Partido Revolucionario de los Trabajadores
Por la Revolución Obrera, Latinoamericana y Socialista "El deber de todo revolucionario es hacer la revolución" (Ernesto Guevara)

Imprime esta página - Tamaño de texto + / - Editorial - Junio - Julio 2013

EDITORIAL

A nuestros caídos el 19 de Julio de 1976.

El 19 de Julio se conmemoran los 37 años de la caída en combate de Mario Roberto Santucho, Secretario General histórico del PRT y Comandante del ERP. Su caída, en tiempos de la dictadura del General Videla, genocida que muriera sentado en el inodoro de la historia y de su celda, Jefe del Ejército nombrado por María Estela Martínez de Perón el el 5 de julio de 1975, se produce durante la vigencia de los decretos peronistas que contemplaban, literalmente, el "aniquilamiento" de las "fuerzas subversivas".

El decreto 261, del 5 de febrero de 1975, firmado por Martínez de Perón, sostenía: "ARTICULO 1º.- El comando General del Ejército procederá a ejecutar las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de elementos subversivos que actúan en la provincia de TUCUMAN. ARTICULO 2º.- El Ministerio del Interior pondrá a disposición y bajo control operacional del Comando General del Ejército los efectivos y medios de la Policía Federal que le sean requeridos a través del Ministerio de Defensa, para su empleo en las operaciones a que se hace referencia en el Artículo 1º. ARTICULO 3º.- El Ministerio del Interior requerirá al Poder Ejecutivo de la provincia de TUCUMAN que proporcione y coloque bajo control operacional el personal y los medios policiales que le sean solicitados por el Ministerio de Defensa (Comando General del Ejército), para su empleo en las operaciones precitadas. ATICULO 4º.- El Ministerio de Defensa adoptará las medidas pertinentes a efecto de que los Comandos Generales de la Armada y la Fuerza Aérea presten a requerimiento del Comando General del Ejército el apoyo necesario de empleo de medios para las operaciones. ARTICULO 5º.- El Ministerio de Bienestar Social desarrollará, en coordinación con el Ministerio de Defensa (Comando General del Ejército), las operaciones de acción cívica que sean necesarias sobre la población afectada por las operaciones militares. ARTICULO 6º.- La Secretaria de Prensa y Difusión de la Presidencia de la Nación desarrollará a indicación del Ministerio de Defensa (Comando General del Ejército), las operaciones de acción sicológica concurrentes que le sean requeridas.". Más tarde, mientras la señora gozaba de licencia por enfermedad, Ítalo Argentino Luder, peronista en ejercicio de la presidencia, firmaría conjuntamente con Manuel Arauz Castex (Ministro de Defensa), Carlos Ruckauf (Ministro de Trabajo), Antonio Cafiero (Ministro de Economía), Carlos Emery (Ministro de Bienestar Social) y Ángel Robledo (Ministro del Interior) los decretos 2770, 2771 y 2772 que ampliarían el "aniquilamiento" a todo el territorio de la Nación. Muchos de estos decretos fueron secretos, pero desde ellos se facultaba en letra escrita lo que terminarían haciendo los genocidas de la dictadura iniciada por el general del inodoro, Videla, y sus secuaces, muchos de ellos juzgados y condenados por delitos de lesa humanidad.

Hacemos este recordatorio sumamente sintetizado con el fin de establecer un marco histórico político para la caída del compañero Santucho y el resto de los compañeros que luego engrosarían la larga lista de los 30.000 desaparecidos de este país, que cayeran bajo un marco "legal" pergeñado no sólo por militares, sino por civiles peronistas. Es nuestro deber no olvidar quiénes fueron los responsables directos de semejante genocidio llevado a cabo por los militares que apenas seis meses después tomarían el poder político ejerciendo un gobierno de facto que cumpliría hasta lo inimaginable aquellas facultades conferidas por peronistas civiles en el ejercicio del gobierno "democrático" de Isabel Martínez de Perón.

¿Cuál es la relación entre ese pasado y nuestro actual presente, más allá de los recordatorios que la memoria colectiva debe mantener en pie? En noviembre de 2007 la actual presidente expresó: "Queremos igualdad ante la ley y acción reparadora de la Justicia para las víctimas, para los familiares, para los sobrevivientes, y también para los que siendo miembros de esas Fuerzas Armadas no hayan tenido nada que ver, para que de una vez por todas se separe la paja del trigo", como parte de su discurso en el predio donde funcionó la ESMA. En junio de 2009, la jefa de Estado encabezó un acto en el Edificio Libertador donde sostuvo: "En un gesto de acercamiento concreto con las fuerzas, superando una historia difícil, tenemos que volver a estrechar nuestras manos y construir un camino común, a través de gestos y actitudes concretas". Para la época de los festejos del bicentenario, en mayo de 2010, ya Garré deliraba con que hubo "una excelente recepción del público, la gente instaló un clima de reconciliación pero no sobre la Obediencia Debida ni el Punto Final ni la amnistía, sino porque estas Fuerzas Armadas no tienen nada que ver con el terrorismo de Estado ". Fue también la presidente quien en marzo de este año instó a "que tengamos la fuerza suficiente para dejar de lado lo malo, lo feo, el odio. El odio nos convierte también en personas feas, en personas que tal vez sufran sin darse cuenta, no se puede vivir con odio" nada menos que en la inauguración como espacio de la "memoria" en el centro clandestino de detención de la Fuerza Aérea en Morón, la Mansión Seré… A los sobrevivientes y deudos de los desaparecidos les estaba diciendo que para ser "lindos" hay que PERDONAR, lo cual equivale a RECONCILIARSE…

Después de la dictadura, no ha habido presidente que no haya buscado la "reconciliación" de los integrantes del campo popular (de donde nacieron todos los revolucionarios y compañeros desaparecidos) con las fuerzas armadas. Fue un intento de Alfonsín, con la CONADEP encabezada por Ernesto Sábato, como si fuera un héroe popular, imagen construida sobre una montaña de desmemoria vomitiva olvidando su accionar en la dictadura cuando almorzó con el general del inodoro y al término de tan glorioso encuentro manifestó su impresión del presidente (de facto, obviamente): "El general Videla me dio una excelente impresión. Se trata de un hombre culto, modesto e inteligente. Me impresionó la amplitud de criterio y la cultura del presidente.". No es casual que fuera Sábato el primero en institucionalizar la Teoría de los Dos Demonios en su informe de la CONADEP. También las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, promovidas por Alfonsín y sus seguidores, apuntaron a cumplir el mismo propósito: dar por terminado el tema y reconciliarnos por decreto.

Fue un intento de Menem cuando dictó el Decreto 2741 del 29/12/90 con el cual indultó a los ex miembros de las juntas de comandantes condenados en el Juicio a las Juntas de 1985, Jorge Rafael Videla, Emilio Massera, Orlando Ramón Agosti, Roberto Viola, Armando Lambruschini y a los militares condenados en crímenes de lesa humanidad Ramón Camps y Ovidio Riccheri, a la vez que indultaba por Decreto 2742 a Mario Eduardo Firmenich, dirigente de Montoneros; por Decreto 2743 a Norma Bremilda Kennedy, peronista de la derecha procesada por malversación de fondos públicos; por Decreto 2744, a Duilio Antonio Rafael Brunello condenado a inhabilitación absoluta y perpetua por el delito de malversación de fondos públicos; por Decreto 2745/90 al ex-ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz procesado por participación en los delitos de lesa humanidad (secuestro y torturas) contra Federico y Miguel Ernesto Guthein y por Decreto 2746/90 al ex militar Guillermo Suárez Mason por delitos de lesa humanidad. La biblia y el calefón no eran casuales, sino el sostenimiento de la dichosa teoría de los dos demonios, instalada por la dictadura para justificar su accionar.

Fue un intento encubierto de De la Rúa cuando hacía la vista gorda ante la andanada de las Fuerzas Armadas que en conjunto con la Iglesia Católica pedían a gritos "reconciliación", a través de uno de sus voceros, el Jefe del Ejército, General Ricardo Brinzoni, quien en octubre de 2002 dijo: "Ningún actor, ningún promotor, ninguna víctima –y todos lo fuimos– de aquel luctuoso pasado tiene el derecho de arrogarse la propiedad exclusiva del sufrimiento, de la verdad absoluta, de la exculpación. Verdad que con justicia y con perdón sean bases de reconciliación definitiva. Sin olvidos ni recuerdos parciales. Sin minimizar la acción terrorista ni disimular la ilegítima represión. Sin depositar exclusivamente en quienes combatieron las responsabilidades de tanta desolación y tanta muerte. Quienes piensen con paradigmas del pasado vivirán y morirán atrapados por ese pasado. Miremos este presente diferente para construir un futuro sin prejuicios ni soberbias, sin revanchas ni repeticiones, sin otros intereses que una vida mejor para todos, sin exclusiones. El edificio de la Patria fue construido por hombres ilustres y decididos, con la mirada puesta en el horizonte y el esfuerzo incesante de los argentinos. No se hace Patria sentados, contemplando un espejo retrovisor.", en un acto realizado en Formosa en homenaje a los soldados muertos por el intento de copamiento del Regimiento de Monte 29 de Formosa, realizado por la organización Montoneros en 1975. Y era la esposa de De la Rúa, Inés Pertiné, proveniente de una patricia familia y nieta, hija y hermana de militares, la que ponía palabras a las ideas de su marido quien avalaba con el silencio: "Volver atrás con algo que ya está juzgado y establecido abre heridas y es doloroso. Me parece que hay que pensar en el futuro del país, en lo que hay que hacer de aquí para adelante y en tratar de sacar a flote al país", decía la primera dama al respecto de anular las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Y fue durante el gobierno de De la Rúa cuando la iglesia católica más insistió con la cantinela de la reconciliación. De la Rúa, como buen pusilánime que era, mantenía ominoso silencio, pero estaba tranquilo: otras bocas hablaban por él.

Así, ésta es una historia que parece no tener fin: todos los sucesivos gobiernos de la democracia burguesa han buscado con empecinamiento la dichosa reconciliación a través de decretos, hechos y dichos. Este gobierno, que no es una excepción a la regla, tal como hemos señalado antes, está yendo aún más lejos que sus antecesores. Para la ex ministra Garré ya era un hecho que la reconciliación se había conseguido en el Bicentenario… Una mentira con la que no sólo pretendían convencernos, sino autoconvencerse, leyendo recortadamente la realidad. LOS PUEBLOS NO PIERDEN SU MEMORIA NI SE RECONCILIAN CON LOS ASESINOS DE SUS HIJOS. Sin embargo, aparte de considerarnos "feos" a los que no nos reconciliamos con los genocidas de una buena vez, el actual gobierno pone en hechos, y sin decretos de necesidad y urgencia, la dichosa reconciliación, nombrando como Jefe del Ejército a César del Corazón de Jesús Milani, quien era un subteniente especializado en Inteligencia en el Batallón de Ingenieros de Construcción 141 de La Rioja, cuando fue destinado al "Operativo Independencia" en Tucumán, lugar donde se cumplió a rajatabla la orden de aniquilamiento de los elementos "subversivos" dada por María Estela Martínez de Perón y ampliada por Luder y comapañía.

NADIE puede ser tan ingenuo para pensar que un OFICIAL de inteligencia participante del "Operativo Independencia" se mantuvo al margen de la desaparición y tortura de cientos de detenidos en esa provincia. NADIE puede aceptar que ese señor desconocía el accionar del Ejército en Tucumán al mando del procesado por delitos de lesa humanidad, Domingo Bussi.

Según cuenta el ex conscripto y ex preso político Álvaro Illanes, su compañero del servicio militar, el soldado Alberto Agapito Ledo, DESAPARECIÓ en la noche del 17 de junio de 1976, siendo el asistente nada menos que de Milani. El soldado fue acusado de desertor, pero la realidad es que permanece desaparecido hasta hoy en que, como consecuencia de la denuncia de Illanes, recién su familia tiene algún dato de qué pasó con él. La Asociación de Ex Presos Políticos de La Rioja, con buen criterio y coherencia, está estudiando la posibilidad de solicitar no sólo que no se cierre la causa contra Milani, sino que se haga justicia por el compañero Ledo desaparecido. Sin embargo, esa causa había sido ocultada por el Ejército e iba rumbo al archivo a pedido del fiscal de Tucumán, Pablo Camuña, que pretendía sacar de circulación la causa por violación a los derechos humanos contra Milani. Como si fuera poco este pasado, ha trascendido que es el ideólogo del Proyecto X, algo muy previsible de un oficial de Inteligencia. ¿Por qué habremos de pensar que este gobierno pone de Jefe del Ejército a un sujeto semejante sólo porque su discurso sea acorde con lo que desea oír…? Estamos en todo nuestro derecho de pensar que lo ha elegido porque tiene un plan coherente con sus antecedentes y con los tiempos que se vienen de aumento de las protestas populares.

"Me acuerdo cuando quisieron montar una suerte de escandalete como que había una suerte de espionaje de la Gendarmería, Proyecto X, inexistente, se armó un lío. Ahora resulta que se enteran que nos están espiando desde el Norte y nadie dice nada. ¡Claro, es mucho más cool la CIA que un gendarme! Entonces pareciera que nadie dice nada..." dijo la presidente este último 9 de julio. Y fue aún más lejos: "Me corre frío por la espalda cuando fui el otro día a Bolivia y vi que un presidente hermano había sido detenido durante 13 horas como si fuera un ladrón; me corre frío por la espalda cuando nos enteramos que nos están espiando a todos a través de sus servicios de informaciones en Brasil". Pero el Proyecto X SÍ EXISTE, pese a su minimización del propio plan de espionaje interno mientras se le hiela la espalda si el "norte" espía a los gobiernos. Y tiene escasa memoria la señora al olvidar que la Ley Antiterrorista se aprobó a su pedido, pero especialmente porque el "norte" se lo había exigido. En el mismo discurso, calificó al Proyecto X de "inexistente" pero comparado con el espionaje que efectúa la CIA en el mundo y en nuestro país. En la lógica de su discurso, pareciera preferible y hasta deseable que nos espíen los gendarmes argentinos en lugar de agentes de los servicios secretos de EEUU. Como si el espionaje no fuera condenable, más allá de qué estado lo ejecuta. Hasta pareciera que pretende convencernos de que los espías yanquis y argentinos no defienden los mismos intereses o que no colaboraran entre ellos cada vez que lo necesitan en nuestra contra. La comparación buscaba restarle importancia al bananero Proyecto X, pero mientras a la señora le corre frío por la espalda por lo que le pasó a Evo Morales, a nosotros nos corrió un parecido frío cuando nos enteramos de que hasta los obreros de Kraft Terrabusi, los dirigentes políticos de la izquierda y cualquier bicho que caminara por Argentina diciendo que no es oficialista era (y sigue siendo) espiado por los gendarmes. Y ningún espionaje es "cool", sea el bananero que pergeñó Milani o el extranjero que pergeña EEUU. Todos son VIOLACIONES A NUESTROS DERECHOS.

El barniz de "derechos humanos" del gobierno se ha descascarado y desaparecido con el nombramiento del espía Milani, y más se parece a las decisiones de aquellos que sostenían en la dictadura "los argentinos somos derechos y humanos", que a la máscara nac y pop que tanto se esmeró en mantener desprolijamente y a fuerza de chequera… También llama poderosamente la atención que los "históricos" organismos de derechos humanos hayan mantenido vergonzoso silencio ante este nombramiento y que prominentes figuras, otrora estandartes de lucha, estén hoy más preocupadas por cómo quitarle poder y prestigio a la Corte Suprema, que en denunciar al jefe de un soldado desaparecido. Todo se cocina en bambalinas de pasillo, pero nadie tiene la coherencia moral y política como para hacerle frente a esta decisión y manifestar el más mínimo desacuerdo. Tal vez sea hora de que dejemos de esperar peras del olmo y nos hagamos cargo de que esos organismos han sido tan cooptados que ninguno de ellos pondrá la cara ya por ninguno de nosotros o por la violación actual de cualquier derecho humano.

Pero esto no es todo lo que descascara el barniz. Hay mucho más, también oculto y que sólo ronda los pasillos legislativos entre roscas, acuerdos espurios, oportunismos y agachadas varias. A pedido del diputado ruralista radical, ex Vicepresidente de la reaccionaria y fascista CRA (Confederaciones Rurales Argentinas, una de las organizaciones patronales que integran la Mesa de Enlace) y actual presidente de la no menos reaccionaria Sociedad Rural de Pilcomayo, el formoseño Ricardo Buryaile, en conjunto con el pejotista (ahora devenido en nacional y popular) Juan Carlos Díaz Roig (Secretario de Previsión y Seguridad Social del Partido Justicialista de Formosa presidido por Gildo Insfrán) se debatió en diputados un proyecto de ley para resarcir a los derechohabientes de los caídos del Ejército en ocasión del asalto al Regimiento de Infantería de Monte 29. Ambos diputados contaron, como principal operador, con el ex preso político y actual diputado oficialista Carlos Kunkel. Y a cambio de levantar las manos por este proyecto, se votó en diputados otro: el de pensión para los ex presos políticos, muchos de los cuales, a la salida de las cárceles, no pudieron insertarse nuevamente en sus trabajos y hoy están en la pobreza, enfermos y sin recursos. Una ley que los ampare y provea de una pensión es necesaria para cubrir todas esas necesidades no contempladas en todos estos años de "democracia". Algunos hasta han fallecido en la indigencia. Sin embargo, la "negociación" de una ley a cambio de la otra entraña una non santa "reconciliación", basada nada menos que en el reflote de la TEORÍA DE LOS DOS DEMONIOS. Pocas voces se han levantado en su contra, lamentablemente y, hasta el momento de escribir estas líneas, sólo la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y un pequeño puñado de ex presos políticos han denunciado la maniobra de ambos proyectos enlazados en los pasillos de las negociaciones espurias.

Hasta aquí, tanto el nombramiento de Milani con el silencio oficialista y cómplice de muchos, como el tratamiento de estos dos proyectos de ley, abonan a retrotraer la historia de lucha de este pueblo que durante más de tres décadas ha peleado por el esclarecimiento de los crímenes de lesa humanidad de la dictadura y el castigo a los culpables.

El regreso y resurrección de la teoría de los dos demonios son necesarios para la tan buscada "reconciliación nacional", palabras con las que se llenaron la boca desde Videla para adelante, sin excepciones, los militares, curas y políticos burgueses de todos los palos (véase que el primero de los proyectos descriptos es presentado por un diputado radical en conjunto con uno peronista). A tal punto llega este "clamor" burgués, que ahora que "tenemos" papa argentino, también se ha sumado su voz, dado que en los últimos días pidió "A los que están constituidos en autoridad, que busquen en el servicio su mejor aliado y trabajen infatigablemente por tejer lazos que afiancen la concordia, el diálogo, la reconciliación y el entendimiento entre todos".

El 19 de julio de 1976, caía Mario Roberto Santucho, símbolo por excelencia de la lucha por la toma del poder y la revolución socialista. Y este hombre con tantos otros compañeros y compañeras como él dieron la vida por un país justo, porque los trabajadores fuéramos los hacedores de nuestro destino. Han pasado 37 años desde la derrota del proletariado y de sus organizaciones revolucionarias. Por entonces, cuando caían todos y cada uno de los militantes de TODAS las organizaciones que lucharon por el socialismo, ya se buscaba ponernos de igual a igual con el poder burgués, intentando equiparar los crímenes de lesa humanidad cometidos por el estado burgués, con la justa lucha de los explotados y oprimidos de nuestra tierra.

En 37 años todo parece estar distinto, sin embargo las razones que llevaron a varias generaciones a la lucha hasta la muerte, no sólo se mantienen intactas, sino que se ven agravadas por los sucesivos gobiernos burgueses que han ido empeorando nuestra calidad de vida en todos los sentidos posibles e imaginables. Para sembrar soja transgénica, le arrancan las tierras y la vida a los pueblos originarios. Para hacer mejores negocios se privatizaron todos los servicios públicos: ahora son muchos más caros, poco accesibles, nadie los controla y se han convertido en trampas mortales, como los trenes. Para dar mayor rentabilidad a los propietarios de todo, se ajustaron los convenios colectivos de trabajo, se crearon las leyes de contratos basura, se legisló la ley más retrógrada de la historia del movimiento obrero para los accidentes de trabajo, se les aplica el impuesto a las ganancias a los salarios y se favorece el trabajo ilegal y esclavo. Para beneficiar a las grandes multinacionales se regalan montañas y ríos, petróleo y minerales, se da piedra libre a la minería a cielo abierto y se obtienen a cambio muertes y enfermedades de pueblos enteros. Para beneficiar a la oligarquía sojera se hacen pactos con Monsanto, expulsado de Europa y Canadá, para que venga a esta tierra a vender lo que otros ya han descartado porque mata. Para mantener al estado burgués, sus funcionarios corruptos y la cadena de cooptaciones se acaparan los fondos jubilatorios de los trabajadores y se hambrea a los jubilados. Para contener a los pobres se reparten planes de miseria y no se les da trabajo digno. Para sancionar a los luchadores sociales dictan leyes como la Ley Antiterrorista. Para controlar el descontento social se inventan proyectos de espionaje como el Proyecto X. Para aplacar las luchas se judicializa la protesta, se reprime y se mata, como a los Qom en Formosa. Para atontar a la juventud se le vende droga, paco o, en última instancia, se los sofoca con la aplicación del gatillo fácil. Para asfixiar a los trabajadores se pautan techos salariales, se cooptan burócratas traidores y se aplica la inflación como impuesto encubierto a los que menos tienen. Para paliar la crisis mundial que afecta al sistema nos aprietan la espalda, nos ahorcan la garganta con salarios indignos, con asistencialismo barato y con deudas externas que pagan puntillosamente. Para desmovilizar al pueblo tenemos mucha tele, mucha red social y todo lo que garantice que quedemos pegados a una silla. Para sostener el individualismo y el sálvese quien pueda tenemos la propaganda del miedo, rejas en las ventanas y psicosis colectiva con la inseguridad.

Todo es más desolador que cuando nuestros compañeros y compañeras soñaban y acariciaban con la punta de los dedos el socialismo que tuvieron tan cerca. A nuestros compañeros no los asesinaron por sus errores. A nuestros compañeros lo mataron por sus aciertos.

Creyeron que con sus desapariciones aplastarían la lucha de clases, desaparecerían a los rebeldes para siempre, se garantizarían la eterna gobernabilidad o por consenso o por represión como hace siempre la burguesía o dictarían por decreto el fin de las ideologías. Soñaron con el dominio eterno. Pero todo en la historia de la humanidad avanza y cambia. La lucha de clases nunca se detuvo pese al idealismo de la burguesía de haberla detenido. Aquí estamos, con más muertos, con más injusticias, pero dando pelea, como está pautada la verdadera historia. Y pelean los qom. Y pelean los trabajadores. Y pelean los familiares de los muertos en tragedias evitables en los transportes públicos. Y pelean las madres del paco. Y pelean en los barrios, en las provincias, en los pueblos recónditos del país. Aquí estamos, como querrían nuestros compañeros si estuvieran vivos. De pie, en las calles, en cada rincón, poco a poco recuperándonos de tanta pérdida, de tanta puñalada en las tripas o en la espalda.

No nos deben engañar con jefes de ejércitos de negras noches de desapariciones a sueldo. No nos deben asustar ni aunque nos espíen. No nos deben amedrentar ni aunque nos persigan con sus leyes y su justicia para ricos ni con sus gatillos siempre prestos para matarnos. No nos deben confundir ni con sus mentiras ni con su medios de comunicación ni con sus discursos. No nos deben engatusar ni con sus drogas de todo tipo ni con sus artimañas populistas ni con sus dádivas asistencialistas. No nos deben convencer con sus frasecitas en twiter, sus monadas y sus rebusques verbales. No nos deben espantar con sus chicanas, sus acusaciones y sus tergiversaciones de la realidad. No existe reconciliación posible entre ellos y nosotros, porque ellos siempre van por más a nuestra costa. No es posible reconciliarse con los dueños de la tierra, de las fábricas donde nos explotan, de las empresas que nos esquilman. No es posible reconciliarse con fórceps poniendo tropas en las villas, haciendo inteligencia hasta sobre su propia militancia y sobre el resto. Es una cuestión de clase, de lucha de clases, mal que les pese. Y tampoco es posible una reconciliación con los esbirros que le hacen el trabajo sucio a la clase dominante, como hicieron antes, hacen ahora y harán mañana. LOS PUEBLOS NO PIERDEN SU MEMORIA NI SE RECONCILIAN CON LOS ASESINOS DE SUS HIJOS. Y TODOS ellos MATAN de mil maneras imaginables. Todos matan. NOS matan.

El 19 de julio de 1976 caían en combate Mario Roberto Santucho, Domingo Menna, Benito Urteaga, Fernando Gertel, Ana María Lanzillotto y Liliana Delfino. Que sus muertes no sean en vano depende de nuestras ganas de pelear, de comprometernos, de organizarnos, de luchar, de unirnos y, sobretodo y excluyentemente, de vivir.

Mientras la burguesía piensa en elecciones, en listas y candidaturas, en tropas controlando, nuestra gente piensa en el pan que no llegará a su mesa… Entre ellos y nosotros en el medio está el poder y de nosotros depende que llegue el día en que lo cambiemos de manos, lo hagamos nuestro y elijamos nuestro propio destino. Estamos destinados a ser los enterradores de este sistema que nos explota y somete.

El sueño de todo revolucionario es hacer la Revolución. Y no hay muerte posible para ese sueño, porque hoy matan a uno y en el mismo momento estamos engendrando cientos, miles en cada uno de nuestros hijos. Los tiempos calendarios nos marcan la desaparición de Santucho, pero lo que jamás podrán marcar es su muerte para siempre, porque en cada uno de los que luchamos, Santucho vive. ¡Gloria a nuestro Secretario General! ¡Gloria a nuestro Comandante! ¡Gloria a los caídos de nuestro pueblo!

¡Viva la Revolución!

14 de julio de 2013