Partido Revolucionario de los Trabajadores
Por la Revolución Obrera, Latinoamericana y Socialista "El deber de todo revolucionario es hacer la revolución" (Ernesto Guevara)

Imprime esta página - Tamaño de texto + / - Editorial - Abril - Mayo 2014

EDITORIAL Nº 60

Cada día son más pálidos los argumentos del gobierno para justificar sus medidas económicas o, más bien, su obediencia debida al Fondo Monetario Internacional. Que Alejandro Werner, Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, haya sostenido que “las recientes medidas para permitir un tipo de cambio más débil, tasas de interés internas más altas y menores subsidios a ciertos servicios públicos, son pasos en la dirección correcta” es el blanqueo de uno de los tantos ocultamientos del gobierno que pretende hacernos creer su independencia de los organismos de crédito internacionales, especialmente del FMI. Hace meses y meses que venimos sosteniendo que dicho organismo no se fue NUNCA del país y que tiene sus oficinas vivitas y coleando para “monitorear” la economía argentina. Tanto es así que el gobierno, con eufemismos, terminó admitiendo que una “misión técnica” del Fondo Monetario había venido a ofrecer su “solidaria colaboración” con el INDEC para ayudarlo a establecer nuevos índices. En buen romance, a que se blanquee la real inflación y que dejen de mentirnos a todos, incluidos ellos que con su previsible interés llegaron para poner condiciones que garanticen el pago de la deuda externa.

Así, en enero comenzaron a declarar una inflación más cercana a la realidad que acusan nuestros bolsillos y a fines de ese mes llegó la devaluación del peso con relación al dólar, medida por la cual están un poco más contentos los organismos internacionales. De esta satisfacción del FMI se desprende el aumento de los servicios públicos y el quite de subsidios que hizo el gobierno que implicarán un suba de hasta el 500% del gas y aún no se sabe cuánto sobre el agua. Se viene, además, el quite de subsidios a las empresas distribuidoras de energía eléctrica. Los efectos del tarifazo los podremos evaluar en agosto, cuando más se usan tanto el gas como la energía eléctrica. Y como nunca, vuelven a tomar vigencia las tristemente célebres palabras del nefasto Álvaro Alzogaray cuando dijo, en 1959, “Las medidas en curso permiten que podamos hoy lanzar una nueva fórmula: ‘Hay que pasar el invierno’.”…

Pero para el subalterno de Christine Lagarde (Directora del FMI) no alcanzan las medidas ya impuestas por el gobierno argentino: se necesitan ajustes adicionales de política económica para restablecer la estabilidad macroeconómica, especialmente en un posible escenario de precios mundiales de las materias primas más débiles”, dijo Werner, por lo cual debemos esperar que nuestra situación como trabajadores empeore a medida que avance no sólo el tiempo, sino el fondo con sus recetitas. Nada nuevo bajo el sol si consideramos que hace décadas que ese organismo viene aplicándolas, cual remedios genéricos, en toda Latinoamérica y en los países europeos como Grecia, Portugal, Francia, España, Gran Bretaña y ahora Ucrania para sostener el sistema capitalista.

En el contexto internacional de crisis económico financiera son los países más pobres los signados a sostener con postergaciones la tasa de ganancia de la burguesía financiera internacional dispuesta no sólo a aumentar sus ganancias, sino a mantener las que ya ha obtenido.

La inflación como impuesto a los pobres, los techos salariales, las suspensiones crecientes a los obreros de la producción, el Impuesto a las Ganancias sobre los salarios, la creciente desocupación son algunas de las consecuencias de seguir manteniendo las relaciones carnales con el imperio del norte que, a pesar de estar cada vez más alicaído, a la vez más se ensaña en despojar a los más pobres para intentar lo inevitable: su precipitación, su caída en picada.

Pero el gobierno no ceja en su intento de mantenernos engañados con palabras: se jacta de haber obtenido un incremento del 30,6% en la recaudación de marzo, cuando en realidad esa crecimiento obedece a que los precios –que incluyen otro impuesto que pagamos todos: el 21% de Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre todos los artículos de consumo- suben; a que ahora con las paritarias y aumentos pautados también se engrosa el ingreso para el estado en concepto de Impuesto a las Ganancias. Y fue el propio oficialismo el que le sacó el quorum a la oposición para el tratamiento del piso de este último impuesto. Es el propio gobierno el que sostiene nuestra cada vez más creciente e involuntaria “colaboración” con la clase dominante. Nada casual: queda cada vez más en evidencia qué intereses verdaderamente representa un gobierno que supo mantener un barniz popular, descascarado desprolijamente en medio de la crisis internacional.

Mientras el Ministro de Economía Kicillof se desvive para llegar a un acuerdo con el Club de Paris, cuyos principales acreedores son Alemania y Japón, tres de los cinco países que integran el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) abogan por la inclusión de Argentina en esa alianza. La iniciativa es de Brasil, India y Sudáfrica, aunque tanto Rusia como China han mantenido una cautela que lleva a pensar que tendrán mucho por considerar, especialmente la sumisión argentina al imperio del norte y el monto de la deuda externa argentina, entre otros ítems. Uno de sus miembros fuertes, Rusia, sin embargo no cerró las puertas del todo: “Consideramos de manera constructiva todas las iniciativas al respecto, independientemente de quien las promueva”, dijo el viceministro ruso de Exteriores, Serguéi Riabkov. Habrá que ver el desarrollo de la crisis mundial y las nuevas alianzas que se están estableciendo dentro del marco internacional. Por lo pronto no pasa de expresiones de deseos.

La caída general de las ventas en el mundo y en particular de automóviles en Brasil no hizo esperar en Argentina sus coletazos que, al ritmo de Brasil también parte de la debacle, terminó produciendo una súper producción en el rubro: no se puede seguir fabricando lo que a nadie se le puede vender. Así es como llegamos a los actuales 15.000 obreros suspendidos en las principales empresas automotrices y de autopartes. 15.000 obreros suspendidos, cientos de despedidos, miles de familias que verán reducidos sus ingresos, por ahora, en un 25% en el caso de los suspendidos y en un 100% en el caso de los despedidos. Son trabajadores los que no saben cómo sostener a sus familias en este “invierno”, porque sus patrones ni van a abandonar su ritmo de vida ni sus countries ni sus autos importados ni van a prescindir de sus ganancias. Por eso, las consecuencias de la crisis son sólo para los trabajadores. Los ministros de Economía, Axel Kicillof y de Industria, Débora Giorgi, conocedores de la tensión social que promueven las 15.000 suspensiones del sector, mantuvieron una reunión con el ministro de Desarrollo de Brasil, Mauro Borges, a la que también asistieron los presidentes de General Motors, Isela Constantini, de Renault, Thierry Koskas, y de Toyota, Daniel Herrero, más representantes gerenciales del resto de las terminales automotrices. Lo cierto es que hasta fines de mayo, las suspensiones continúan y se acrecientan cada día más. A las 15.000 suspensiones del sector automotriz, se suman 3.361 despidos registrados en abril, un 80% más que en el mismo mes del año anterior; cayó un 6,3% el empleo formal en la construcción; 1.900 personas quedaron sin trabajo como consecuencia de la suspensión del Proyecto Pascua Lama de Barrick Gold; los nuevos desempleados en Mendoza llegan a 22.000; y el 15% de las principales empresas del país planea reducir su personal.

Pero, mientras tanto, el Ministro de Trabajo sostiene, suelto de cuerpo, que "todos los datos indican que el empleo se mantiene estable"… ¿A qué le llama estabilidad Señor Ministro?

Pero si bien aumentaron despidos y suspensiones, también crecieron los conflictos. Se estima que más de 4.700.000 trabajadores fueron partícipes de distintas huelgas por reclamos salariales en el mes de abril. Mientras intentan acallar las voces disconformes con palabras, en la acción militarizan las fábricas en conflicto, como sucede con Gestamp, autopartista proveedora de Volkswagen, Ford y Peugeot, donde adentro mismo de las instalaciones los trabajadores se ven obligados a convivir con policías provinciales y gendarmes que amenazan y acallan las voces de los trabajadores cuando se solidarizan con el acampe montado fuera de la fábrica por los 60 obreros despedidos que reclaman su reincorporación. Y no sólo los uniformados actúan para amedrentar a los trabajadores, sino también el propio sindicato de SMATA que manda matones y patotas a golpear a delegados y obreros.    

La burocracia sindical no come vidrio y ante la presión de las bases largaron el paro que realizamos el 10 de abril. Y decimos “realizamos” en plural, porque un paro con la contundencia que tuvo éste no lo hacen cinco gordos atornillados en los sillones y con la adhesión patronal de la Sociedad Rural. Un paro contundente es ÚNICAMENTE garantizado por los trabajadores. Fuimos nosotros la base de ese paro, los que empujamos a estos sátrapas a ponerle fecha, los que venimos acorralándolos cada vez más en directa relación con el avance de la crisis que cae sobre nuestras espaldas y los que dimos una respuesta incuestionable no yendo a trabajar. Mal hacen aquellos que pretenden emparentar los justos reclamos de los trabajadores con los reclamos de la oligarquía de la bosta que, tan oportunista como la dirigencia sindical, se sube a un colectivo prestado que es nuestro. Somos los trabajadores los que sumamos a esos 4.700.000 que se contabilizan como huelguistas en abril, mientras ellos venden su soja a buen precio. Somos los trabajadores los que salimos a la calle, hacemos paros, acampes, reclamos y no la burda dirigencia sindical que le puso fecha a un paro en complicidad con la burguesía para descomprimir el creciente descontento. Porque si tuvieran un plan de lucha serio no se hubieran quedado con el paro y hubieran establecido cómo la seguíamos. Lejos de eso, se metieron en sus cuevas a especular en la interna peronista, como si a alguien más que a ellos les importaran sus malditas internas plagadas de contubernios vergonzosos.

No, señores, no. A nosotros no nos importan sus internas, nos importa mantener nuestra fuente de trabajo, lograr condiciones dignas para desempeñarnos, obtener un pago justo por la venta de nuestra fuerza productiva, percibir salarios que nos permitan vivir y mantener a nuestros hijos con dignidad, disfrutar de estabilidad, salud y educación, algo para lo cual no sólo trabajamos, sino que tributamos a costa de nuestro sacrificio. ¿Qué saben ustedes, señores de la vagancia, de las roscas políticas, de los amiguismos de hoy con uno y mañana con otro, de lo que es ser un trabajador? ¿Cuántas DÉCADAS hace que no trabajan y se han atrincherado en los gremios que nosotros mantenemos con nuestros aportes sindicales? ¿Cuán lejos creen que podrán ir con sus matones a sueldo, sus estatutos escondidos bajo siete llaves, sus acuerdos con los patrones a nuestras espaldas? Por ventura ¿Alguien puede creer que los trabajadores que hicimos el paro general lo hicimos por esta manga de lúmpenes, de desclasados, de marginales, de traidores a nuestros intereses? No, señores, no. Hicimos el paro porque estamos hartos y sabemos perfectamente que el dominio de los Moyano, los Barrionuevo, los Caló tiene las partas tan cortas como su rosario de mentiras iguales a las mentiras de la burguesía. Para todos aquéllos que chicanearon a los trabajadores porque el paro lo convocaron estos desclasados tiene que quedar bien claro que ellos sin nuestra fuerza puesta en garantizar ese paro NO SON NADA. El paro del 10 de abril fue nuestro porque fuimos nosotros los que asumimos como NUESTRA la medida de fuerza. No se la regalamos a nadie, es absolutamente NUESTRA, de todos los trabajadores a lo largo y a lo ancho del país. De nadie más es el rédito, aunque especulen los traidores y saquen cuentas y chapas que no les pertenecen. Llegará el día en que los saquemos a patadas de cada sindicato, de cada organización gremial, de cada fábrica y de cada empresa.

Pero para sacarlos, compañeros, tenemos que jugar con las reglas de este sistema prestado que nos explota: hay que afiliarse masivamente, hay que llenarles de listas opositoras los sindicatos, hay que arrancarlos de los sillones y aplastarlos definitivamente con la fuerza que nos es propia. Durante años con su discurso la patronal ha favorecido la desafiliación de los trabajadores y no es una casualidad, sino que nuestra abulia, nuestro alejamiento de las organizaciones que nos representan, ha sido absolutamente funcional a SUS intereses, no a los nuestros. Cuánto menos participemos, mayores son las posibilidades de que los Moyano o los Caló se mantengan en sus “dinastías”. Y a las patronales les convienen esos tipos porque a esta altura son tan patrones como ellos, porque se han enriquecido e invertido todo lo que nos roban en empresas que tercerizan en manos de testaferros, porque a la hora de sentarse están entre pares patrones y ni se acuerdan de nosotros… Por eso les da lo mismo aceptar paritarias de hambre y con techo, porque lo único que persiguen es contenernos, frenarnos, garantizarle al sistema su continuidad sin sobresaltos y a la clase dominante sus ganancias. Ni siquiera es relevante si apoyan o no al gobierno de turno: todos los burócratas sindicales, sin excepciones, jugarán para la patronal. Y será así hasta que los echemos.

Y todas estas situaciones son parte del amplio espectro de violencia que sufrimos…

Parece que el episcopado argentino ha descubierto que “la desnutrición infantil, gente durmiendo en la calle, hacinamiento y abuso, violencia doméstica, abandono del sistema educativo, peleas entre “barrabravas” a veces ligadas a dirigentes políticos y sociales, niños limpiando parabrisas de los autos, migrantes no acogidos e, incluso, la destrucción de la naturaleza...” son violencia; que “hemos incorporando estas desgracias como parte de la normalidad de la vida social, acostumbrándonos a la injusticia”; que “Es creciente la tendencia al individualismo y egoísmo, de los cuales despertamos sobresaltados cuando el delito nos afecta o toca cerca.”. ¡Parece que recién descubrieran la violencia del estado y el individualismo, lei motiv del sistema capitalista que ellos defienden, sostienen y al que pertenecen! Padecen de una amnesia selectiva y olvidan:

- que la pobreza no es una enfermedad, sino el resultado de políticas específicas de las que fueron y son parte;

- que fueron y son ellos los que siempre bendijeron y rociaron con agua “bendita” las armas del brazo armado de la burguesía con que sometieron, explotaron, torturaron y asesinaron a los trabajadores, a los originarios de la tierra y a los pobres a lo largo de toda nuestra historia;

- que les llenaron las bocas con ostias y repartieron perdones a los Videla, los Martínez de Hoz, los Cavallo, los Bignone y tantos otros GENOCIDAS porque de ellos recibieron todas las leyes que HOY amparan sus privilegios;

- que fueron ellos los que pidieron asesinatos “piadosos” con pentotal para los miles de compañeros que la dictadura tiró vivos al mar…

- que fueron y son ellos los que miraron para otra parte con todos los corruptos generadores de la impunidad que les permite, hoy, gozar de vidas rodeadas de suntuosidad, construidas a nuestra espalda con nuestro sudor y a costa de nuestras postergaciones, empobrecimiento y exclusión;

- que fueron y son ellos los que ocultaron a Aldo Vara, cura imputado por secuestros, torturas y homicidios cometidos en Bahía Blanca durante la dictadura genocida, PRÓFUGO de la justicia, mientras ¡Seguía percibiendo su sueldito estatal de cura!

- que fueron y son ellos los que viven de los recursos del estado burgués que les paga suculentos sueldos por portación de sotanas, cuando pertenecen al estado del Vaticano que debería hacerse cargo de su sostén y no nosotros, los trabajadores, con nuestro tributo involuntario, con lo que nos esquilman de nuestros salarios de hambre. Todas las normas relacionadas con los sueldos clericales nacieron de los acuerdos entre “la Santa Sede” y las diferentes dictaduras que abarcan la Revolución Libertadora que derrocó a Perón, la dictadura de Onganía y, más tarde, la dictadura de los genocidas iniciada por Videla, durante cuyo mandato se sancionó la Ley 21.540 (del 25 de febrero de 1977). Esta ley fija las asignaciones mensuales VITALICIAS a arzobispos, obispos y auxiliares eméritos. Pero, además, durante toda la dictadura se dictaron otras normas que los benefician: la Ley Nº 21.950 (07/03/79) que establece que los sueldos para obispos y arzobispos equivaldrán al 80% del sueldo de un Juez de Primera Instancia y los de los obispos auxiliares al 70%; la Ley Nº 22.162 (18/02/80) de pago de sueldos para curas de frontera; el Decreto Nº 1.928/80 (18/09/80) que amplía la anterior hacia todas aquellas parroquias “ubicadas en otras zonas que por su carácter también requieren la promoción de su desarrollo”; el Decreto Nº 1.991/80 (19/09/80) por el cual “se reglamenta el otorgamiento de órdenes de pasajes a los señores Arquidiocesanos, Diocesanos y Superiores de Órdenes Religiosas, como asimismo a los miembros del Clero Secular y Regular y a los Religiosos y Laicos investidos con los Sagrados Ministerios y seglares dirigentes de Asociaciones y Movimientos de la Iglesia Católica Apostólica Romana”; la Ley Nº 22.430/81 (16/03/81) la cual establece que “Los Sacerdotes Seculares del Culto Católico Apostólico Romano, que tuvieren cumplida la edad de sesenta y cinco (65) años o se hallaren incapacitados y que hubieran desempeñado su ministerio en el país por un lapso no inferior a cinco (5) años, no amparados por un régimen oficial de previsión o de prestación no contributiva, tendrán derecho a una asignación mensual vitalicia equivalente al haber mínimo de jubilación del Régimen Nacional de Jubilaciones y Pensiones para trabajadores en relación de dependencia.”; la Ley Nº 22.552 (18/03/82) que amplía el espectro de beneficiarios de la ley anterior: “En los casos de vacancia de la titularidad producida en las Arquidiócesis, Diócesis, Prelaturas, Eparquías y Exarcados del Culto Católico Apostólico Romano, y hasta tanto se designe nuevo Diocesano, los Vicarios Capitulares o los Administradores Apostólicos con jurisdicción en las misma, recibirán la asignación mensual a que se refiere el artículo 1º de la Ley Nº 21.950.”. Cuatro días después de haber sido elegido Presidente constitucional Raúl Alfonsín, pero aún en ejercicio Bignone, se dicta la Ley Nº 22.950 (14/10/83) por la cual se estipula que “El Gobierno Nacional contribuirá a la formación del Clero Diocesano, para lo cual los señores Obispos residenciales o quienes hagan canónicamente sus veces percibirán en concepto de sostenimiento mensual por cada alumno de nacionalidad argentina del Seminario Mayor perteneciente a la propia jurisdicción eclesiástica, el equivalente al monto que corresponda a la Categoría 10 del Escalafón del Personal Civil de la Administración Pública Nacional.”. TODAS ESTAS LEYES CONTINÚAN VIGENTES;

- que de acuerdo con todas estas leyes fueron y son ellos los beneficiarios de que el estado desvíe un alto porcentaje del presupuesto nacional destinado para educación hacia las escuelas primarias y secundarias católicas, cuya formación elitista y de clase, más allá de lo religioso, promueve que de allí egresen los futuros “dirigentes” con que la burguesía engrosará sus filas de políticos a los que luego criticarán por “corruptos”…

¡Si tanto les preocupa la “pobreza” como sostienen en su hipócrita documento "Felices los que trabajan por la Paz", que RENUNCIEN a los recursos del Estado burgués para que sean destinados a los pobres y excluidos de este país! ¡Que obtengan sus sueldos, pasajes, jubilaciones, subsidios para escuelas primarias y secundarias religiosas de SU ESTADO, el Vaticano! ¡Que dejen de ser los vampiros negros que se prenden de la teta del estado que tanto critican, mientras los mantiene como uno de los sectores con mayores privilegios de Argentina!

Efectivamente, de acuerdo con un informe del diario Tiempo Argentino, realizado en septiembre de 2010 (se desconocen cifras oficiales de este año, dado que ese tipo de información no es lo debidamente pública como para que hayamos podido acceder a ella), los aportes del estado a la iglesia católica eran superiores a los 2.500 millones de pesos anuales. 32 millones de pesos anuales del presupuesto nacional estuvieron dedicados para "visitas ad limina (visita que TODOS los obispos deben realizar al Vaticano para informar al Papa, cada cierto período, el estado de la diócesis que gobiernan), sínodos, conferencias regionales y viajes en cumplimiento de acciones pastorales” y para sostener “437 institutos de vida consagrada inscriptos, que actúan a través de 4.500 casas y obras apostólicas existentes en todo el país”. Hasta 2010, el estado le pagaba el sueldo a 122 arzobispos y obispos, 1600 seminaristas y 640 sacerdotes, considerando que el “salario” de un arzobispo era de $ 8.200 en ese momento y que los curas no pagan impuestos ni cargas sociales ni aportan a Ganancias ni a la ANSÉS, pese a que sí perciben jubilaciones que, en 2010, rondaban los $11.400 mensuales. ¡Igualitos que nuestros jubilados! Y durante ese mismo año el 13% del presupuesto educativo de las provincias fue destinado a las escuelas católicas primarias y secundarias. ¡8.770 millones de pesos recibieron sólo en 2010 de parte de las provincias!

En 2012 recibieron 22.500 millones de pesos, mientras que el presupuesto nacional de ese mismo año destinó 11.691 millones para las Asignaciones Universales por Hijo a casi tres millones y medio de personas y 12.000 millones de pesos para las asignaciones familiares para más de 4 millones de hijos de trabajadores declarados en actividad…

Pero no conformes, los obispos dijeron más, mucho más: “El sistema carcelario debe cumplir su función sin violar los derechos fundamentales de todos los presos, cuidando su salud, promoviendo su reeducación y recuperación. Nos duele y preocupa que casi la mitad de los presos no tenga sentencia. La mayoría de ellos son jóvenes pobres y sin posibilidades para contratar abogados que defiendan sus causas. Ningún delito justifica el maltrato o la falta de respeto a la dignidad de los detenidos.”… Parece que ahora les “duele” lo que NUNCA les dolió: fueron ellos los cómplices de la dictadura asesina, los que visitaban sus cárceles, participaban de la tortura a los presos, impartían misa tratando a los presos políticos como “hermanos subversivos” (sic del relato de varios presos políticos del PRT), los que sugirieron los asesinatos con pentotal, los que subían a los aviones y “bendecían” a los presos políticos próximos a ser lanzados vivos al mar. ¡Y ahora se vienen a hacer los preocupados por las condiciones carcelarias o la carencia de sentencias, cuando en el pasado reciente eran los que sentenciaban a la muerte junto con los milicos genocidas a miles de presos políticos!

No sorprende que los sucesivos gobiernos “democráticos” desde 1983 hasta ahora no hayan derogado NINGUNA de las leyes vigentes de la dictadura genocida que privilegian a los curas, devenidos en “críticos y analistas políticos”. Y no sorprende porque son parte de la misma superestructura del poder, porque los curas salen del seno de su clase, de las entrañas mismas de la burguesía. Por eso todos entran en la misma bolsa donde comulgan los hipócritas: los obispos del documento y los políticos que les responden, pretendidamente “ofendidos”, cuando son los ejecutores de un mismo plan que garantice los privilegios de todos ellos, mientras se corrompen y nos roban descaradamente, unos con guante blanco y los otros por leyes de la dictadura.

Por eso exigimos que se deroguen TODAS y cada una de las leyes que mantienen a los cuervos de sotana, que se separe a la iglesia del estado, que no seamos nosotros los que paguemos sus sueldos ni los que sostengamos sus escuelas católicas de clase ni sus viajecitos al interior o al exterior. La verdadera “libertad de culto” existirá cuando la iglesia católica deje de ser una de las destinatarias de los mayores privilegios en este país y la única entre todos los credos que solventada con los tributos de los trabajadores que pagamos impuestos de todo tipo.

En este marco de hipocresía también se encuadran los últimos escándalos en torno al genocida Milani, el Jefe del Ejército acusado por delitos de lesa humanidad por varios querellantes, entre ellos la madre del soldado Ledo y ex presos políticos de La Rioja, ex miembro de Inteligencia del Batallón 601, a espaldas de las necesidades de millones de argentinos sumergidos en la pobreza y la indigencia, pensaba tirar la casa por la ventana, en una megafiesta en la que no faltarían ni los fuegos artificiales ni el Chivas Regal ni el salmón ahumado. Recuerda las épocas de pizza con champagne del indescriptible corrupto Carlos Menem. ¿Qué tiene para "festejar" Milani? Tal vez que en La Rioja en vez de ser el perseguido los perseguidos sean los testigos, en un escándalo sin precedentes para un gobierno que pretende seguir impostando ser el adalid de los derechos humanos. Una vergüenza frenada a tiempo. Mal momento para festejar, cuando 15.000 obreros están suspendidos por falta de trabajo y mientras los aumentos a los maestros siguen siendo irrisorios. La inmoralidad y la carencia de escrúpulos en su máxima expresión, algo que no debería sorprender a nadie de un genocida no confeso sostenido por el gobierno.

Y ya hay un fiscal que se quiere abstener de acusar a Milani, hasta allí ha llegado el largo brazo del gobierno: “Yo no encontré nada para sostener una acusación. Cómo quiere que se lo explique”, sostuvo el fiscal federal de La Rioja, Horacio Salman, para escaparle al bulto de desenmascarar al Jefe del Ejército. Sin embargo el CELS salió al cruce y acusó a Salman: “El fiscal Salman falta a sus deberes de funcionario ya que desiste de la obligación del Ministerio Público Fiscal de llegar a la verdad de lo sucedido. Si este pedido del fiscal prospera, el Estado argentino incumplirá su responsabilidad y sus obligaciones internacionales de investigar y sancionar”. Correcta la posición del CELS, necesario que se investigue hasta llegar a la sentencia que se merece. ¿O ahora hemos comenzado la etapa donde se ponen en tela de juicio los testimonios de las víctimas? ¿No estábamos en la gloriosa época del juzgamiento a los genocidas? Milani, por su parte, suelto de cuerpo declaró que "Ninguna víctima de lesa humanidad en La Rioja mencionó mi nombre". Y no, Milani, porque sus víctimas están o desaparecidas o muertas… Desaparecidas o muertas.

Y este mayo con acampes villeros y de despedidos como los de Gestamp, con movilizaciones diarias de reclamos, con trabajadores que se organizan, se unen y solidarizan con sus pares para defender sus fuentes de trabajo, trae a la memoria otro mayo, aquél de 1969 con el Cordobazo glorioso, el de la bronca en la calle y el parámetro de unidad obrero estudiantil; el de ese Agustín Tosco ejemplo obrero por excelencia, símbolo incuestionable de toda lucha obrera honesta, amplia y comprometida. Y hoy son otros los rostros jóvenes de los que luchamos, de los que estamos aprendiendo cómo enfrentar la explotación y la injusticia que se cierne sobre nuestras cabezas como una sentencia a muerte. Son ellos o nosotros. Son ellos, los que nos explotan o nosotros, sus explotados. Son ellos o nosotros. No hay medias tintas ni atajos. Cuánto antes comprendamos que ése es nuestro verdadero designio, antes habremos logrado que tanta sangre derramada en este país no haya sido en vano. Son ellos o nosotros y no es de ahora, sino de siempre, de toda la historia de la lucha de clases. Agustín y tantos compañeros que estuvieron a tu lado, de todos los palos e ideologías, en nombre de todos nosotros, gracias por haber marcado el camino, gracias por seguir siendo el espejo de lo mejor de nuestra clase. A todos ellos, gracias compañeros. A todos nosotros ¡A luchar codo a codo, cabeza con cabeza, espalda con espalda!

Amanda Cánepa.

18 / 03 / 2014