por los hechos, pretenden imponerlo por el don de la palabra. A razón de un discurso presidencial diario quieren convencernos de que estamos estupendos, de que el “modelo” marcha sin prisa ni pausa hacia un supuesto “éxito” ilusorio, de que la enésima inauguración de cualquier edificio suple el empobrecimiento que nos produce la inflación, de que las palabras rimbombantes ocultan los topes salariales que nos han impuesto y de que las frases “inteligentes” alcanzan para contrarrestar la cruda realidad y pueden detener los conflictos sociales con advertencias. En ese camino, cualquier voz que se alza recibe todo tipo de epítetos y nunca, como ahora, se ha puesto de moda oficial una jerga especial para uso exclusivo de los “leales al modelo”. Así, quien se queja, reclama o critica es de la “corpo”, aunque sea un poligrillo que no tiene ni idea de lo que es una corporación o como si la Barrick Gold no fuera, precisamente, una corporación internacional recibida con los brazos abiertos por el propio gobierno en contra de las capas populares. También puede ser de la “opo”, recurso tendiente a igualar para abajo, donde da lo mismo una crítica seria y basada en hechos materiales, que los dichos de una ridícula como Carrió, todos embolsados en una supuesta “oposición” que ni siquiera existe; pero en la “opo” también están incluidos desde los maestros que piden aumentos salariales y los trabajadores del subte ridiculizados desde el discurso por las enfermedades laborales que padecen, hasta quienes ponen en duda la cacareada y mentirosa “nacionalización” de YPF.

En caso de no ser ni de la “opo” ni de la “corpo”, sobran vocablos en la jerga oficialista reservada para acusar a los críticos del gobierno: si se cae en extrema desgracia, lo tildarán de que “le hace el juego a la derecha”, como si haberle ofrecido YPF al imperialismo yanqui fuera un acto revolucionario realizado por un gobierno de extrema izquierda y no como verdaderamente es: el resultado absolutamente previsible de lo que hacen todos los gobiernos burgueses como el actual. Se puede ser tildado, asimismo, de “clarinete”, pues parece que, para los fanáticos, sólo fuera burgués el diario Clarín y no TODOS los medios de prensa, sean o no oficialistas. Por último, la máxima descalificación para los díscolos es emparentarlos con la mala palabra “Magneto”, apelación de suprema descalificación e insulto mal habido, si los hay, dentro del léxico moderno de los “soldados de Cristina”.

Esta jerga, únicamente utilizada por “leales”, fanáticos dispuestos a hacerle la venia a todo, criticar NADA y aplaudir cualquier acto de gobierno, apunta no sólo a ningunear y descalificar cualquier crítica, sino a IMPONER el discurso único: todo aquel que no está con el gobierno ES un enemigo. Esta búsqueda del discurso único por la fuerza tiene matices, pero no deja de entrañar un peligro que los argentinos conocemos bien: así se nutrieron ideológicamente muchos de los grupos paramilitares que terminaron persiguiendo y asesinando compañeros del campo popular en los ‘70, como así también se movió la dictadura intentando legitimar el “ser nacional” a través de la desaparición de personas. Es nuestra obligación militante denunciar cuál es el derrotero y el final del discurso único. Se sabe cuándo comienza, pero nunca cuándo y, fundamentalmente, cómo termina.

El Combatiente N°50

La aprobación de la Ley Antiterrorista y el Proyecto X tienen su correlato en el discurso oficial cuando, textualmente, la presidente intenta legitimarlos desde idéntico lugar ideológico que la dictadura, al sostener no sólo la falacia de que el Proyecto X es un “proyecto nacional y popular y democrático” (sic), sino que nos advierte con una velada amenaza: “…quédense tranquilos. Salvo que estén haciendo algo que no corresponda, ahí sí puede ser que estén en el Proyecto X” (sic). Y muchos nos preguntamos cuáles son los parámetros de “lo que no corresponde” para un gobierno que, por influencia de Estados Unidos, acaba de aprobar una Ley Antiterrorista y una base militar en la Provincia de Chaco, bajo el eufemismo de la “ayuda humanitaria”, cuando todos bien sabemos cuán poco de humanitarias tienen todas las bases imperialistas en el mundo y qué mucho de sanguinaria es su política invasiva. Falta que cualquier día, para hacer lo que “corresponde”, nos pidan que seamos “derechos y humanos”.

La misma posición que otrora era adjudicada por los peronistas a los “gorilas” fue asumida desde el discurso presidencial cuando la presidente, sin que le tiemble el mentón, sostuvo que los docentes gozan de estabilidad laboral, jornadas laborales de 4 horas y tres meses de vacaciones o cuando ridiculizó la tendinitis de los trabajadores del subte y, últimamente, cuando quedó a la derecha del propio Moyano bregando por topes salariales de hambre y sosteniendo una mentira que preferimos no adjetivar: “… los trabajadores ganaron más dinero estos años, producto del modelo macroeconómico, no producto de una huelga más o menos”. Miente ese discurso oficial. Miente porque ninguna de nuestras conquistas es un regalo alegremente concedido por la clase dominante y el gobierno, sino el producto de nuestras luchas, nuestros reclamos y nuestro infinito ingenio para protestar y renovarnos cada día, a medida de que encuentran más modos de reprimirnos y coartarnos. A la hora de tergiversar, nos piden “sensatez” a los trabajadores para justificar los topes salariales, por tanto, si reclamamos mayores salarios, somos una manga de insensatos que participamos de una "carrera alocada" (sic), un hato de locos que no pensamos en el país y pedimos estupideces "creyendo que el Estado es una vaca que no termina su leche"... Pero los discursos no dicen que los mayores beneficiados con los topes son las patronales que mantienen su tasa de ganancia y el estado burgués que, con impuestos e inflación -como impuesto indirecto-, se nutren de nuestro trabajo, como tampoco revela que los que más toman de la leche de la vaca son las empresas privadas que el estado sigue subsidiando, ya sea con fondos de las reservas o con el dinero de los aportes jubilatorios.

Así, con juicios de valor chocantes emitidos desde el discurso, el gobierno pretende no sólo imponerlo, sino unificar una mirada sobre la realidad que avale cada acción de gobierno como si fuera una genialidad, un acierto o beneficiosa para las mayorías. Poco y nada dicen ni el gobierno ni sus adeptos de que la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central dio vía libre al pago de la deuda por 2.180 millones de dólares o que emitió una Letra del Tesoro por 341,6 millones de dólares a 365 días. Es decir, le cambió ese monto a la ANSES de los trabajadores por un papelito pintado a pagar dentro de un año, una manera no sólo de solventar los actúales gastos del estado con fondos jubilatorios, sino de endeudarse con el organismo pateando la deuda para adelante y de seguir usando al ANSES como banca oficial para lo que guste mandar.

El Combatiente N°50

Tampoco ningún discurso alude al enorme perjuicio que entraña la inflación creciente que, como es obvio, recae sin anestesia sobre los bolsillos de los que menos tenemos, elevando la canasta familiar y devaluando aún más nuestro poder adquisitivo. Nadie nos dice ni cuánto los preocupa ni cómo piensan detenerla o si, como parece, no los preocupa y ni tan siquiera los ocupa. Justamente, para refutar la materialidad del retroceso de nuestro poder adquisitivo, sólo apelan, nuevamente, al discurso y, así, nos traen al “genial” Paul Krugman de ejemplito, con sus alabanzas al “modelo” que, según propone el premio nobel de economía, debería ser imitado por los países europeos, como si Argentina fuera el parámetro del estado de bienestar y como si al liberalismo económico se lo pudiera catalogar de ejemplar para la vida de los seres humanos; como si en este país el modelo agro exportador hubiera terminado con la pobreza y generara riqueza que no deviniera de la exportación de materias primas; como si en este país alcanzara con inaugurar una línea de chocolates de la firma Kraft Foods para amortiguar el cierre de importaciones de todos los productos que no se fabrican en el país; como si el equilibrio de la balanza comercial no fuera logrado con fórceps generando el desabastecimiento de insumos necesarios para la medicina, la farmacología, la industria textil, la industria metalúrgica y tantas otras por carencia de una real industrialización; como si ese cierre de importaciones fuera una bendición maravillosa que ya no estuviera generando cierres de fábricas y comercios, suspensiones y despidos de trabajadores. ¡Ay de los trabajadores europeos si alguno de sus burgueses gobiernos escucha a este “pensador”, típico producto del sistema! Los argentinos podemos asegurarles que si ya están mal, pueden estar peor.

El Combatiente N°50

Es tanta la convicción de que las palabras pueden reemplazar a los hechos que hasta nos dicen que “…nos vinieron anunciando que nos caíamos del mundo siempre, y la verdad que nunca nos caímos, pero ahora tenemos el problema de que el mundo se está cayendo encima nuestro”. No, el mundo no se cae encima de nosotros, es la burguesía la que ve temblar su sistema, que no es lo mismo. Es la burguesía la que pretende que los trabajadores del mundo paguemos su crisis y que desde el patio trasero pongamos nuestro esfuerzo para que sigan chupando como lo vienen haciendo históricamente desde hace décadas. No “sentirán” que se caen los que mantienen su tasa de ganancia, pero somos nosotros los que “sentimos”El Combatiente N°50 MATERIALMENTE la caída cuando vamos perdiendo terreno y vemos menguada nuestra capacidad de vivir con dignidad. Y desde que el capitalismo gobierna el mundo, la nuestra es una permanente caída, desde el propio momento en que parte de la riqueza que producimos con nuestra fuerza de trabajo es apropiada por una clase parásita y zángana que vive a expensas nuestras. No se cae el mundo, señora presidente, se cae el sistema que nos explota, pero bien sabemos cuánto habremos de luchar para que no sea a costa de nuestra sangre de la que sólo nos pre y ocupamos nosotros y NUNCA los que nos explotan. Y en esos discursos que pretenden involucrarnos a todos, como si fuéramos iguales, se borran las diferencias de clases, porque no es lo mismo ser un explotado en medio de la crisis, que un explotador tratando de salvarse. No estamos en las mismas condiciones MATERIALES: unos, luchamos para sobrevivir, los otros, para perder lo menos posible sus privilegios.

Y todo va siendo prolijamente tergiversado: si pueblos enteros luchan contra la megaminería a cielo abierto, no son habitantes que reclaman, sino “unos cuantos ambientalistas”. La cacareada “nacionalización” de YPF, pese a tanta banderita flameando y tanto jolgorio nacional y popular, es una mentira tan grandiosa que obliga la aclaración discursiva y la apelación a nuevos eufemismos con los cuales ocultar la realidad: parece que se trata de la “recuperación de la soberanía y control de los hidrocarburos” (sic), pero luego son necesarias más aclaraciones que, lejos de aclarar, oscurecen: “El modelo no es de estatización, que quede claro”. ¿En qué quedamos, se nacionalizó, no se estatizó, pero “recuperamos” soberanía...? Una manera extraña de recuperar soberanía cuando el propio De Vido y el Vice Ministro de moda, Kicillof, fueron a ofrecerle la “nacional” empresa a EXXON en Estados Unidos y prácticamente cerraron trato al momento de cierre de estas líneas. ¿Y qué estaban festejando, que una CORPORACIÓN IMPERIALISTA, que una multinacional se haga cargo de “nuestra” empresa…? Patético. Sin embargo, esas huestes que festejan cualquier medida, levantan banderas con el rostro del Che. Deberían recordar algunas de sus palabras: “Al imperialismo no hay que creerle ni un tantico así”. Pero en el país del nomeacuerdo, todo vale. Las vendas para los ciegos por decisión personal, también.

Justamente, si algo tiene como propósito el discurso único, es cambiar los parámetros en todos los aspectos sociales y apostar a la destrucción de aquellos sujetos que no se someten. Así, como resultado de la tergiversación, una minoría juvenil está convencida de que la militancia “revolucionaria” incluye los cargos públicos rentados o las gerencias en empresas del estado. Lo más patético es que esos jóvenes creen ser iguales a los revolucionarios de los ’70 y tanta es su desesperación por parecerse y tanta su ignorancia, que hace poco leímos una reivindicación de Agustín Tosco como uno de los más grandes peronistas de la historia… ¡Si Agustín viviera no sabría si reírse o darles una palmadita en la espalda con conmiseración! Estos jóvenes, muchos de los cuales tienen sensibles objetivos, crecen a la sombra de la tergiversación de aquellos valores que fueron la nervadura de la generación de los ’70. Uno de ellos, obsecuente y convencido, repartió medias con el lema “Clarín miente” a los niños descalzos angoleños, en el marco del viaje de la presidente a Angola. El joven es muy posible que esté convencido de que está haciendo militancia “revolucionaria”, pero, mientras tanto y por las dudas, es un rentado de Municipalidad de La Matanza y viajó a nuestras expensas con dineros del estado.

El Combatiente N°50

Este discurso único no sólo pretende cambiar parámetros y tergiversar valores, sino vaciar de contenido todo aquello que es referencia a lo verdaderamente revolucionario, apropiándose de figuras relevantes como las del Che Guevara. En ese marco, “peronizar” a Agustín Tosco o cantar que los desaparecidos son peronistas -como hicieron las agrupaciones juveniles oficialistas para este 24 de marzo a nuestro paso por la 9 de Julio- son parte del objetivo del discurso único. Y no es de extrañar que esto suceda, cuando la propia presidenta, en Angola, suelta de cuerpo, reivindicara el paso revolucionario del Che por ese país africano sosteniendo que: “Veíamos la lucha por la independencia angoleña, donde también participó el argentino Che Guevara junto a las fuerzas angoleñas para lograr esa independencia”. Es muy conveniente para hacer negocios reivindicar a un hombre que se jugó el cuero con los angoleños, pero no lo es para imitar a ese COMUNISTA ejemplar que fue NUESTRO Che Guevara en el propio país, donde los que mejor viven son los que realizan los más pingües negocios. Y cualquier día de éstos, cuando menos lo esperemos, nos cantarán en las marchas que si el Che viviera el “modelo” defendiera…

Y la presidente también, con cierta astucia, pide lo mismo que la izquierda: “unidad y organización”, pero la unidad a la que se refiere es la unidad de clases, donde entran los burgueses del capitalismo “en serio”, mezclados con los trabajadores de salarios miserables y los pobres del plan y el bolsón. Una unidad conformada con Blaquier, procesado por cómplice en crímenes de lesa humanidad por “La Noche del Apagón”, cuando fueron secuestrados en los galpones de su ingenio 400 trabajadores a los que se torturó por varios días y de los cuales 30 de ellos permanecen desaparecidos… Una unidad con Eskenazi que para ser “accionista y propietario” de YPF solicitara varios préstamos: uno de 1.018 millones de dólares al grupo de bancos integrado por Crédit Suisse, Goldman Sachs, BNP Paribas y Banco Itaú Europa; otro de 1.015 millones de dólares a Repsol, con los cuales compró el 14.9% de YPF; otro de 670 millones de dólares al consorcio integrado por Banco Itaú, Standard Bank, Crédit Suisse y Citi; otro del mismo monto, nuevamente a Repsol para adquirir otro 10% de la empresa, todos a pagar con las utilidades a futuro y hoy DEUDOR de todos sus prestamistas, por lo cual esa parte de la empresa “nacionalizada” quedaría no sólo en manos de los bancos mencionados, sino, paradójicamente, en las manos de la expulsada Repsol…

Unidad y organización nos piden desde el discurso, pero para que el “modelo” funcione sin trabas esa unidad tiene que ser la del espanto, la de juntarnos en la misma bolsa a quienes nos explotan y sacan el jugo, con nosotros, sus explotados, los trabajadores que vendemos nuestra única propiedad: nuestra fuerza de trabajo, los que debemos conformarnos con los topes salariales que ellos mismos nos imponen.

Una unidad y organización que pretende que no diferenciemos entre los empresarios de la UIA, los burócratas patronales de los sindicatos, los empresarios de las cámaras empresariales de todos los rubros y los explotados de todos ellos. Pero, si nos unimos y organizamos dentro de nuestros parámetros, para defender nuestros intereses, no será del agrado oficial esa unidad y mucho menos nuestra organización. El “modelo” necesita, por encima de todo, que la burguesía garantice sus ganancias con el menor conflicto social. Si la “unidad y organización” favorece su objetivo, gobernarán por consenso. Si nuestra unidad no es la que ellos pergeñan para nosotros, gobernarán por represión, algo tan simple como el abecé de la política burguesa. Y algo que ya no sólo comenzaron, sino que van recrudeciendo paulatinamente los soldados del modelo como la gobernadora de Catamarca cuando, hace pocos días, mandó a reprimir y llevar presos a los pobladores de Tinogasta que protestaban contra la minera La Alumbrera.

Lo cierto es que mientras todo esto se dice, la realidad de la crisis golpea las administraciones provinciales: Chaco, Río Negro, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, Salta, Mendoza, Santa Fe, Tucumán, Corrientes y Misiones buscan financiamientos a corto plazo para hacer frente al pago de servicios y en muchos casos, de salarios. En Santa Cruz impusieron topes para el pago de los sueldos y el 50% de los maestros quedó sin cobrar. En Neuquén, la emisión de letras en proceso de adjudicación llega a los $1.255 millones de pesos. En Buenos Aires, Scioli no sabe cómo pagará los aguinaldos de julio ni le alcanzan los fondos para los sueldos de un mes de los maestros, policías y empleados de la administración, mientras emite títulos por 1.120 millones de pesos y su déficit es de 13.000 millones de pesos.

El Combatiente N°50

En 2009 la presidenta sostenía: “Una mejor sociedad no se hace únicamente con una presidenta que ponga fondos para patrulleros o policías… La hacen también ustedes teniendo todos conductas que castiguen fuertemente a aquellos que se ponen afuera de la ley, violando, estafando o robando”. Apenas tres años después y a partir de que se destapara la olla con el escándalo de los favores oficiales a Ciccone, ya no parece que sea un objetivo castigar a quienes se ponen fuera de la ley estafando o robando. Efectivamente, la causa que investiga la relación de Boudou con Alejandro Paul Vandenbroele -director de la sociedad que maneja la ex Ciccone Calcográfica-, a pesar de que el vicepresidente niega conocerlo, tiene elementos que lo vinculan con el ahora “desconocido”, quien fue abogado de su socio; pagó diecinueve viajes al exterior a su mejor amigo, Núñez Carmona y cuatro viajes al hermano y la cuñada del vicepresidente y a otro de sus amigos de la infancia, Mendiondo. Además, este “desconocido” a la fuerza es el mismo que pagó las expensas, el teléfono y el cable de un departamento de Boudou. Son vanos los intentos de despegar al vice de la cadena de favores y la denuncia de que Vanderbroele es su testaferro, como son eficaces algunos recursos propagandísticos para ocultar el escándalo: la supuesta recuperación de la soberanía de YPF, por varios días, dejó atrás el enorme dolor de cabeza que tiene el gobierno con el hijo de la UCEDÉ.

En síntesis, ni el capitalismo es en broma. Ni los burgueses “nacionales” son trigo limpio. Ni Vanderbroele es un desconocido. Ni hay voluntad política de castigar a los que estafan y roban. Ni los maestros tienen tres meses de vacaciones. Ni los trabajadores del subte son zombies. Ni el Proyecto X es “nacional, popular y democrático” (como no lo es ningún proyecto de espionaje interno). Ni los trabajadores somos insensatos. Ni los topes salariales cubren la inflación. Ni el Nobel Krugman evalúa los déficits provinciales para reivindicar al modelo. Ni se nacionalizó o estatizó YPF… Ni venderle sus acciones a Exxon es soberanía... Ni el cierre de importaciones produce crecimiento. Ni la fabricación de chocolates atenúa la carencia de industrias de elementos indispensables en el país. Ni por pensar distinto somos de la corpo. Ni la corpo Barrick Gold cayó del cielo. Ni existe la opo. Ni Magneto es el único enemigo. Ni clarinete es un excepcional mentiroso. Ni las medias para los niños descalzos angoleños son propaganda revolucionaria. Ni Tosco fue peronista. Ni el Che acompañaría el “modelo” porque era COMUNISTA… Ni un discurso diario nos cambia la realidad. Ni es posible la “unidad y organización” del espanto con los que nos chupan la sangre…

El Combatiente N°50

Estas son las mentiras, artimañas de bajo vuelo, a las que nos tiene acostumbrados la burguesía: crear enemigos inexistentes para que optemos por el mal menor. Recordemos: Alfonsín o el golpe, Menem o Seineldín, De la Rúa o el caos…

Debemos desnudar cada intento de entramparnos, de hacernos caer en falsas unidades y dicotomías. La única unidad posible para los trabajadores y los pobres es la de los trabajadores y los pobres. Y la única organización posible es la que defienda exclusivamente nuestros intereses. Jamás quienes nos explotan podrán representarlos, como así tampoco su estado que pretende borrar lo que nos diferencia de ellos. “Naturalmente que la burguesía emplea todos sus recursos en difundir entre las masas toda clase de ideas erróneas, de esperanzas en las soluciones y lideres burgueses tanto políticos como militares. Naturalmente que la burguesía emplea todas sus fuerzas en calumniar al socialismo, en mentir descaradamente para crear temor y desconfianza hacia el poder obrero revolucionario.” (Mario Roberto Santucho).

De nuestros compañeros caídos y sobrevivientes venimos. De ellos, que hace 47 años, un 25 de mayo, crearon este Partido, soñando revoluciones e igualdades. De ellos, que aún hoy son reivindicados por su abnegación y coherencia. De ellos, ejemplos de amor por nuestro pueblo, de conducta fraterna, de honestidad y de entrega. De ellos, cuyas ideas y búsquedas siguen vigentes. De ellos, cuya sangre aún humedece nuestra tierra. Por ellos, por nosotros, por nuestros hermanos de clase, en este nuevo aniversario del PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LOS TRABAJADORES, renovamos nuestro compromiso militante, sostenemos nuestra lucha contra un sistema de injusticia que está empobreciendo y masacrando al mundo y a los nuestros. Por ellos, por nosotros y por nuestros hermanos ¡SALUD Y REVOLUCIÓN! ¡VIVA EL PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LOS TRABAJADORES!

Por Amanda Cánepa.

INTERNACIONAL

La economía del sistema capitalista continúa, inalterable, su rumbo hacia la debacle, no hay Dios ni santos que puedan, ni quieran, interponerse en ese inexorable rumbo. Ni la fabricación de su Dios más poderoso, en las máquinas más modernas de impresión alcanza para, ni siquiera torcer apenas el rumbo. Más de quince billones de estampitas de su Dios más adorado no logran apaciguar el vendaval, por el contrario parece que alimentan y aceleran la marcha hacia el abismo, por supuesto, no tienen respaldo y su valor es inferior al de la tinta y el papel en que están impresas, cualquier criollo diría, papel mojado. Por momentos parece que todo se calma, la serenidad invade a la burguesía financiera imperialista. Aparentemente el vendaval, cual huracán repentino, ha pasado, se hace el recuento y los daños no son tan graves. Aparece el alivio, baten los tambores, que hasta ayer eran pesimistas, ahora resuenan triunfalistas. Se hacen sesudos análisis sobre una pronta recuperación, a pesar que el vendaval dejó números recesivos en dos o tres países como España, Inglaterra y Francia. La verdad de las verdades es que usan el vendaval y sus desastres para “blanquear” algo que ya existe con anterioridad. Todos están en recesión, lo único que crece es la concentración de las riquezas en cada vez menos manos. Después del asalto a mano armada de las riquezas del pueblo libio, los asaltos ya planificados a Siria e Irán se han tornado muy difíciles por las resistencias opuestas. Económicamente hablando no hay grandes cambios, es previsible que los ajustes se tornarán cada vez más salvajes lo que generará en los pueblos resistencias cada vez más violentas, se agudizarán las contradicciones al seno de la Santa Alianza de la burguesía imperialista, produciendo roces y una tendencia hacia la defensa de “lo nacional”, cerrando fronteras y elevando aranceles a las importaciones, achicando así el mercado profundizando la crisis de superproducción e impulsando a la burguesía hacia guerras en búsqueda de mercados, materias primas y mano de obra barata. Pero no están solos en el mundo.

Se enfrentan dos bloques con intereses diferenciados, por un lado el bloque compuesto por Estados Unidos, Europa y Japón y por el otro el BRICS, compuesto por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. El segundo interesado en desplazar a la moneda estadounidense como moneda de intercambio internacional y el primero, divididos, los europeos empeñados en mantener el euro y Estados Unidos decidido a sostener el dólar de cualquier forma y a cualquier costo, porque es una manera de “licuar” su enorme deuda externa y palanca para trasladar los efectos de su crisis para que la pague el resto del mundo. Japón mantiene una postura fluctuante por ser uno de los principales aliados de Estados Unidos y por ser el segundo mayor tenedor de bonos de deuda del Tesoro norteamericano. En el medio hay una ancha franja de países más o menos perjudicados en su comercio y en sus desarrollos por la sujeción al dólar. Algunos de ellos, por ejemplo Irán, ha decidido vender su petróleo a China en yuanes. El Banco Central de Kuwait, aliado de Estados Unidos, ha decidido independizar el dinar kuwaití del dólar estadounidense. Al verse afectado por una enorme acumulación de petrodólares que tiene que convertir en euros para pagar sus importaciones europeas y frenar una inflación galopante, que supera ampliamente los objetivos del Banco Central, que buscará apreciar el dinar. La situación de Kuwait plantea la posibilidad de que otros países imiten su ejemplo y decidan abandonar el dólar, no porque estén enfrentando a los Estados Unidos, sino porque el dólar está lastrando el valor de sus propias monedas. Qatar y los Emiratos Árabes Unidos están en similar situación que Kuwait, es previsible que imiten a Kuwait por las mismas razones y no porque esté en desarrollo ninguna guerra económica. “La necesidad tiene cara de hereje”. Este movimiento se produce paralelamente a una diversificación de las reservas por parte de Siria, China y Rusia principalmente que comenzó el año pasado frente a la alarma que emitió el Banco Asiático de Desarrollo. De ser así, se puede afirmar que está resonando el réquiem para el entierro del dólar como moneda de cambio internacional y el adiós definitivo al tratado de Bretton Woods. Para colmo de males las estadísticas norteamericanas pronostican una nueva recesión y un inevitable crack.

El Combatiente N°50

Para transformar esta situación, se necesita tomar decisiones políticas y la burguesía financiera imperialista las toma y no son decisiones técnicas, y mucho menos, desligadas de sus intereses. Que resuelvan o no, que transformen o no la situación general de toda la sociedad, no significa que sean equivocadas o erróneas. Sí, tienen que ver que los intereses que tienden a resolver, a transformar, son SUS intereses, los intereses de un puñado de burgueses y sus lacayos y no los intereses de la sociedad en su conjunto. Mal que les pese a todos los autoproclamados progresistas, a todos los bien o mal intencionados que creen en la “revoluciones por etapas”, que piensan y creen que hay males menores y que se entusiasman con estatizaciones o nacionalizaciones, la burguesía imperialista sigue extrayendo, succionando la plusvalía de todos los países periféricos, de una forma u otra, llámese deudas externas, ayudas humanitarias, ventas de armas, desventajas en el comercio internacional o como se le quiera llamar. Pero no mientan, no hay colonización, la “dependencia” existe solo en sus imaginaciones. Existen las burguesías locales, nativas que están fuertemente asociadas, por intereses de clase, con la burguesía imperialista que son la correa de transmisión para succionar la plusvalía generada por el proletariado de cada país. Estas burguesías nativas, “nacionales”, para algunos distraídos, junto a la banca internacional y las empresas imperialistas son el freno al desarrollo de todos los países periféricos y la aspiradora de todas las riquezas

Claro está que nada transcurre sin idas y venidas, sin tropiezos porque “el hombre propone y la lucha de clase dispone”. La lucha de clases no está en todos los países y regiones en el mismo nivel, pero no se puede negar que se está agudizando, lenta pero progresivamente. Tampoco se puede negar que la lucha de clases está empujando en cada país a que sus políticos burgueses tengan roces como en el caso de Hollande, que por un lado tiene asesores en el grupo Bilderberg, trata y acuerda con el Emir Hamad ben Khalifa al Thani, que derrocó a su propio padre y es dueño de la cadena de televisión qatarí Al Jazeera, la que se empeña en montar escenarios de supuestas violaciones a los derechos humanos para justificar las “intervenciones humanitarias” de Estados Unidos y la OTAN. Ya lo hizo en Libia y lo está haciendo en Siria, donde provee junto al Rey de Arabia Saudita de armas y mercenarios. Verdaderos ejemplos de demócratas, respetuosos de los derechos humanos. Y… aquí no termina todo: hace muy poco intentó dar un golpe de estado al gobierno del Emir al Sabah de Kuwait. Estos son los ejemplares con los que negocia Hollande, nada diferente del enano aspirante a Napoleón, Sarkozi. El Combatiente N°50¿La CIA, ha perdido a Francia, al gobierno de Francia? Porque según sostienen algunos analistas Sarkozí era un monigote de la CIA y que Hollande va a bregar para que se cambie la moneda de cambio internacional, veremos. Primero esperamos que devuelva la parte del fondo soberano que le robó a Libia, la parte que le corresponde de las inversiones libias en Francia y que pague los destrozos que ocasionó en ese país. Después es posible que le creamos algo. La Socialdemocracia no se diferencia en casi nada de los conservadores y muy poco de la derecha burguesa imperialista. El resultado de las elecciones en Francia era previsible, como también el resultado de las elecciones en Grecia, en donde era probable de que vayan a otras elecciones por la imposibilidad de formar gobierno era casi un hecho. Lo probable se hizo realidad, las nuevas elecciones tienen fecha, 17 de junio. Todavía no está definido cual es el camino que el pueblo griego está en condiciones de transitar. Es evidente que los que se oponen están dispersos, que esta dispersión le da tiempo a la burguesía para recomponerse con la ayuda de la burguesía financiera imperialista alemana, francesa y norteamericana. Si esto ocurriera, al pueblo griego le queda un solo camino, la rebeldía, que seguramente, desatará más represión, que al ser contestada, desatará la espiral de violencia. Es el desarrollo de la unidad de los contrarios retroceso-progreso, revolución-contra revolución. No creemos que la Santa Alianza de la Burguesía imperialista se quede tranquila frente a la posible cesación de pagos, a la probable salida de la zona euro y la casi inevitable desintegración de la Comunidad Europea, porque, a no dudar, Grecia será un ejemplo a seguir por Irlanda, Portugal, Italia y España. El problema más urgente que se les plantea en estos días es cómo van detener el retiro de fondos de ahorristas de los bancos griegos, españoles, italianos y franceses, que ya han llevado a la caída de del banco español Bankia, el cuarto en importancia y recientemente “salvado” con dineros públicos. Bankia sigue desahuciando a los que no pueden pagar las hipotecas, dejando a mucha gente en las calles.

Son muy pocas las alternativas que tiene el pueblo griego, o avanza hacia el futuro o vivirá en una larga agonía. Pero los límites que tiene la burguesía financiera imperialista son aún más acotados, sus tendencias no tienen futuro.

La decisión política de Estados Unidos, Inglaterra y Francia de hacer, en Siria, lo mismo que hicieron en Libia sufrió una rotunda derrota política. Más allá de que seguirán intentando, por las armas, lo que no pudieron hacer con política, la derrota es un hecho palpable. El carácter terrorista, nihilista de la burguesía financiera imperialista, Estados Unidos y la OTAN, queda patente en el atentado realizado en Damasco que dejó más de cincuenta muertos y más de trescientos cincuenta heridos, víctimas inocentes, trabajadores, estudiantes del pueblo sirio. Cruel, sanguinario y absurdo atentado que tiende a dividir y crear las condiciones para enfrentamientos entre etnias y las diferentes religiones, que hasta aquí, han vivido pacíficamente. Atentado que impulsó un crudo y emocionante artículo de la periodista y analista política Nagham Salman, también llamada La Rosa Damascena que en parte dice: “La gran conmoción y tristeza que me ha provocado el último atentado sufrido por la querida Damasco no me ha permitido escribir hasta hoy. Me levanté por la mañana con las macabras noticias: dos ataques terroristas, piezas humanas esparcidas por las calles, cuerpos destrozados e inertes, coches quemados con cuerpos calcinados en su interior, edificios destrozados, humo cubriendo el cielo de Damasco. Los entrevistados gritaban llorando: ¡¿Éste es el cambio que piden?! ¡¿Es esta la primavera Siria?! ¡Esta es la democracia y la libertad que buscan! Grité en silencio: ¡Sí! ¡Esta es la libertad y la primavera que nos espera! ¡Un largo invierno de muerte y destrucción! ¿Cómo puede esta gente construir un país? ¿Cómo pueden seguir llamando primavera si ya han matado a miles de personas? Esta no es una revolución Siria, ¡es una revolución contra Siria! Es así como queda al desnudo su mentirosa propaganda, como deja claro y lo dejará mucho más transparente, a la vista de muchos pueblos, quienes son los verdaderos terroristas. ¿Qué se está dirimiendo en Siria, Irak, Irán y Afganistán? Lo hemos dicho y lo reafirmamos, es el enfrentamiento de más de una geopolítica. Pero como todo enfrentamiento aparece ante nuestros ojos, como el enfrentamiento entre dos, cada uno con sus aliados, Rusia - Estados Unidos. Pero, como todo enfrentamiento, tiene bases materiales y se dirime en todos los terrenos, económico, político y militar. No entender esto es como presenciar actos de marionetas que se retuercen y golpean enloquecidas sin ninguna lógica.”

El Combatiente N°50

En números anteriores, comentamos sobre gasoductos que unían países, proyectos de gasoductos que ya tenían trazados iniciales y terminales y rutas intermedias. El de Estados Unidos y sus corporaciones energéticas con el proyecto Nabucco, Rusia con su Compañía Gazprom y el tendido de sus dos gasoductos: North Stream y South Stream que firma contratos con los países propietarios de yacimientos de gas, que contienen mejores beneficios que los que ofrece Nabucco. Nabucco, dijimos, atravesaría territorio afgano. Todos estos datos los teníamos desconectados. Un artículo del profesor Imad Shuebi, publicado en la Red Voltaire, une todos estos datos y echa luz sobre todo lo que sucede en Siria, en el Medio Oriente, Asia Central y África. Explica la base material de los proyectos de los escudos antimisiles, el porqué de las alianzas, desmitifica un fárrago de mentiras y explica porqué Siria es la llave que supuestamente resolvería los problemas estratégicos de la burguesía financiera imperialista y podrían atacar a Irán y El Líbano, las actitudes de Turquía, Estados Unidos, Europa e Israel. Explican con más lógica, que deviene de supuestos tratados, el porqué de los vetos de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a favor de Siria. La base material, de la que hablamos, es el GAS; algunos llaman al siglo 21, el siglo del gas, tal como el pasado fue el siglo del petróleo. El gas es energía limpia. Estados Unidos y Europa lograron, en parte, su desarrollo porque estaban sentados sobre el petróleo del mundo. Por todas sus políticas de saqueos han perdido influencia, con la actual crisis no tienen capacidad económica y política para emprender los cambios necesarios y deben acudir a lo que más saben y han empleado, guerras, invasiones y el uso indiscriminado del terrorismo.

Al pueblo de Bahréin ya le queda claro quienes son los terroristas que lo reprimen y encarcelan y quién provee las armas para que ello ocurra. Bahréin, prácticamente ocupado por el ejército mercenario de Arabia Saudita, los Servicios de Inteligencia de Qatar, bajo el mando de los Estados Unidos reprimen al pueblo de Bahréin porque quieren mantener la tranquilidad en el emirato, porque es el asiento de la base de la 5ª flota yanqui. En Bahréin no alientan al pueblo, alientan la represión, las ONGs no cumplen el mismo papel que en Egipto, que cumplieron en Túnez, Siria y en tantos otros lugares. El papel desestabilizador de gobiernos que no se alinean con sus mandatos, o de puntas de lanzas para justificar las “intervenciones humanitarias”, como es el caso de la desconocida ONG norteamericana Invisible Children, que promociona la intervención del AFRICOM, División del ejército estadounidense del Pentágono, destinado para las intervenciones militares en África. Oficialmente, ha sido denunciada y desmentida por autoridades de Uganda como una campaña mentirosa la que lleva adelante Invisible Children, principalmente en Estados Unidos. Campaña que se basa en un manipulado video llamado “Kony 2012”. La base material que origina y subyace detrás de tan alevosa manipulación son las enormes riquezas en hidrocarburos y mineras descubiertas en esa zona y sus adyacencias y por el arribo de funcionarios del más alto nivel y capitales chinos a la zona, invirtiendo en minería y petróleo. La misma lógica que usaron para inventar a un Osama Bin Laden, para mantener en vilo todo el Medio Oriente y elevar el precio del petróleo, la está usando el Departamento de Estado norteamericano en África. Nada nuevo. Nadie con un mínimo de conciencia puede estar en contra de juzgar, condenar y encerrarlo en prisión al ugandés Joseph Kony, culpable de crímenes de guerra en varias regiones de África. Pero… para ser justos, se debería juzgar a los invasores de Irak, Afganistán, a los que mantienen tropas en África, a los que instalan bases, supuestamente de ayuda humanitarias en América Latina, a los que verdaderamente promueven el terrorismo contra Rusia, Siria, Libia. Deberían juzgar, condenar y colgar en plaza pública a todas las administraciones de Estados Unidos, por estar incursos en crímenes de guerra y de lesa humanidad, empezando por Barack Obama, George Bush y Hillary Clinton.

El Combatiente N°50

La región en cuestión no sólo incluye Uganda, donde se descubrió, recientemente, un vasto yacimiento de petróleo, sino que incluye un extenso territorio repleto de yacimientos de hidrocarburos y minas, evaluados entre los más ricos del mundo, que abarcan a la República Democrática del Congo, República Centroafricana y la reciente República en el sur de Sudán, nacida con el apoyo de Estados Unidos. La región es parte de un área llamada el Gran Valle del Rift o Cinturón del Gran Rift, que se extiende desde el norte de Siria, atraviesa Sudán, Eritrea, el Mar Rojo para penetrar profundamente en el sur de África, cruzando por el este del Congo, Uganda, Kenia, Etiopía y Somalía hasta llegar a Mozambique. Los geólogos lo llaman el Sistema de división de África del Este, “es una de las maravillas geológicas del mundo”, una de las reservas minerales más ricas del mundo bajo tierra, así como sus enormes reservas -sin explorar-, de petróleo y gas.

China con su empresa de exploración CNOOC Ltd. asociada a la inglesa Tullow Oil, al comenzar la explotación petrolera en Uganda en el 2009. Cambió la importancia de África, de Uganda y cambió la agenda a los imperialistas norteamericanos, que como respuestas crearon el AFRICOM para mantener la zona y a todo el continente africano en vilo, con la intención de ponerle límites a China.

El petróleo africano, más los nuevos descubrimientos de petróleo y gas en el este del Mediterráneo, en las costas de Brasil, del Golfo de México y ahora en el Gran Valle del Rift en África Oriental y Central, desnuda otra de las tantas mentiras de la burguesía imperialista sobre la “Curva de Gauss”, con la que mantiene la amenaza del fin de la era de los combustibles fósiles, necesaria para elevar, ficticiamente, el precio de los combustibles. Todos estos descubrimientos, más la permanente amenazas de guerras y desestabilizaciones, convenientes para las grandes corporaciones imperialistas petroleras, demuestran que la burguesía financiera imperialista, está siendo derrotada en el plano de la información, que está cediendo terreno en la capacidad de inversión y posibilidades de especulación. Producto de la crisis económica, pierde capacidad política para introducir sus capitales en lugares estratégicos y debe acudir a sus asesinos, que pomposamente llaman “fuerzas especiales”, sus aviones no tripulados que pronto veremos caer como moscas. Sus engaños y mentiras cada vez engañan menos y tienen menos duración. El Comité que le dio el Premio Nóbel de la Paz a Obama, debería quitárselo o cambiarle el nombre a ese premio y llamarlo Premio para los Asesinos Seriales Norteamericanos. Ya se lo dieron a tres, si es que no hacemos mal las cuentas: Al Gore, Kissinger y Barack Obama.

China se da el lujo de salir de compras: al mercado europeo para comprar empresas; a Estados Unidos para comprar bancos. Tan mal se encuentra la burguesía financiera imperialista yanqui que debe aceptar que su tan odiado enemigo de ayer -al que tanto ningunearon y subestimaron-, hoy venga a su país, tan superior a los amarillos, a comprarles sus bancos. ¡Paradoja de la historia!

Pero eso no es nada comparado con lo que le tiene preparado, mejor dicho le está preparando el futuro. Están tan convencidos, como tantos estúpidos, que lo que no aparece en televisión o en los medios no existe, que borraron lo sucedido el Primero de Mayo, no se necesita mucha imaginación para “saber” que fue una gran movilización popular. Porque, de haber sido un fracaso, los estarían pregonando a los cuatro vientos. Cuanto menos dicen, es porque más les dolió.

¡Salud a los proletarios y los pobres norteamericanos y a todos los que se movilizaron en Estados Unidos! ¡Salud a los proletarios, pobres inmigrantes, y pueblo en general que se movilizan en Europa y el mundo, enfrentando a los planes de la burguesía financiera imperialista! ¡Firmes, la victoria será, a no dudar, nuestra!

El Combatiente N°50

Por más que la burguesía se empeñe en querer intimidarnos, tal como lo hace la italiana, que está debatiendo usar al ejército para reprimir lo que llaman la violencia popular. Tampoco es demasiado alentador para los intereses proletarios, la derrota de Ángela Merckel, en Alemania. Ellos no tienen futuro, luchan por detener la historia de la humanidad. Nuestros sueños de una vida más justa e igualitaria, no entran por la boca, ni caben en las urnas del sistema electoral burgués. Todas nuestras esperanzas, deben asentarse sobre la unidad del proletariado, los explotados y oprimidos de la tierra debemos unirnos en la lucha, poniendo siempre primero el objetivo de combatir al enemigo de clase, nuestros acuerdos y no nuestros desacuerdos. Nosotros peleamos y pelearemos porque la historia siga su curso y el curso es uno solo el progreso para toda la humanidad. Hoy resuenan en los oídos de todos los explotados las consignas de Don Carlos Marx y de Ernesto “Che” Guevara: PROLETARIOS DEL MUNDO UNÍOS – EL PRESENTE ES LUCHA, EL FUTURO ES NUESTRO.

Por Mario Roberto Salvatierra.

OPINIÓN INTERNACIONAL

Colombia: apuntes de contexto

Colombia, el tercer país más desigual del mundo, cinco millones de desplazados y desplazadas internas, cerca de 40.000 personas desaparecidas en los últimos tres años, 70% de la población en condiciones de miseria y pobreza, 12% de los niños y niñas en condiciones de desnutrición, la fosa común más grande de América Latina (con más de 2.000 cadáveres). Todo esto en el contexto de un conflicto político, social y armado que ha existido por más de seis décadas que, paradójicamente, los gobiernos de turno se han empecinado en negar –y en el mejor de los casos presentar como “post-conflicto” –, mientras derrochan más del 60% del presupuesto nacional en una política guerrerista absurda de lucha contra lo que ellos llaman “terrorismo” y presentan el sistema político colombiano como la “democracia más estable del continente”, aunque más de la mitad de la población no participa en elecciones, plagadas de paramilitares y narcotráfico.

Como en plena Guerra Fría, la nefasta doctrina de seguridad nacional, orientada desde los Estados Unidos, materializa en Colombia la idea de un enemigo interno al que se debe combatir por todos los medios posibles, aunque ello signifique cometer las más bárbaras atrocidades contra la población, incluso fuera de las fronteras geográficas. Con 7 bases militares estadounidenses en territorio colombiano, el imperialismo está a la orden del día, saqueando los recursos naturales y aniquilando a su paso todo lo que pueda constituirse en amenaza para sus intereses.

El Combatiente N°50

Difícilmente el conflicto en Colombia puede catalogarse como un conflicto interno, en la medida en que, hoy por hoy, representa la punta de lanza del imperialismo en toda la región, constituyéndose en un factor clave en la estrategia geopolítica contra los procesos de transformación social en nuestra América. No en vano se ha dicho que Colombia representa el Israel de América Latina y no en vano las fuerzas militares colombianas reciben el mayor presupuesto militar por parte de Estados Unidos, después de Israel y Egipto.

Como en todo país en conflicto armado, la situación de las y los prisioneros políticos es una buena herramienta para examinar las condiciones en las que este conflicto se desenvuelve. En medio de las dificultades para hacer un cálculo exacto por el funcionamiento del sistema jurídico y penitenciario colombiano, las organizaciones de derechos humanos estiman que actualmente existen entre 9.500 y 21.200 prisioneros y prisioneras políticas, de los que sólo cerca del 10% son combatientes de organizaciones insurgentes, el resto son sindicalistas, estudiantes, líderes de organizaciones campesinas, indígenas, barriales, etc., luchadores y luchadoras populares que le apuestan a una transformación real de la sociedad colombiana. El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario ni siquiera les reconoce su categoría de prisioneras y prisioneros políticos, y sólo se refiere a “personas asociadas a delitos que atentan contra la existencia y seguridad del Estado”, lo que claramente desnaturaliza el delito político y borra la diferencia entre éste y el delito común.

Además de enfrentar las condiciones infrahumanas en las que se encuentra la población carcelaria en general, los y las prisioneras políticas padecen la persecución en el interior de los penales, que se manifiesta en amenazas, traslados permanentes, aislamiento de sus lugares de origen, obstáculos en sus procesos jurídicos, persecución a sus familias y abogados, castigos, torturas y ubicación en patios con paramilitares, entre otros vejámenes.

Aunque en Colombia no existe legalmente la cadena perpetua, las y los prisioneros políticos sufren condenas que alcanzan los 60 años, mientras las condenas de paramilitares que han confesado abiertamente haber asesinado cientos de personas no superan los 8 años y gozan de múltiples beneficios para el cumplimiento de su deuda con la “justicia”. Existe igualmente por parte del Estado una invisibilización aguda de los y las prisioneras políticas, frente a una visibilización exagerada de los prisioneros de guerra en manos de la insurgencia, cuya liberación siempre se dio de modo unilateral.

El Combatiente N°50

La postura de negación del drama colombiano se expresa claramente en las palabras del vicepresidente colombiano Angelino Garzón, quien afirma –por citar sólo algo– que “en Colombia existen presos de organizaciones criminales, de organizaciones armadas ilegales y presos que han violentado la ley. El Estado en Colombia no puede aceptar bajo ninguna circunstancia la existencia de presos políticos, eso sería aceptar la legalización de las organizaciones armadas ilegales y eso no lo vamos a hacer porque son contrarias a la democracia, son contrarias al derecho de la población a vivir tranquilamente, en bienestar y paz” (El Universal, marzo 18 de 2012). Evidentemente, lo que está en juego es el reconocimiento del estatus político de la insurgencia, la vigencia de las causas estructurales que sostienen el conflicto social y armado e, inclusive, hasta la existencia del conflicto, realidad negada a más no poder por las teorías vulgares y serviles de la recalcitrante derecha colombiana.

A pesar de la falta de voluntad política de quienes se llaman representantes del pueblo y de la barbarie propia del terrorismo de Estado, el movimiento popular sigue saliendo a las calles, colmando las plazas y luchando desde todos los frentes por la paz con justicia social, para que el pueblo viva dignamente y recupere lo que le pertenece. Prueba de ello son las recientes manifestaciones populares en Colombia, donde se han encontrado más de cien mil personas para agitar la consigna de la solución política y para recordarle al enemigo que la resistencia sigue viva.

Comprendiendo el contexto colombiano como una amenaza latente para toda América Latina, la solidaridad internacionalista de los pueblos del mundo se hace urgente e indispensable. En la tarea de proteger la vida a quienes día a día desafían las políticas de exterminio del Estado colombiano, es vital aportar a visibilizar lo que ocurre en Colombia, a romper el cerco mediático que han impuesto los medios de comunicación al servicio del orden hegemónico y a ejercer presión para frenar las políticas imperialistas. La lucha del pueblo colombiano es una lucha legítima por la emancipación y, en tal camino, todo aquel o aquella que no comulgue con la injusticia, está llamado a solidarizarse con ésta.

Por Mónica Suárez Hernández, estudiante colombiana

OPINIÓN

Propaganda blanca y la guerra psicológica

La mentira y el engaño no son algo nuevo en la historia y mucho menos en la lucha de clases. El concepto de “guerra psicológica” surgió como una teoría y un método organizados, definidos y estudiados durante la segunda guerra mundial y perfeccionados durante de la guerra fría, en donde el ejército estadounidense tuvo la iniciativa en su aplicación y le dio su nombre. La “guerra psicológica” se desarrolló entonces contra la Unión Soviética y sus países “satélite”, pero también en contra de los movimientos revolucionarios que luchaban por el poder en distintas regiones del mundo (América Latina, Asia, África). El imperialismo comenzó a utilizarla como complemento de su estrategia política y militar contrainsurgente, ante la cercana posibilidad de que “uno, dos o tres Vietnam” victoriosos se hicieran realidad, así como para derrocar gobiernos no amigos o para apalancar el poder de aquéllos pro-norteamericanos. Se fue desarrollando en la práctica una doctrina más amplia: la “guerra de baja intensidad”, de la cual la “guerra psicológica” es parte.

La guerra de baja intensidad (GBI) se basa en el “uso limitado de la fuerza para someter al adversario” y tiene como objetivo prevenir, combatir y, en última instancia, eliminar y derrotar cualquier proceso revolucionario o gobierno contrario a los intereses políticos y económicos de la burguesía financiera norteamericana y europea y sus socios regionales. Según indica Patricia Kreibohm de Schiavone: “la gama de actividades del GBI es muy amplia y no implica, necesariamente, el despliegue de tropas y el empleo sistemático de la fuerza armada. Los factores económicos, psicológicos y políticos constituyen partes vitales de la trama estratégica”. (“La doctrina de la Guerra de Baja Intensidad: del intervensionismo norteamericano a la formulación de una nueva categoría de conflicto”. Lda. Patricia Kreibohm de Schiavone) (1).

El Combatiente N°50

Pero volvamos a la guerra psicológica. Ésta, en concreto es el empleo de la propaganda y la acción psicológica como métodos para direccionar conductas. Persigue el objetivo del control social, político o militar de una sociedad o grupo dentro de la sociedad, sin recurrir al uso de armas, o en forma complementaria a su uso.

En una contienda armada, la guerra psicológica está destinada a destruir la moral del enemigo para lograr la victoria militar y para ello se emplean dos métodos diferentes: uno el militar y otro el político. El método militar se practica en los campos de batalla, directamente contra el combatiente, mientras que el método político se dirige hacia la retaguardia, básicamente contra la población civil, potencial aliada del combatiente. El periodista francés Denis Boneau, miembro de la sección francesa de la Red Voltaire, en uno de sus artículos para dicha organización, dice:

“Las operaciones psicológicas designan un conjunto muy amplio de actividades que van de la propaganda radial a la tortura y demandan conocimientos profundos sobre las poblaciones a las que van dirigidas. En un documento redactado en 1948, las fuerzas terrestres estadounidenses definen así la «guerra psicológica»: «[Esta] emplea medios físicos o morales diferentes a las técnicas militares ortodoxas, medios que buscan:

Destruir la voluntad y la capacidad combativa del enemigo.
Privarlo del apoyo de sus aliados.
Acrecentar entre nuestras tropas y las de nuestros aliados la voluntad de vencer.

El Combatiente N°50

La guerra psicológica utiliza toda arma que pueda influenciar la voluntad del enemigo. Las armas son psicológicas solamente por el efecto que producen y no por su naturaleza misma. Por ello, la propaganda abierta (blanca), secreta (negra) o gris -subversión, sabotaje, asesinatos, operaciones especiales, guerrilla, espionaje, presiones políticas, culturales, económicas y raciales- son consideradas como armas utilizables [en el marco de la guerra psicológica]».

Para llevar a cabo este programa de «guerra psicológica», los servicios secretos reclutan especialistas de las ciencias del comportamiento capaces de inventar la propaganda blanca «simple, clara y repetitiva» y la propaganda negra destinada a sembrar en el campo del adversario «el desorden, la confusión... el terror».” (“Guerra fría psicologica. Las ciencias de la dominación mundial”. Denis Boneau)

En adelante, nos concentraremos principalmente en el aspecto más cotidiano y generalizado a nivel mundial de la guerra psicológica: la “propaganda blanca”.

Las feministas burguesas están luchando para conseguir derechos políticos: también aquí nuestros caminos se separan: para las mujeres burguesas, los derechos políticos son simplemente un medio para conseguir sus objetivos más cómodamente y más seguramente en este mundo basado en la explotación de los trabajadores. Para las mujeres obreras, los derechos políticos son un paso en el camino empedrado y difícil que lleva al deseado reino del trabajo.

La guerra por otros medios: la guerra desde los medios

No es un secreto para nadie que varias cosas se nos ocultan desde los grandes medios, o no están cubiertas como para que podamos hacer un análisis seguro o aproximado de los distintos sucesos. Los noticieros abundan en noticias de catástrofes, robos, violaciones, escándalos, muertes, “curiosidades” y trivialidades que finalmente son mucho humo, puro ruido y nada más. (Ni qué hablar de los programas de “entretenimineto”, telenovelas, reality shows, etc., cuyos contenidos parecieran pensados para causar el más severo entumecimiento cerebral en los espectadores).

Inevitable que empecemos a sospechar de una “visión” tan sesgada de la realidad. Esta “visión” tendenciosa no es, sin embargo, patrimonio exclusivo de los grandes medios de comunicación, sino que es compartida por el estado y difundida mediante sus aparatos ideológicos. Y es que, aunque con matices que varían en cada país y cada gobierno, ambos, estado y grandes medios, persiguen el mismo interés: la preservación de la burguesía en el poder y el desarme ideológico de las masas para garantizarla.

Ya sea para entretenernos y distraernos, desinformarnos o intimidarnos, esa mentira organizada dirigida contra nosotros tiene el objetivo de dominarnos utilizando diversas tácticas (división, dispersión y amenaza) y todos los medios, recursos e inteligencia puestos a su alcance.

¿Qué tienen en común la famosa campaña por la “gripe A”, las armas de “destrucción masiva” en Irán, el “narcoterrorismo” de las FARC, la “máquina de hacer terremotos” que operó en Haití hace un par de años, la “filtración” de Wikileaks, el “terrorismo musulmán” y la repetida idea de la “invencibilidad del poderío armamentístico y nuclear” de EEUU? Simplemente son mentiras o deformaciones de la realidad que elabora el enemigo y que buscan, como ya hemos dicho, confundirnos, paralizarnos y dividirnos, para mantener y profundizar su dominación material sobre nosotros. Otro ejemplo concreto y a la orden del día son las campañas sobre la “inseguridad” y el “delito” que la burguesía ha sembrado en todo el mundo, campañas que sientan la base para implementar legislaciones represivas de “mano dura”, la criminalización de la protesta y de la pobreza. A gran escala, la burguesía también utiliza la “inseguridad” para justificar guerras y masacres: sin ir más lejos, el autoatentado a las Torres Gemelas y la propaganda imperialista que le siguió tuvieron como objetivo sembrar la paranoia dentro de grandes sectores del pueblo norteamericano, preparando así el terreno para el ataque y la invasión a los países “enemigos” de Medio Oriente.

Los métodos más generales que utiliza la “propaganda blanca” son:

Persuasión: suministran información y emiten opinión de tal modo que reconstruyamos los hechos de la noticia según los intereses de quien la emite. Por ejemplo, vemos como ante cada reclamo o conflicto, supongamos gremial, nos quieren persuadir a nosotros y al resto de la población de que los nuestros métodos son violentos, que generan “conflictividad social”, que con nuestras medidas tomamos de rehén a la gente, etc., como si reclamar por nuestros derechos fuera un delito y nosotros unos delincuentes.

Sugestión: apelan a nuestros sentimientos pasando por alto lo racional. A través de símbolos, persiguen generarnos empatía o antipatía con personas, grupos, políticas, etc. En este método son expertos los gobiernos populistas, que en su discurso y su propaganda se valen de emblemas, tradiciones y lenguajes populares para encubrir el objetivo de continuar beneficiando a los grupos económicos en el poder. Evo Morales exaltando la cultura aymará, Cristina Fernández evocando las luchas de los 70, Lula da Silva apelando a su pasado de obrero -a la vez que aseguran la dominación burguesa-, son ejemplos elocuentes.

Compulsión: aquí también, y sobre todo, apelan a lo inconsciente, exacerbando el miedo y el terror. La propaganda hecha en este sentido busca que vivamos en un estado de “defensa paranoica”, que nos impida tomar la iniciativa en la vida. Ya hemos mencionado las campañas de inseguridad ante la “delincuencia” y el “terrorismo”... Otro ejemplo más específico en nuestro país puede ser la propaganda oficial que expresa, a veces velada y otras explícitamente, que cualquier crítica, reclamo u oposición a las políticas gubernamentales allana el camino a la “derecha” y propicia un futuro golpe de estado en la Argentina.

Miente, miente, que algo quedará

En una noticia, crónica, análisis de un tema o hecho sensacional que está en boca de todos, podemos encontrar:

La filtración: aquí la fuente que filtra la noticia es de dudoso origen o se trata de un emisario oculto cuya existencia es difícil de comprobar. Aquí encontramos a los “voceros oficiales”, las confesiones “off the record” o las simples “fuentes anónimas”.

La mentira: centrándose en aspectos secundarios, se manipulan los hechos de tal forma que el sentido del suceso cambia completamente. Por ejemplo, en la toma de terrenos de Villa Soldati que desembocó en el asesinato de tres personas, las causas reales de la falta vivienda nunca fueron tratadas. En cambio, sobraron explicaciones y “análisis” que mencionaban conspiraciones de los partidos burgueses, peleas entre vecinos, arreglos punteriles, etc.; hasta se abrió desde los medios el xenófobo debate sobre la responsabilidad de los inmigrantes, por el sólo hecho de ser tales.

El Combatiente N°50

La omisión: silencian todo lo que no les conviene que sea de conocimiento público y masivo. Así nos quieren hacer creer no existen los conflictos en este sistema, mucho menos los conflictos que afectan directamente a nuestra clase. El hueco gigante que dejan con la desinformación es llenado con la “sana” e “instructiva” distracción de los programas de paparulos, de célebres parásitos denominados “mediáticos”, los “Gran Hermano”, Tinelli y sus sagas anuales, etc.

Sobreinformación: nos dan tanta información sobre un tema, que terminan por confundirnos y desorientarnos. Un caso notorio lo vemos cuando “informan” sobre economía y atosigan con cifras, siglas, estadísticas, y palabreríos técnicos que nadie entiende y que, de fondo, no dicen nada. Otro caso emblemático fueron las famosas “filtraciones” de Wikileaks: 91 mil documentos a desclasificar, que no aportan nada que no supiéramos, todavía son el pasatiempo de prestigiados “analistas” y siguen dando letra a las secciones internacionales de los principales diarios del mundo.

Descontextualización: es el recurso por excelencia de la prensa burguesa, que jamás lo abandona. Los hechos son separados de su contexto social y aparecen como reacciones aisladas, espontáneas y pasajeras, o, por el contrario, como hechos absolutos o formas de vida. Un ejemplo del primer caso lo constituyen los casos de muerte de mujeres a manos de sus parejas; la prensa se cuida muy bien de mostrarlos como “accidentes” o “crímenes pasionales” y, a la vez que tienen un lindo caso sensacionalista y “policial” para darle manija por un par de días, no hablarán jamás de la violencia de género sistemática, fomentada incluso por los medios, que se cobra cientos de vidas por año en el país. Un ejemplo del segundo caso puede ser perfectamente la festejada y difundida “filantropía” burguesa: ahora resulta que Bill Gates o George Soros son amantes de la humanidad porque donan parte de su fortuna a “causas de bien”… y claro, los grandes medios no repararán jamás en los negocios millonarios, evasiones de impuestos y estafas que hay detrás de sus “donaciones” o “beneficencias”, sin contar, por supuesto, que su fortuna fue hecha en base a la explotación de millones de trabajadores en todo el planeta.

Con lo escrito hasta aquí, deseamos aportar las herramientas mínimas que nos permitan ser críticos con los medios masivos, con las noticias que circulan en internet, con los discursos de gobierno. Esperamos poder ampliar la información y el análisis en otra ocasión. Estamos convencidos/as, como decía el comandante Ernesto Che Guevara mientras cerraba sus dedos pulgar e índice, que “al imperialismo no debemos creerle ni un tantico así”. Tenemos que perder la ingenuidad ante nuestro enemigo y saber que la verdad y la consecuencia son virtudes de nuestra clase, pero la burguesía no ha sido ni será dueña jamás de esos valores, ya que su dominación está basada materialmente en el robo y simbólicamente en el engaño. Su prensa, sus periodistas, sus aparatos ideológicos y sus voceros, entonces, no serán nunca menos.

1) La guerra de baja intensidad. Francisco Pineda

Por Olmo Albanella

LEA Y DIFUNDA EL COMBATIENTE -  prensaydifusionprt@gmail.com