El Combatiente Nº 79
Abril - Mayo 2018 - Edición Nº 80
 

EDITORIAL

Queremos comenzar este editorial con una observación crítica: todos los analistas económicos escriben sus textos en jerga propia, algo inentendible, generalmente, para quienes no son avezados economistas. Así, nos van empaquetando con distintas explicaciones de medidas oficiales de los estados burgueses que sólo podemos deducir en concreto cuando el sueldo no nos alcanza para llegar a fin de mes. Desde estas páginas siempre tratamos no sólo de entender, sino de explicar las medidas que se toman, su vínculo con la política y la traducción de sus consecuencias en nuestra vida cotidiana.

Le llaman “dinero físico” a los bienes materiales tales como metales y piedras preciosas, tierras e inmuebles, petróleo y gas, etc. El papel moneda, tal como lo conocemos, es un símbolo que reemplaza esa materialidad. Cuando se celebró el Tratado de Bretton Woods, en 1944, se acordó que el dólar sería la moneda de intercambio internacional y que su respaldo sería el oro a una equivalencia de 33,33 dólares por cada onza troy de oro. Ese tratado ató a todo el intercambio internacional a la moneda de Estados Unidos y permitió su dominio y hegemonía con el paso del tiempo que se consumaría años después: el 15 de agosto de 1971, Richard Nixon, presidente de Estados Unidos desliga la paridad entre el dólar y su respaldo en oro, una medida que anunciaba como temporal y que nunca fue revocada. En 1973 Estados Unidos acuerda con la OPEP y Arabia Saudita que la venta de petróleo sólo se haría en dólares a cambio de protección militar. Desde entonces, la moneda norteamericana se respalda, teóricamente, en el petróleo y no en oro. Sin embargo, el dólar después de las sucesivas crisis del sistema ha ido perdiendo su hegemonía y por ello se han desatado varias guerras con quienes se atrevieron a realizar su intercambio internacional en otras monedas o canastas de moneras. Así surgió la guerra de Irak, por ejemplo.

Todo este preámbulo es para llegar a nuestros días en que algunos economistas auguraron, en abril de este año, grandes catástrofes económicas para los países del mundo. Efectivamente, Keith Neumeyer, director ejecutivo de First Majestic Silver y First Mining Gold, sostiene que los gobiernos emiten dinero en exceso (sin respaldo) y que la banca internacional ahora se dedica a acumular “dinero físico” especialmente oro. Esa catástrofe se expresa en guerras comerciales, aumento de tarifas, de los tipos de cambio y tasas de interés y la caída de las ventas minoristas, a la vez que se incrementa el endeudamiento externo. Eso es lo que ya pasa en nuestro país y muchos otros del resto del mundo que camina con más prisa que pausa hacia la bancarrota general.

Frente a ese capitalismo en crisis, azotado por las pugnas interburguesas, donde los países imperialistas son los más cercanos a esa bancarrota y teniendo en cuenta que la moneda hegemónica a nivel mundial tiene los días contados, la situación nacional no puede ser ajena al vendaval internacional y se ve acorralada por ella. Argentina es un país en crisis por donde se lo mire: política, económica y socialmente. El estado ve caer sus arcas frente a un mercado internacional que no se hace eco de lo que hace unos años fueron commodities; el Banco Central no logra dar pie con bola con sus intervenciones en el mercado de divisas, ante a una inflación galopante, mientras busca siempre beneficiar al sector asociado a la burguesía financiera imperialista y sus socios locales. Entre lo que pasa acá y allá, cada vez queda más claro que la burguesía no tiene soluciones para nosotros y al parecer, tampoco para ella.

Nuevamente estamos viviendo las consecuencias de las mentiras de la clase dominante respecto de las bondades del liberalismo económico.
La burguesía financiera al mando del poder del Estado, por medio de sus instituciones financieras, por estos días ha realizado ganancias millonarias y  extraordinarias a costa de una poderosa transferencia de recursos de los más pobres a los más ricos con una devaluación enorme de la moneda argentina ante la suba creciente e imparable del dólar.

La inflación descontrolada deviene en estanflación (inflación y recesión económica), la estampida del dólar desató una serie de “medidas paliativas” como el aumento al 40% las tasas anuales y la intervención del Banco Central en el mercado para contener la disparada de la moneda estadounidense, dilapidando en menos de quince días 9 mil millones de dólares de las reservas.

En una maniobra digna de una película de terror, de un día para el otro, el que se haya disparado el precio del dólar significó para el sector minúsculo de la sociedad que posee capitales en dólares, un aumento de su capital entre un 20 y 30% sin hacer nada, sin moverse ni producir, mientras se condenaba al resto del pueblo a una nueva devaluación encubierta en una coyuntura económica ya bastante angustiante por los tarifazos, las paritarias muy por debajo de la inflación, los despidos y las suspensiones…

Los bancos, como instituciones de bandera del capital financiero, fueron los grandes beneficiarios nuevamente, ya que tal maniobra significó un traslado de capital a bajo costo desde la banca pública a la banca privada; en síntesis, compraron a bajo costo y después vendieron el dólar a valores por las nubes. Todas las patrañas escritas por la prensa burguesa respecto de la gran demanda de dólares y el lanzamientos de 1.500 millones de dólares al mercado por parte del BCRA, no son más que variables de análisis de burgueses a sueldo que buscan por medio de pomposos argumentos disfrazar y tapar la nueva estafa al pueblo realizada por un sector de la burguesía, siempre a costa de nuestro trabajo. Pero no todo es gratis en esta vida: políticas económicas como éstas tienen sus contrapartidas -y muy graves- como para sostener la economía de un país a flote después de haber sido financieramente esquilmado. Así es que no tardaron en aparecer varias publicaciones en el extranjero (Forbes, The Economists y Wall Street Journals) respecto del futuro trágico inmediato de la economía argentina, crónica de una muerte anunciada de un país ya vaciado y en el cual la fuga de capitales al extranjero viene en ascenso.

Una economía que no produce, con alta e indetenible inflación, en recesión y sin consumo interno, que no logra colocar sus productos dentro del mercado internacional y, mucho menos, captar inversiones ni créditos para la producción en el extranjero, a la corta o a la larga, siguiendo de esta manera, terminará colapsando y más si la burguesía pretende vivir de la rapiña como viene quedando a las claras en el último tiempo.

En el supuesto martes negro que llegaría con el vencimiento de los Lebacs festejaron cuando todos los tenedores de bonos renovaron y no los largaron al mercado. Lo celebraron como si hubiera sido una causa nacional y justa, una batalla ganada, pero se olvidaron que eso no fue a cambio de nada, sino de una tasa exorbitante del 40% anual que, cuando venzan, deberemos pagar nosotros con más recesión y que por esa suba lo pagaremos mucho más caro que antes que comenzara la timba del dólar.

Anuncian como gran avance el pedido de un nuevo préstamo al FMI como si fuera la mentada lluvia de inversiones y no una soga al cuello que traerá aparejado un ajuste sangriento sobre trabajadores, derechos laborales, jubilaciones, obra pública, planes sociales, presupuesto para salud y educación. Los argentinos ya conocemos qué significa un préstamo del Fondo Monetario Internacional. Y si ya estábamos en manos de un puñado de sanguijuelas, ahora estaremos en manos de la fábrica internacional de sanguijuelas.

Sin embargo, de la misma clase explotadora, ya se escuchan las voces disidentes respecto de las políticas económicas llevadas adelante por el gobierno. Lo que hasta ahora eran murmullos, de a poco y frente a una economía que ya no da para más, empiezan a perder de vista a los enemigos fantasiosos del PRO y comienzan a darse cuenta de que por este camino están más cerca de la ruina que ellos mismos auguraban, que del éxito. Tanto pequeñas como medianas empresas subsidiarias de servicios de las grandes empresas, como así también estas últimas, junto con las economías regionales y algunos sectores del campo, vislumbran que no existe una política real para ellos y que sólo se benefician casos puntuales de acuerdo con la cercanía al partido gobernante: para la UIA, que aún elige no enfrentarse con el gobierno, “la paciencia tiene un límite” y es lamentable que siga la timba financiera. "Estamos muy preocupados por la situación, esperando que pase la tormenta para seguir pidiendo un modelo de desarrollo industrial" sostuvo un empresario de las economías regionales pero, por ahora, todas las críticas quedan en bambalinas y todos saben que el desarrollo industrial sólo está en sus cabezas porque en los planes del gobierno no ocupan ningún espacio de su agenda.

Pero el robo de la burguesía a la riqueza que generamos no termina acá. La lista es larga y los tarifazos son también relevantes, porque si sumamos las paritarias no cerradas o aquellas que sí lo hicieron muy por debajo de cualquier inflación que tomemos como referencia, queda expuesto que los CEOs que manejan al país están pensando únicamente en ver crecer sus billeteras sin ningún tipo de miramientos por la situación de miseria a la que condenan al pueblo.

Mientras, en el congreso se monta un circo para crear una ley que haga frente al tarifazo y aparecen voces con discursos rimbombantes más pensados en candidaturas a futuro que comprometidos con nuestras necesidades. El gobierno ya amenazó con vetarla, lo cual no sólo pone de manifiesto la parodia de democracia en la que vivimos, sino que también vuelve a exponer la crisis que atraviesan las instituciones de la burguesía para hacer frente a demandas básicas de la sociedad, hecho que ya quedó muy claro cuando se aprobó de madrugada y después de días de una represión salvaje y con amenazas de decretazo de por medio, la ley de reforma previsional. Cada nuevo paso que da este gobierno en contra del pueblo es un paso más hacia el abismo.

El envío “en cuotas” de la ley de reforma laboral es una manifestación más de lo ya dicho: Cambiemos es un gobierno que no muestra fortalezas, sino más bien debilidades, y que teme el costo político de llevarlo adelante justamente después de la experiencia que obtuvo con el rechazo social a la reforma previsional. Aun así, prioriza sus ganancias exorbitantes por sobre el control de los conflictos, muy cercano a lo que sería un suicidio político, por lo que parte de la burguesía empieza a mirar con malos ojos a la tan mentada “Revolución de la Alegría”. Mucho más ridículo y expuesto queda el gobierno al pensar que con el mundial de fútbol logrará hacer pasar por el congreso una reforma laboral que arrasa con conquistas históricas de los trabajadores sin que eso le signifique algún tipo de daño. No hacemos futurología, pero están jugando con fuego al subestimarnos de tal manera.

Párrafo aparte merecen los dirigentes sindicales traidores, cómplices de cada acción política de este gobierno de empresarios. Da asco verlos cenar con ministros y representantes de cámaras empresarias, vendiendo la sangre de cada uno de nosotros por migajas. No faltará mucho para el día de ver rodar sus cabezas, porque el enojo por su falta de llamado a un plan de lucha es cada día más contundente y llegará el momento en que tendrán que elegir estar con los trabajadores o en su contra. Hasta ahora están en nuestra contra y las palabras que se llevó el viento sobre su supuesto rechazo a la reforma laboral más parecen una función de títeres que la posición clara de los representantes del proletariado.

El descontento crece y, como un fantasma, vuelven las reminiscencias de diciembre de 2001 mientras el gobierno se sigue manejando con ceguera y como si todavía tuviera en su favor el capital político de diciembre de 2015, cuando contaba con amplio consenso y cuando quienes lo votaron ponían en él toda la confianza para un “cambio” que creían que sería positivo y de progreso. Nunca llegaron la lluvia de capitales ni tampoco las bondades del segundo semestre y, mucho menos, la pobreza cero. Todo eso ha hecho caer la imagen no sólo del gobierno, sino del presidente. En este contexto actúan con el autismo y la soberbia de quienes son absolutamente insensibles a lo que provocan con sus decisiones políticas. El cinismo de todos y cada uno de los funcionarios es espeluznante y quien crea que son una manga de inútiles están equivocados, ellos están haciendo muy bien lo que vinieron a hacer: esquilmarnos lo poco que nos quedaba, los aumentos jubilatorios medianamente dignos, las conquistas laborales, los salarios, la salud y la educación públicas. Vinieron a esto, a dejarnos sin nada.

A pesar de este panorama desolador, el descontento no termina de cristalizarse en una acción colectiva y contundente porque falta organización y unidad en el campo popular. Cada lucha se encuentra sectorizada: los docentes por un lado y los estudiantes por otro; los despedidos y suspendidos en cada puesto de trabajo; los que resisten a la megaminería y a los agrotóxicos; los que rechazan los tarifazos; las que luchan por el aborto seguro, legal y gratuito; los que pelean por sus tierras; los médicos y la falta de insumos y medicamentos para pacientes terminales y la lista podría seguir hasta nombrar a cada uno de los sectores que conforman esta sociedad, porque la destrucción es total, sin excepción: TODOS somos condenados a la barbarie macrista que no es otra que la barbarie capitalista. Existen esbozos de limar asperezas y priorizar semejanzas antes que diferencias para llevarse por delante a dirigentes traidores y vendidos y salir a pelear contra el ajuste. Como todo principio, nuestras herramientas son precarias, pero mientras avanzamos y hacemos la experiencia nos muniremos de las necesarias para lograr enfrentar en mejores condiciones a nuestro enemigo.

De nuestra parte no queda más que el rechazo y repudio sistemático a cada una de las medidas aplicadas por este gobierno de ricos para ricos. Organización y lucha tiene que ser nuestra consigna de cabecera. El enemigo está envalentonado y no registra el descontento popular que genera con cada una de sus políticas, cualquier motivo funciona como chispa para encender el rechazo y descontento popular, aunque todavía no llegue a llamarada. El gobierno no dimensiona que la respuesta a su violencia no podrá ser otra que la misma dosis de la violencia que cada día hace caer sobre nuestras vidas. Justamente es eso lo que parte de la burguesía va querer evitar: la pérdida de su tan amada gobernabilidad. Nosotros tenemos muy clara aquella frase de Marx: “La violencia es la partera de la historia” y aunque quisiéramos que las opciones fueran otras, poco a poco nos han ido acorralando hasta la desesperación. Queda en nosotros aunar nuestras fuerzas, ver que nuestra unidad y organización es la mejor arma que tenemos y que ése debe ser el camino que debemos emprender para evitar las penurias a las que la burguesía quiere seguir sometiéndonos, y encontrar en nuestras fuerzas las razones para pensar en un futuro distinto para los nuestros, sin miseria ni explotación, donde el producto de nuestra fuerza colectiva sea para nosotros y no para quienes viven de nosotros.

Como partido vemos imperioso insistir sobre 6 puntos programáticos que funcionen como punta de lanza para aunar nuestro descontento:

  1. Ruptura de los pactos políticos, militares y económicos con el imperialismo.
  2. Hermandad latinoamericana.
  3. Defender las garantías constitucionales.
    1. Derecho al empleo, a la vivienda, a la educación y a la salud.
    2. Respeto a la libertad de expresión.
  1. Derogación de las leyes anti obreras
    1. Cese del pago de la deuda externa.
    2. Derogación de las leyes de flexibilización laboral.
    3. No a los despidos y suspensiones.
    4. Aumento salarial del 50%.
    5. Derogación del impuesto a las ganancias.
    6. Derecho al trabajo digno.
    7. Libertad de agremiación y respeto al derecho a huelga.
    8. Derogación de todos los tarifazos.
  1. No a la represión.
    1. Derogación de la Ley Antiterrorista.
    2. Cese del gatillo fácil.
    3. Desmilitarización de las fuerzas de seguridad.

Este 25 de mayo el Partido Revolucionario de los Trabajadores cumple 53 años de existencia, con la interrupción venida de manos de aquéllos que no estuvieron a la altura de la necesidad no sólo del pueblo, sino de sus compañeros en campos de exterminio, cárceles federales, insilio y exilio. Para ellos, los traidores, nuestro eterno repudio y desprecio. Para nuestros compañeros, nuestro eterno agradecimiento y reconocimiento por ser los mejores, los más valientes, los más honestos, los más sensibles y comprometidos con la causa del pueblo.

Continuamos aquella senda marcada con sangre por nuestros héroes, compañeros que quedaron en el camino dejando su vida convencidos de que la única salida es la Revolución Obrera, Latinoamericana y Socialista. Festejaremos la existencia de ellos y la nuestra, porque en la larga lucha de clases el PRT ha sido faro y ejemplo, porque cada uno de nosotros asume convencido el compromiso de luchar por nuestra liberación del yugo. Festejaremos nuestra existencia y la de nuestros antecesores, porque un día 25 de mayo de 1965 se propusieron hacer nada menos que la Revolución.

A nuestros caídos ¡HONOR Y GLORIA!

A nuestros compañeros ¡A SEGUIR!

A nuestro pueblo ¡SALUD Y REVOLUCIÓN!

A vencer o morir por la Argentina.

Por Amanda Cánepa – Francisco Pequernero

INTERNACIONAL

¿Creer o no creer? Unos dicen que las deudas, otros dicen que las tasas de interés, otros que los billones de dólares y euros emitidos por la Reserva Federal (FED) y el Banco Central Europeo y hasta hay quienes sospechan que atrás de este terrible maremágnum se encuentran extraterrestres. Lo cierto es que todos los analistas escabullen el hecho de que el sistema capitalista padece de una crisis de superproducción; que hay en desarrollo un cambio de paradigma: el país hegemónico se está deslizando por el plano inclinado de una pronunciada decadencia. En los hechos, ha perdido el lugar de superpotencia económica y sobrevive gracias a, por lo menos, dos elementos principales: a) por ser dueño de la moneda de reserva e intercambio internacional, elemento que está siendo cuestionado tanto en el comercio como en las reservas por países que comercian con sus monedas nacionales y que, en sus reservas, acumulan oro. b) Sus ejércitos y la alianza militar en la OTAN que Estados Unidos usa como una herramienta de amenazas y chantaje. Hablan del ejército norteamericano superlativamente, muchos lo han calificado y califican como “el más poderoso del mundo”, calificación que, según nosotros, no se ajusta a la realidad. Basta analizar la Segunda Guerra Mundial, Corea 1950-1953, Vietnam, Afganistán, Irak y ahora Siria para refutar tal afirmación. Sí debemos reconocer que es el único que tiene bases en todo el mundo pero, como contracara, también es el más odiado por los pueblos.

Volviendo al ámbito económico, la élite estadounidense se encuentra en un círculo vicioso y las “salidas” que encara producen más problemas que soluciones. El aumento de las medidas proteccionistas ha puesto a Estados Unidos a la puerta de dos guerras comerciales, una contra China y otra con la Unión Europea. Las medidas tomadas por Trump elevando los aranceles del acero, el aluminio y otros productos importados de China y la Unión Europea han provocado que mil cien destacados economistas de Estados Unidos, entre ellos quince ganadores del Premio Nóbel, enviaran una carta publicada en el sitio web de la Unión Nacional de Contribuyentes (NTU, por sus siglas en inglés) recordando que en 1930 el Congreso no tomó en cuenta los consejos de los economistas que instaron a rechazar la ‘Ley Hawley-Smoot’. Esta legislación, adoptada durante la presidencia de Herbert Hoover, incrementó los aranceles estadounidenses a las importaciones. Los economistas firmantes afirmaron que el desprecio de entonces a los especialistas llevó a la Gran Depresión e instaron a Trump a no repetir los errores del pasado, subrayando que las medidas proteccionistas aumentarán el costo de vida y perjudicarán a la gran mayoría de los ciudadanos estadounidenses.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dice estar profundamente preocupado por el alto nivel del endeudamiento a nivel mundial que ha alcanzado un récord histórico: se ubica, para el 2016, en 164 billones de dólares, “equivalente al 225% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial”. En los últimos diez años aumentó “marcadamente” tanto en el sector público, como el privado. Un hecho que, según el FMI, “limita la posibilidad de los gobiernos de apuntalar la economía en caso de una desaceleración o crisis financiera”, “El mundo está un 12% más en deuda de su PIB que en el pico anterior del 2009, con China como una fuerza motora”, precisa el informe de Monitor Fiscal de abril de 2018. El real drama es el de las economías desarrolladas debido a las bajas tasas de interés. Para 2017, la deuda de la zona euro estaba en torno del 71% del PIB. En Estados Unidos, su deuda en estos momentos supera los 20 billones estaba en 82,3% y, en Japón, se encuentra en el 153,3%. Estos países presentan un nivel medio de 105% del PIB, un hecho inédito desde el final de la Segunda Guerra Mundial. En América Latina en su conjunto, en 2012, el endeudamiento de los gobiernos alcanzaba el 29,4%, pero en 2017 se elevó al 43,3%. Frente a este nivel de endeudamiento, a las amenazas y conatos de guerras comerciales entre Estados Unidos y China y Estados Unidos y la Unión Europea, las nuevas tarifas, el aumento de los tipos –tasas de interés- y la caída de las ventas minoristas los expertos advierten sobre una catástrofe que podría sacudir la economía mundial. Muchos economistas opinan que los grandes bancos y algunos gobiernos ya vislumbran la próxima catástrofe y se dedican a atesorar dinero físico. Los carteles continúan manipulando los precios de los metales preciosos y ahorran oro y plata. Se afirma que las inversiones en oro resultarán gananciosas cualquiera sea la situación que atraviesen los mercados. También se argumenta que los precios del oro están aumentando y los gobiernos continuarán imprimiendo dinero en exceso. Lo que se supone es que para finales de año nos enfrentaremos a un aumento extremadamente rápido del precio del oro que podría duplicarse.

Mientras tanto, los gobiernos se verán obligados a lidiar con sus deudas externas que han alcanzado cifras sin precedentes. Algunos gobiernos, incluso los de Rusia y China, ven aproximarse la inminente catástrofe económica y por eso aumentan sus reservas de oro. Para colmo de males, las decisiones políticas del gobierno estadounidense empeoran la situación dejando claramente expuesta su debilidad y su decisión estratégica de mantener al mundo en una permanente desestabilización, a la vez que también aumenta su aislamiento político internacional. La decisión política manifiesta en la consigna “Estados Unidos primero” vino acompañada del aumento de tasas arancelarias del acero y el aluminio, golpeando a China y a la Unión Europea, su principal aliado desde el fin de la 2ª Guerra Mundial. Pero el títere yanqui no se detuvo allí: amenazó a los europeos con imponer aranceles más altos a la importación de automóviles y otras mercancías y el 8 de mayo, una semana antes de la fecha anunciada originalmente, decidió desconocer el Tratado Nuclear firmado por Barack Obama con Irán, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania, los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas más Alemania conocido mundialmente con el nombre de tratado de los Cinco más Uno. El títere fue más lejos aún en su enfrentamiento con sus socios europeos: anunció que restauraría todas las sanciones que había tomado contra Irán y aplicaría sus leyes a todas las empresas que tuvieran negocios con Estados Unidos e Irán. Entre ellas hay grandes empresas alemanas, francesas, británicas, italianas, chinas y otras. Si Trump y sus secuaces creyeron que los aliados europeos los seguirían ciegamente tras de su infame decisión, se equivocó. Hasta hoy día, 17 de mayo, sus socios europeos con Alemania, Gran Bretaña y Francia a la cabeza le han dicho NO. Y parece que sus intereses, respecto de Irán y el Tratado Nuclear, van alejándose más y más, con algunas vacilaciones. La tendencia asoma como una posible ruptura.

En esta línea, es importante tomar conocimiento de lo que dice Der Spiegel, una revista que representa los puntos de vista de gran parte de la élite política y económica alemana. En un editorial publicado el 11 de mayo titulado “Es hora de que Europa se una a la Resistencia”, analiza el rápido deterioro de “los vínculos transatlánticos, debido a la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear y otros temas. Para el editorialista, el desprecio de Washington hacia los acuerdos firmados por su predecesor se ha convertido en algo corriente. “Estados Unidos ha abandonado el acuerdo sobre el clima de París, firmado en abril de 2016 por los países del mundo, mientras que Trump prometía ‘un mejor acuerdo para Estados Unidos’. Sin embargo, ellos no han logrado nada y ni siquiera se han llevado a cabo más discusiones significativas a tal respecto. Trump había prometido igualmente una reforma del sistema de sanidad en Estados Unidos pero no ha hecho nada a ese nivel tampoco”. Según Der Spiegel, la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear iraní se inscribe en la serie de actos de la administración Trump en contra de los acuerdos multilaterales a nivel internacional. El autor concluye que tal actitud, que se ha convertido en algo normal con Trump, no ha aportado más que problemas tanto a Estados Unidos, como a sus socios europeos. Por eso, la actitud sumisa a las políticas estadounidenses de los europeos sólo puede reportarles más problemas e inconvenientes, señala el editorialista. “Lo más chocante, sin embargo, es que esto nos afecta directamente, Occidente, tal como lo conocíamos, ya no existe. Nuestras relaciones con Estados Unidos no pueden ser calificadas, actualmente, de amistosas y más difícilmente aún podrían ser consideradas una alianza o asociación. El presidente Trump ha adoptado un tono que ignora 70 años de confianza. Él quiere aprobar tarifas punitivas contra Europa y otros países y exige obediencia. No se trata ya de saber si la cooperación transatlántica en materia de política económica, exterior y de seguridad existe todavía. La respuesta es NO. Europa ha perdido así su poder protector, su garante de unos valores comunes y su influencia política mundial, que ella pudo ejercer porque Estados Unidos estaba a su lado. ¿Qué pasará en estos dos años y medio que quedan de presidencia de Trump? Queda mucho tiempo para una nueva escalada”. Con el fin de escapar a una tal situación desfavorable para Europa, el autor del editorial tiene sus propias opciones: “En primer lugar, Europa debe demostrar a Irán que continuará siendo fiel al acuerdo nuclear. Por otro lado, deberá recurrir a la ONU para alentar a pasar a la acción en este tema a pesar del riesgo de veto de Estados Unidos. A continuación, ella podrá continuar sus relaciones económicas con Irán, animando a las empresas medias, sin clientes norteamericanos para que continúen llevando a cabo negocios con los socios iraníes. La sumisión a Washington no tiene razón de ser, porque Europa no puede respaldar políticas que considera peligrosas. Se necesita una resistencia inteligente, por triste y absurdo que esto puede parecer. Una resistencia contra Estados Unidos”.

En un casi todo de acuerdo con el editorialista, la canciller alemana Ángela Merkel volvió a dejar claro que la Unión Europea ya no puede apoyarse en Estados Unidos para garantizarse la seguridad. Europa debe “tomar su destino en sus propias manos”. Merkel, que ya se encargó en mayo de 2017 de asegurar que existe una brecha transatlántica entre Estados Unidos y Europa, que el Viejo Continente debe asumir, añadió en esta ocasión que Bruselas ya no puede contar con que Washington los proteja y les solucione la papeleta de los conflictos internacionales. Sostuvo que “Los europeos debemos dirigir nuestro propio destino”, palabras que fueron recibidas con aplausos, incluso de Emmanuel Macron, presidente francés. Merkel continuó con: “La tarea para el futuro de Europa es esa”, “Están teniendo lugar a las puertas de Europa muchos y grandes conflictos que requieren de la atención del continente en un contexto en el que Washington parece preferir bailar solo”, “La decisión de Donald Trump evidencia, una vez más, que los europeos necesitamos asumir mayores responsabilidades”. También aprovechó para manifestar su preocupación por que el conflicto entre Israel e Irán por Siria se vuelva más cruento e insistió en “que los países europeos se comprometen a salvar el Acuerdo Nuclear que queda cojo con la salida de Estados Unidos”. Sus palabras llegan no solo poco días después de la salida, sino seis meses después de que el país alemán anunciase que se activaba en el seno de la Unión Europea la PESCO -la Cooperación Estructurada Permanente- que deberá convertirse en el pilar de la acción y de la política exteriores de Bruselas y, si bien la Ministra de Defensa alemana, Úrsula Leyen, reconoció en noviembre que deberá jugar un papel complementario a la OTAN, es de esperar que la Unión Europea asuma unas responsabilidades que hasta ahora descansaban sobre los norteamericanos. Pero... para cualquier camino que elijan transitar los europeos, deberán llegar a acuerdos con Rusia, algo que la Canciller alemana sabe, por eso, hoy, 18 de mayo, se reúne con el presidente ruso para discutir la salida de Estados Unidos del acuerdo y otros temas como, por ejemplo, el gasoducto Nord Stream 2 entre Rusia y Alemania, amenazado por sanciones estadounidense y las cuestiones sobre Ucrania y Siria. Es una demostración palpable de que, a pesar de las fanfarronadas de los títeres yanquis sobre el “aislamiento ruso”, Rusia es una superpotencia que equilibra al mundo en favor de la paz, mientras Estados Unidos va rumbo al aislamiento internacional.

Este viernes, 18 de mayo, la Comisión Europea anunciaba el proceso de renovación de la Ley de Bloqueos de la Unión Europea de 1996 para proteger de posibles embargos norteamericanos a las empresas con intereses en Irán. La Ley de Bloqueos prohíbe a las empresas de la Unión Europea atenerse a la legislación nacional de Estados Unidos y desconoce todo fallo judicial estadounidense que imponga sanciones en virtud de tal legislación. Además, permite exigir compensaciones a las empresas afectadas por embargos. Claro que vale preguntarse con qué fuerza o fuerzas será respaldada dicha ley.  De continuar en este rumbo, el papel de Estados Unidos en Europa y en la OTAN irá desapareciendo y con posibles enfrentamientos políticos, dependerá de los yanquis el nivel de violencia que adquieran. Por su parte, Macron también opinó frente a los intentos del títere yanqui de decidir el papel de los europeos tras la salida del Acuerdo y sostuvo: “Si aceptamos que otras grandes potencias, incluyendo las aliadas, se pongan en situación de decidir por nosotros, nuestra diplomacia, nuestra seguridad, a veces haciéndonos correr los peores riesgos, entonces ya no seríamos países soberanos”. “Hemos escogido la opción de construir la paz y la estabilidad en Oriente Medio. Otras potencias, tan soberanas como nosotros, han decidido no respetar su palabra”. “No debemos ser débiles ni sufrir esto” y abogó por “una soberanía europea… que nos conduzca a hacer de Europa una potencia geopolítica, comercial, climática, económica, alimenticia y diplomática”. “La condición para alcanzar esta soberanía es que nos neguemos a que otros puedan decidir por nosotros mismos”. En este marco, el jefe de la diplomacia francesa dijo que las sanciones reintroducidas por los títeres yanquis contra las compañías extranjeras (no yanquis) que trabajan en Irán son “inaceptables”. “Les decimos a los estadounidenses que las sanciones que van a adoptar, nos afectan. Y consideramos que la extraterritorialidad de sus sanciones es inaceptable”. “Los europeos no tienen que pagar por la retirada de Estados Unidos de un acuerdo, al que ellos mismos contribuyeron”. Palabras más, palabras menos, los europeos se ven en la obligación de buscar vericuetos para eludir las sanciones. Causa cierto escozor el leer las palabras del títere francés cuando habla de ‘soberanía’… Cuando a ellos les tocan sus intereses gritan y patalean defendiendo “su” soberanía, siendo que este hipócrita y cínico estaba dispuesto a pisotear la del pueblo sirio o cuando otro títere como él le pisoteó la soberanía al pueblo libio, a los africanos, a los vietnamitas. Se olvida de que tiene tropas en Siria junto con las tropas del títere yanqui pisoteando la soberanía del pueblo sirio. La palabra soberanía en boca de los títeres de la burguesía financiera imperialista tiene el signo monetario. Lo que los une y los separa son los montos de la plusvalía generada por los pueblos. Su gran preocupación por el Acuerdo Nuclear es la posibilidad de explotar a los trabajadores iraníes y llevarse lo más barato posible una buena parte de los recursos naturales del pueblo iraní. Ni más, ni menos.

De todas maneras, es tal el círculo vicioso en el que se encuentran los títeres yanquis, que la restauración de las sanciones contra Irán ya tiene por lo menos tres respuestas negativas para Estados Unidos: la de la Unión Europea; la de China, porque las medidas tomadas por Trump le dio un impulso fantástico al petroyuan y será cuestión de poco tiempo para que los países petroleros coticen el oro negro en la Bolsa de petróleo de Shangai y les quite importancia a las bolsas de Londres y Nueva York y, por otro lado, Irán ha firmado acuerdos de libre comercio con la Unión Económica Euroasiática (UEEA) por lo cual, seguramente, se incorporará como miembro en la Organización del Tratado de Cooperación de Shangai. Por lo pronto, ha prohibido la circulación del dólar en su territorio y en su comercio y vende su petróleo a Europa en euros. ¡Un señor tiro por la culata para los títeres yanquis!

Sería interesante conocer un poco más de lo que se mueve tras las bambalinas del sistema pero, como dijimos antes, lo que aparece en todas las acciones económicas, políticas y militares que emprenden los personajes a cargo de la administración del estado yanqui componen una estrategia puramente defensiva, nihilista. Todas las medidas apuntan a crear una desestabilización permanente que produce muerte por doquier y piedras en los caminos del desarrollo y la tranquilidad de otros países. Sería interesante saber en profundidad sobre lo que ocurre con la masacre de los rohingyas en Myanmar (ex Birmania). Sospechamos que detrás de ello se encuentran los norteamericanos, no lo sabemos con certeza, aunque nuestras sospechas se asientan en el distanciamiento de Pakistán de Estados Unidos, las ambiciones chinas, indias, pakistaníes y quizás japonesas. Myanmar (Ex Birmania) fue ocupada por Japón en la 2ª Guerra Mundial y “liberada” por los británicos que ejecutaron una masacre de comunistas birmanos, porque fueron los comunistas los que llevaron el mayor peso de la resistencia anti-japonesa. Nunca debemos olvidar que los anglosajones son mucho más que una alianza, son lo más parecido a una hermandad de intereses.  

Estados Unidos va acumulando conflictos, lo que da la impresión de que están fuera de todo control y la herramienta que usan son sanciones y más sanciones. El conflicto abierto en Palestina por la decisión de desconocer resoluciones de las Naciones Unidas respecto de Jerusalén Este como capital de Palestina y el traslado de su embajada tras el reconocimiento como capital del estado sionista, ha abierto las puertas a la violencia sionista contra el pueblo palestino causando muertes y más muertes, porque el ejército sionista usa armas de guerra contra manifestantes desarmados, detenciones y encarcelamiento de mujeres, ancianos, adolescentes y niños de forma caprichosa. El único fin de los sionistas es acallar, por medio del terror, las protestas palestinas. El repudio internacional es masivo, pero no se toman medidas concretas para ponerle frenos a la permanente violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU por parte de Estados Unidos e Israel, tampoco se instrumenta nada para frenar la agresión de los zánganos saudíes al pueblo yemení que está en medio de una catástrofe humanitaria por el bloqueo que les han impuesto los saudíes, los emiratíes y sus mercenarios. En Siria han sido derrotados los planes yanquis y sionistas en los que participan británicos y franceses. Damasco, la capital siria, ha alejado el peligro, en la Gouta Oriental fueron derrotados todos los mercenarios terroristas y falta muy poco para que el sur también sea totalmente limpiado. Según aseguraron los presidentes de Siria y Rusia, reunidos en Sochi, la estabilidad avanza en el territorio sirio y, paralelamente a la lucha anti-terrorista, se puede continuar dando los pasos políticos para resolver el tema de una Constitución para el estado sirio. Además, Putin ha declarado que todas las fuerzas militares extranjeras deben salir de Siria. Aparentemente solo quedarían en suelo sirio las bases militares rusas Himeimin y Tartús.

Posando nuestra mirada en Latinoamérica, el 20 de mayo habrá elecciones en Venezuela a pesar de la “oposición” comprada y pagada por los títeres yanquis que ha hecho lo imposible para derrocar al actual presidente y desestabilizar no solo Venezuela, sino toda la región.

Nicaragua es un tema espinoso de analizar porque Daniel Ortega ha ganado una claque de fanáticos que son ciegos y sordos. A estos fanáticos les dijeron que Ortega es un revolucionario y nunca lo pondrán bajo la lupa de la crítica. Ni se preguntan quién firmó el decreto de reforma previsional ni escuchan que los argumentos que usó y usa Ortega son idénticos a los expresados por la agente de la CIA y Directora del FMI. Es una moda de los gobiernos presuntamente progresistas el de acusar a los yanquis que, seguramente, deben tener metida la cola en Nicaragua como la tienen metida en todos los países del mundo pero, si han jugado algún papel en este fenómeno, lo más probable es que no sea demasiado descollante. No entienden que todo está en movimiento y que hay que mirar las bases materiales.

El mundo está cambiando, el paradigma de ayer se está cayendo y este proceso está plagado de contradicciones, de avances y retrocesos y está a punto de entrar en un vertiginoso ir y venir en el que será fácil perder de vista lo principal, lo fundamental. Es sistema capitalista en los países desarrollados está chocando con profundos problemas y hará lo que sabe hacer: descargarlos sobre los explotados y oprimidos. El quid de la cuestión está en qué haremos los explotados y oprimidos. También haremos lo que sabemos hacer: oponernos, luchar. Así será hasta que tomemos conciencia de la fuerza que tenemos, porque somos más, porque somos la fuente de toda la riqueza, pero si nos organizamos seremos mucho más poderosos y, si nos ponemos como meta nuestros intereses históricos, venceremos y los sufrimientos que hasta aquí arrastramos también los eliminaremos trocándolos en la felicidad para todos.    

18 de mayo 2018.

Por Mario Roberto Salvatierra.

CULTURA

Fracking o Muerte

Contra la muerte, nosotros demandamos vida.
Contra el silencio, exigimos la palabra y el respeto.
Contra el olvido, la memoria.
Contra la humillación y el desprecio, la dignidad.
Contra la opresión, la rebeldía.
Contra la esclavitud, la libertad.
Contra la imposición, la democracia.
Contra el crimen, la justicia.

¿Quién, con un poco de humanidad en las venas, podría o puede cuestionar esas demandas?

Desde que el gobernador Alfredo Cornejo firmó en marzo pasado el decreto que autoriza el uso de fracking en Mendoza, son cada vez más las manifestaciones de rechazo que se extienden por toda la provincia. Ya las comunidades mapuches de Malargüe fueron las primeras en denunciar "derrames de fluidos contaminantes" existentes por esta práctica en la zona donde viven con sus familias. Días después, estas denuncias fueron confirmadas por el científico Esteban Servat, quien además dijo que el gobierno ocultó informes oficiales de la Universidad de Cuyo donde se demuestra que en Malargüe hay contaminación de napas por fracturas hidraúlicas. Las Asambleas Mendocinas por el Agua Pura de General Alvear no tardaron en sumar su rechazo al decreto del gobernador, aclarando que, además, en esa localidad existe una legislación vigente que prohíbe la realización de fracking. A pesar de estas denuncias y reclamos, el gobernador Cornejo decidió avanzar con su política de exploración de hidrocarburos no convencionales y, en el mes de abril, organizaciones socio ambientales acusaron a la Secretaría de Ambiente de la provincia por autorizar una "investigación científica" en la Reserva Natural Divisadero Largo que, en realidad, fue una prospección hidrocarburífera dentro de un área natural protegida legalmente constituida, lo cual está prohibido por ley. La respuesta del gobernador Alfredo Cornejo a los miles de mendocinos y mendocinas que decidieron salir a las calles contra la contaminación y por la defensa del agua fue la defensa cerrada del fracking mientras los acusó de "mentirosos que meten miedo". Recientemente, la situación se volvió más crítica cuando centenares de trabajadores y jóvenes de la localidad de San Carlos se reunieron en la ruta 40 impidiendo el paso de un camión que llevaba tanques para tareas de fracking hacia un puesto de Malargüe. Esto generó una orden de desalojo y amenazas de represión a pesar de que los sancarlinos finalizaron la propuesta y se retiraron de la ruta. Al otro día, la gendarmería, aún presente en la zona, intimidó a estudiantes y docentes que participaron del reclamo, irrumpiendo en el Instituto educativo del que son parte. A esta persecución se sumó la vergonzosa y cómplice decisión del juez federal Bento, que resolvió imputar a once manifestantes. Ahora bien, qué es el fracking o, para decirlo en español, qué es la fractura hidráulica.

El fracking es una técnica experimental de explotación de hidrocarburos no convencionales, donde se inyectan a altísima presión grandes cantidades de agua y químicos tóxicos para fracturar las rocas y liberar el gas y el petróleo (ver figura).

Está cuestionada en todo el mundo por su nocividad. Se utiliza en formaciones poco porosas y con baja permeabilidad, distintas a los reservorios históricamente explotados por la industria hidrocarburífera (las “convencionales”). Dentro de las formaciones no convencionales, las más importantes de la Argentina son el shale (o esquistos/lutitas) como es el caso de Vaca Muerta, y el tight gas/oil (arenas compactas) como el yacimiento Estación Fernández Oro (EFO), en el Alto Valle del río Negro. El desarrollo masivo del fracking en áreas como Loma Campana en Añelo y EFO en las inmediaciones de Allen han conllevado una serie de accidentes, derrames, pérdidas de elementos radioactivos en los pozos, incendios, desplazamiento de comunidades y de actividades productivas como la fruticultura y la ganadería. De hecho, estudios realizados por la Universidad Nacional de Cuyo confirmaron la contaminación de napas de agua, con valores de hidrocarburos de hasta 4 veces por sobre la norma. Al respecto, la agencia del medio ambiente norteamericana (EPA) presentó un reporte en el 2016 donde se sostiene que, irrevocablemente, la fractura hidráulica impacta directamente sobre las reservas de agua potable de la región en que se realiza, contaminándolas en forma severa con petróleo y químicos.

El agua no solo es un elemento vital, generador de vida (o de enfermedad), sino que fue y es la médula de toda construcción humana. Junto a sus fuentes se acumula la gente y crecen las comunidades. Es, en esencia, un recurso social, no cualquier recurso. El agua es un derecho básico, negado en el siglo XXI a dos tercios de la población mundial. ¿Por qué? Porque el agua es también poder. No se puede prescindir de ella, no se puede elegir no consumirla, por eso el control sobre las fuentes de agua potable es un asunto geopolítico estratégico. Recordemos que las Naciones Unidas profetizan que para el 2025 la demanda de agua potable será el 56% más que el suministro de la misma. Como ya hemos dicho, el silencio y la complicidad de la corporación médica, de ciencia y técnica y de los funcionarios en su mayoría ante el daño que produce esta práctica, como los agrotóxicos de Monsanto, y la expoliación de nuestros minerales por las empresas megamineras con su carga de enfermedad y muerte son indicativos irrefutables de la actitud genocida y ecocida de esta política económica de concentración de capital. 

Debemos unirnos, organizarnos y sumarnos a la lucha de las compañeras y compañeras que están peleando por la vida en las provincias. No nos queda otra que recordar esas palabras tan terriblemente actuales del Che en su Mensajes a los pueblos del mundo a traves de la Tricontinental:  “Es absolutamente justo evitar todo sacrificio inútil. Por eso es tan importante el esclarecimiento de las posibilidades efectivas que tiene la América dependiente de liberarse en formas pacíficas. Para nosotros está clara la solución de este interrogante; podrá ser o no el momento actual el indicado para iniciar la lucha, pero no podemos hacernos ninguna ilusión ni tenemos derecho a ello de lograr la libertad sin combatir. Y los combates no serán meras luchas callejeras de piedras contra gases lacrimógenos ni de huelgas generales pacíficas ni será la lucha de un pueblo enfurecido que destruya en dos o tres días el andamiaje represivo de las oligarquías gobernantes; será una lucha larga y cruenta…”.

Por Juan Garberi