Partido Revolucionario de los Trabajadores
Por la Revolución Obrera, Latinoamericana y Socialista "El deber de todo revolucionario es hacer la revolución" (Ernesto Guevara)

Imprime esta página - Tamaño de texto + / - Editorial - Abril - Mayo 2013

EDITORIAL

Para los memoriosos de este país, el blanqueo de capitales ha sido una medida que nunca ha faltado en los sucesivos gobiernos no sólo de facto, sino también de la “democracia” BURGUESA. ¿Por qué comenzamos por aquí? Por dos razones: por un lado, porque se trata de una decisión política COMÚN a todos los gobiernos burgueses, esté quien esté en el poder y, por el otro, porque los propios supuestos opositores de hoy, cuando lo necesitaron, apelaron al blanqueo de capitales como una constante a la histórica y permanente fuga de capitales. Es decir, nada nuevo bajo el sol: ni la fuga ni el blanqueo, todas acciones previsibles de una burguesía que busca mantener su tasa de ganancia a cualquier costo y que dispone de un estado administrado por el gobierno de turno a su disposición para legitimar estas prácticas ante la “necesidad y urgencia” impuestas por las sucesivas crisis de la clase dominante. Veamos.

1 - En 1982, la dictadura militar de la mano de Domingo Felipe Cavallo realizó un blanqueo que favoreció la estatización de las deudas de las empresas privadas. Se blanquearon, así, 25.000 millones de dólares que seguimos pagando hasta el día de hoy.

2 - En 1987, bajo el gobierno del radical Raúl Alfonsín, se dictó la primera repatriación de capitales de un gobierno “democrático”. Ni el propio ministro de economía de la época, Juan Vital Sourrouille, estaba demasiado convencido de la medida que, como todos sabemos, no detuvo la inflación ni benefició a nuestra clase, sino a los grandes capitales y empresas internacionales.

3 - En 1992, bajo el gobierno del peronista -y hoy aliado del actual gobierno- Carlos Saúl Menem, nuevamente de la mano del nefasto Cavallo, se realizó un nuevo blanqueo de capitales con el cual se convocaba a traer al país “los ahorros de moneda extranjera y depositarlas por un mínimo de 180 días en el Banco de la Nación Argentina u otra entidad financiera que adhiera expresamente a destinar esos fondos a créditos para la actividad productiva”. Es que a tres años del gobierno de Menem había que repatriar capitales, especialmente para concretar la privatización de las empresas del estado adquiridas en gran parte con esos capitales que regresaban como legales luego de haber sido fugados ilegalmente acogiéndose al Plan Brady. Sería el hoy oficialista Horacio Verbitzky quien en su nota de la Revista Radar publicada por Página 12 (1) diría: “Por lo que se ve, las vísperas electorales siguen siendo el momento propicio para que los capitales más concentrados prosigan la educación presidencial que iniciaron con rigor y feliz resultado en 1989”. ¿Cuál es, entonces, la diferencia entre un blanqueo y otro y cuáles las enormes coincidencias entre los viejos blanqueos y el actual…? Si está pensando en las elecciones es correcto, aunque también ahora se suman la desesperación del gobierno ante una inflación creciente, un dólar paralelo en aumento, la crisis financiera internacional y los enormes negocios de la corrupción favorecidos por los actuales gobernantes.

4 - En 2009, bajo el primer gobierno de la actual presidente se realizó otro blanqueo no sólo de capitales, sino impositivo, que tampoco logró que grandes masas de capital ingresaran al país. La expectativa de entonces era que reingresaran 45.000 millones de dólares de los 150.000 millones fugados, pero sólo volvieron al país 4.700 millones de dólares, por lo cual el blanqueo fue un verdadero fracaso para el gobierno considerando que no llegó ni al 1% de los capitales fugados.

Explicaremos lo más llanamente posible de qué se trata la nada novedosa medida que pretende aprobar ahora el gobierno con el nuevo blanqueo: los capitales fugados ilegalmente del país -capitales en todo concepto tales como corrupción, trata, drogas, negocios no declarados, tráfico ilegal de armas, ganancias de grandes grupos económicos, etc.,- tienen ahora la posibilidad de ser regresados al país sin que nadie pregunte de dónde salieron ni cuántos impuestos deben por evasión impositiva. Los tenedores de dólares deberán pedirle al Banco Central los bonos CEDIN, el BCRA se quedará con los dólares, emitirá los bonos CEDIN y otro banco intermediará entre el comprador y el Banco Central a cambio de una comisión por ser el simple pasante de manos. En síntesis, buen negocio para los bancos que, sin arriesgar nada, cobrarán suculentas comisiones, por un lado y, por el otro, un ingreso de dólares a cambio de un NUEVO COMPROMISO DE PAGO A FUTURO, el año 2016, fecha en que se podrá exigir su pago nominal completo. En buen romance: una NUEVA DEUDA PARA TODOS NOSOTROS, dado que cuando llegue la hora de pagar, ya sabemos a quiénes exprimirán.

Por sólo poner un ejemplo, el blanqueo de Menem, aparte de beneficiar a los grupos económicos que compraron a precio vil las empresas del estado, también favoreció a sus parientes, amigos, socios y cómplices de negocios turbios, tales como Ibrahim Al Ibrahim, al banquero Gaith Pharaon y su asesor Khalil Hussein Dib, a su cuñada Amira Yoma, al traficante de armas Al Kassar y, entre otros, al narco empresario postal Alfredo Yabrán, sospechado de testaferro del propio Carlos Menem. Ahora, con el destape de las denuncias de corrupción y la aparición en la escena política de Lázaro Báez, la pseudo oposición no descansa en inferir a los gritos pelados que el blanqueo del gobierno es para beneficiar a su amigo y socio, junto con otros personajes que han acompañado por años a la familia presidencial y que han sido partícipes necesarios para su enriquecimiento patrimonial suculento. Es verdad, pero no será el único beneficiado, porque capitales en el exterior no declarados también los tienen muchos sindicalistas que hoy duermen con el gobierno, como Armando Cavalieri, por ejemplo. La actual pseudo oposición debería recordar que aquel instrumento creado por Raúl Alfonsín con su dichoso blanqueo, sirvió para que Gaith Pharaon se instalara en Argentina con su Banco de Crédito y Comercio (BCCI) que luego derivara en el BIRP (Banco Italiano y del Río de la Plata) para hacer suculentos negocios, entre ellos la construcción del Hotel Hyatt. El apoderado de ese negocio, Grimberg, fue quien recomendó a Javier González Fraga -que luego fuera el primer presidente del BCRA del gobierno de Carlos Menem y más actualmente compañero de fórmula de Ricardo Alfonsín hijo- como asesor económico-financiero de la inversión. El 5 de julio de 1991, agentes en cinco países entraron en oficinas del BCCI para clausurarlas. Unas semanas después de la confiscación, el Fiscal del Distrito de Manhattan acusaba al BCCI de doce cargos por fraude, lavado de dinero y latrocinio. Describió al BCCI como “el mayor fraude bancario en la historia financiera del mundo”. Es decir, los negocios iniciados con el blanqueo del Alfonsín, dejaban la puerta abierta a los posteriores negocios que haría Carlos Saúl Menem. ¿Con qué autoridad moral pueden rasgarse hoy las vestiduras los radicales? ¿Con qué autoridad moral pueden acusar a este gobierno de beneficiar a sus amigos los integrantes del PRO, si el propio Franco Macri era uno de los accionistas del Banco de Italia y Río de la Plata (BIRP) que estafaría al Banco Central de la República Argentina? Que el nuevo blanqueo de capitales beneficie a los amigos y socios del gobierno de turno o que favorezca el ingreso de capitales non santos y de sospechosa procedencia, como vemos, no es nada nuevo en la historia del país y ABSOLUTAMENTE NINGUNO de los hoy auto apodados opositores está en condiciones ni de escandalizarse ni de tirar la primera piedra, porque TODOS sin excepciones, han estado vinculados a la corrupción, los negocios turbios y el lavado de dinero.

Lo que deberá preocuparnos de esta medida del gobierno burgués es que cuando venzan los bonos que emitan a cambio de dólares frescos, seremos nosotros los que los pagaremos. Así como antes nos amarraron con la deuda externa y nos embaucaron con una deuda ilegítima y fraudulenta que hasta hoy seguimos “honrando”, mañana tendremos el futuro más hipotecado que hoy. Muchas gracias al gobierno nac y pop… Que Kicillof, Moreno y Marcó del Pont salgan a defender el proyecto del blanqueo con uñas y dientes, no es ninguna garantía de futuro bienestar, sino más bien, el presagio de lo que vendrá. En este contexto casi hasta es comprensible el papelón hecho por el Ministro de Economía Lorenzino, cuando dijo “me quiero ir”. Más de uno de nosotros se iría, pero de ellos…

En años electorales, tanto de un lado como del otro, recibimos una andanada de medidas gubernamentales y críticas pseudo opositoras a esas medidas que marean y confunden. La reforma judicial, con el falaz argumento de la “democratización” de la justicia, mantuvo en vilo a los medios por días y días en que nos bombardearon con sesudos debates legislativos donde se sacaron unos cuántos trapitos al sol. Pero la mayoría del gobierno en ambas cámaras logró su objetivo, aprobó los proyectos y rápidamente dos de ellos ya son ley: la ley 26.854 que limita las medidas cautelares contra el Estado y la ley 26.853 que crea tres nuevas cámaras de casación en los fueros Contencioso Administrativo, Civil y Comercial y del Trabajo y la Seguridad Social. Y como dice el refrán, hecha la ley, hecha la trampa, tenemos que ver cómo nos afectan y perjudican: elimina las medidas cautelares ante actos arbitrarios del Estado, amparándolo sin impedimento jurídico de ninguna especie para la aplicación de tarifazos, fallos laborales en su favor y en contra de los trabajadores o cualquier otra decisión estatal que perjudique algún interés popular. Como contracara, en el artículo 17º, habilita al Estado a presentar cautelares para garantizar la “Tutela urgente del interés público comprometido por la interrupción de los servicios públicos”. Este artículo es como todas las leyes: lo suficientemente ambiguo como para dejar la puerta abierta a la RESTRICCIÓN DEL DERECHO A HUELGA de los trabajadores de los servicios públicos, pese a que en esa ambigüedad haya una aclaración de que no se aplicará a los conflictos laborales, en realidad cualquier conflicto quedará sujeto al criterio del juez interviniente que tiene a su disposición INTERPRETAR la ley como le plazca, algo muy similar y complementario a la Ley Antiterrorista.

En cuanto a la creación de tres nuevas cámaras, al incorporar una instancia más para litigar, alarga los procesos judiciales y perjudica a los damnificados que no tengan recursos para seguir litigando. Esto vulnera no sólo los derechos de los jubilados que ya han iniciado miles de juicios contra la ANSES porque sus haberes son MENORES a lo que corresponde por ley, sino también a los trabajadores, particularmente en lo referente a los juicios por accidentes del trabajo contra las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART) dado que ante una nueva instancia y la carencia de recursos para seguir un juicio interminable se verán obligados a aceptar las ofertas irrisorias que propongan las ART en alguna conciliación intermedia. Como vemos, la “democratización” de la justicia no es tal y, una vez más, las leyes del estado burgués son pensadas para favorecer a los sectores del poder y perjudicar a las capas populares. Tanto es así, que la cacareada democratización que afectará al Consejo de la Magistratura prevé la elección “democrática” de jueces en listas sábanas de los partidos políticos, algo que ya sabemos favorecerá a que no sólo tengan chances los partidos burgueses, sino a que esos jueces representen, precisamente, los intereses de los candidatos que los acompañen en la sábana… Más de lo mismo, pero ahora legitimado por ley. Por último y de acuerdo con lo denunciado por los trabajadores judiciales que llevan realizados paros de varios días como protesta, la reforma judicial los afecta porque habilita la precarización laboral, abre la posibilidad de la aplicación del impuesto a las ganancias y la desaparición de algunas de sus conquistas históricas. En síntesis, en esencia todo el cuerpo de las nuevas leyes están absolutamente reñidas con los intereses nacionales y populares con que gusta disfrazarse el oficialismo.

Y para no irnos del tema judicial, no podemos dejar de mencionar que mientras se ventilaban los espurios negocios de Lázaro Báez con la familia presidencial y se apelaba a que “la justicia” (¿Qué justicia?) investigara las andanzas de Alí Babá y los Cuarenta Ladrones, la presidenta firmaba un decreto para la designación, en Comodoro Rivadavia, de Conjueces (jueces suplentes) que, en la práctica, se desempeñarán como jueces. Tres de los que actuarán en Río Gallegos están vinculados, nada casualmente, con Lázaro Báez… Uno de ellos desplaza a la jueza que había comenzado la investigación…

Por otro lado, en el juicio que se lleva adelante en Bahía Blanca, que investiga la relación de los responsables del Diario La Nueva Provincia con los crímenes de la dictadura, su director, Vicente Massot y su secretario de redacción Mario Gabrielli, contaron con la generosa colaboración del Juez Federal Santiago Ulpiano Martínez que rechazó el pedido de detención e indagatoria de ambos, pese a las marchas populares realizadas en esa Ciudad pidiendo no sólo justicia, sino que sean juzgados por partícipes en los crímenes de lesa humanidad. Cabe recordar que Massot fue asesor del gobernador bonaerense Carlos Ruckauf, cuando se generalizaron los apremios ilegales a personas detenidas por la policía provincial. Posteriormente fue secretario de Asuntos Militares del gobierno del hoy aliado oficialista Carlos Menem y tuvo que renunciar por hacer una apología pública de la tortura y es el actual director de la fascista revista Cabildo. Un hecho que describe a Massot y su madre (anterior directora del diario) es que el 24 de marzo de 1976 entraron al recinto de las rotativas del diario y con una bandera argentina en la mano increparon al maquinista Enrique Heinrich, al esterotipista Miguel Ángel Loyola y al armador Manuel Jorge Molina diciéndoles: “¿A qué no se animan a hacer una huelga ahora?”. Los tres trabajadores integraban el Sindicato Gráfico. El 30 de junio de 1976, Heinrich y Loyola fueron secuestrados por un grupo de tareas y sus cadáveres aparecieron un mes después a pocos kilómetros de la ciudad… Ése es Massot, el hombre que desde su diario sostiene que él está a disposición de la “justicia”. Y repetimos ¿Qué justicia?

Por último, nos queda el sobreseimiento por prescripción de la causa de la inefable María Julia Alzogaray quien, triunfante, salió de los pasillos del juzgado como si hubiera sido sobreseída por inocente. Siempre la justicia burguesa estuvo y está pensada para defender a los integrantes de su clase y ninguno de estos hechos deberían sorprendernos, dado que sólo reflejan su real y verdadera esencia. Báez, Massot, María Julia y tantos otros no se cansan de repetir ante las cámaras que también siempre están a su disposición, que se someten a “la justicia” porque saben que esa “justicia” no los alcanzará nunca pues está llena de vericuetos legales para zafar y salir airosos e impunes de todos sus delitos.

Y mientras el estado burgués aceita más y mejores leyes para garantizar sus ganancias, penalizar y judicializar a los que protestan, también aceita su aparato represivo. En estos dos últimos meses el pedido de perpetua a los seis trabajadores petroleros, torturados y acusados de un homicidio en una pueblada que los tuvo como protagonistas de la protesta; la feroz paliza que recibieron el hijo de Félix Díaz y su amigo Carlos Sosa propinada por las patotas sojeras amigas del gobernador Gildo Insfrán; la represión realizada en Famatina por la Policía Provincial de La Rioja, bajo órdenes de su gobernador Beder Herrera, hacia los manifestantes contra la megaminería, que dejara el saldo de quince heridos de balas de goma y cinco detenidos; la represión ordenada por el Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtbey, en una escuela de La Puntana contra la comunidad wichi que solicitaba la reincorporación de dos maestros despedidos, cuyo saldo fueron otros quince heridos de balas de goma dentro de una población humilde y pobre que parece no tener derechos como los qom de Formosa; la represión ordenada por su gobernador Daniel Peralta y ejecutada contra los trabajadores estatales de Santa Cruz que se manifestaban en contra de las paritarias pautadas por su gremio con los funcionarios estatales provinciales, que dejara veinticinco heridos de los cuales doce fueron a parar al hospital para ser asistidos y la represión no menos brutal que las anteriores, ejecutada bajo órdenes de Mauricio Macri contra médicos, enfermeras, trabajadores y pacientes psiquiátricos del Hospital Borda de Capital Federal, dejan a las claras que no importa el tinte político de los gobernantes: todos se igualan a la hora de reprimir, de defender los intereses de los poderosos, sean petroleros, sojeros, mineros, empresas constructoras o dueños de la tierra. Todos disponen, como hemos visto, no sólo de una justicia acorde a sus necesidades, sino de un aparato represivo ágil, sangriento y feroz para ser usado en contra de los más pobres y los trabajadores.

Dieron asco la hipocresía y caradurez con que se manejaron los representantes del PRO en la conferencia de prensa que ofrecieron después de la represión en el Borda cuando el impresentable de Montenegro sostuvo que la policía Metropolitana “se defendió” (sic). ¿Qué hacía la Metropolitana en el Borda? ¿Justo pasaban por ahí y fueron atacados por los pacientes, los trabajadores y los médicos? Lo único que falta es que pretendan que creamos que estaban ahí por casualidad y que sus pertrechos para la represión fueron una poco feliz coincidencia… También asquearon los legisladores oficialistas que se olvidaron demasiado a propósito de los acuerdos que pactaron con el macrismo entre gallos y medianoches en noviembre de 2012, cuando ambos grupos incluyeron al Hospital Borda entre las figuritas que intercambiaron como parte de lo “negociable”. En aquel momento, como con la ley de ART, el gobierno nacional y el PRO hicieron causa común, pero luego de la represión de Macri los oficialistas parecían los primeros defensores de los derechos humanos, dejando de lado que el acuerdo pasado le daba vía libre a Macri para hacer lo que hizo. ¿De qué se hacían los sorprendidos? Cómplices y mentirosos.

Las fuerzas represivas, intactas sus prácticas, en cada represión y en cada una de sus intervenciones desnudan el verdadero carácter de clase que las moviliza. Así, tampoco debería sorprender que la Policía Federal hubiera infiltrado en la Agencia Walsh a un agente de inteligencia para espiar a todas las organizaciones políticas y sociales que no apoyan al gobierno. No podemos creer que la Ministra Nilda Garré desconociera primero el Proyecto X, llevado a cabo por la Gendarmería, una fuerza a su mando, y luego la infiltración de Balbuena en la Agencia Walsh, porque si creemos que ella desconocía ambos hechos tenemos todo el derecho a sospechar que cada fuerza se maneja con una autonomía atemorizante y peligrosa que, en cualquier momento, puede repetir las mismas prácticas que en el pasado reciente de la dictadura militar. Aún recordamos que estos casos ni son los primeros ni los únicos, dado que en la Base Almirante Zar también se espiaba a dirigentes políticos y sociales. No alcanza con el pase a disponibilidad y las tibias condenas de seis meses a un año recibidas por los marinos, porque luego de aquel hecho apareció el Proyecto X con el cual se hace exactamente lo mismo y ahora este sujeto Balbuena repite el accionar. Nos preguntamos adónde va a parar toda esa mano de obra “desocupada” y casi tenemos la respuesta: a realizar lo mismo que hacían antes en el estado desde una empresa privada de vigilancia, de ésas que pululan hoy en día.

El estado burgués legisla, judicializa y espía trabajadores y pobres y, como si fuera poco, interviene en las negociaciones paritarias. Ni siquiera disimulan: Antonio Caló -Secretario General de la CGT oficialista-, Juan Belén y Francisco “Barba” Gutiérrez por la UOM, Armando Cavalieri (Comercio), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Andrés Rodríguez (UPCN), Víctor Santa María (SUTERH) y Sergio Palazzo de La Bancaria -alineado en la CGT opositora junto con Hugo Moyano- no le hicieron asco a pactar con el gobierno y las patronales un tope del 24% a las paritarias. Desclasados y por tanto traidores a sus bases, los aumentos que acordaron no sólo que no reflejan los índices inflacionarios, sino que los despega de una realidad acuciante: el descontento de los trabajadores y el mar de fondo que se está gestando en muchos establecimientos, especialmente fabriles. Estas paritarias traerán cola y esa cola no será otra que la mejor organización de los trabajadores que más temprano que tarde pujarán por sus derechos y pondrán a estos pseudo dirigentes en el lugar que se han ganado: el del enfrentamiento con sus propios pares. Feliz y sonriente, Cristina Fernández de Kirchner no dudó en sacarse la foto con los gordos y las patronales presentes que ni vale la pena nombrar. No entendemos tanta alegría, cuando la inflación ya se digirió nuestros aumentos y el impuesto a las ganancias volverá a caer sobre nuestros salarios como el buitre del estado que viene a rapiñar nuestros pobres ingresos.

Pero si para algunas cosas el estado burgués interviene, para otras se hace el desentendido. Las inundaciones de La Plata, con más muertos que la cincuentena declarada oficialmente y miles de damnificados, aún no han tenido una solución en ningún aspecto. Como en todo hecho trágico, las inundaciones develaron lo mejor y lo peor de este país. Lo mejor: la amplísima campaña de solidaridad gestada por la gente común que no buscó ningún rédito político ni beneficio personal. Lo peor: el uso de la solidaridad popular por parte de punteros oficialistas y miembros de La Cámpora quienes, poseedores de los mayores recursos del estado, aprovecharon tan nefasta coyuntura para hacer propaganda enlodando, si hubiera sido posible, aún más la situación, cuando deberían haber dado el ejemplo de humildad y solidaridad sin banderías políticas, algo que los hubiera engrandecido y hasta hubiera obtenido con mejores resultados el fin mezquino por el que actuaron. Se cargaron las tintas contra el intendente Bruera como si fuera el único responsable de la carencia de infraestructura de la Ciudad de La Plata para contener un fenómeno meteorológico que ya había sido previsto por especialistas. Son responsables también el actual gobernador de la Provincia, Daniel Scioli; el actual Ministro de Justicia, asador de la ESMA y ex intendente de La Plata, Julio Alak, quien se desempeñó en ese cargo durante ¡¡16 años!! y el propio gobierno nacional que antepone las internas que mantiene con Scioli, a las necesidades de la población platense. Lo cierto es que los inundados de La Plata pasaron de la promesa de recibir subsidios, a la oferta de créditos blandos; de la oferta de créditos a tasa baja, a la oferta de créditos plenos de condiciones que no pueden reunir ni los más pobres ni los trabajadores no legalizados. En síntesis, los únicos que podrán acceder a esos créditos serán los pequeños empresarios y comerciantes.

Tampoco se vieron los subsidios prometidos por Macri en la Ciudad de Buenos Aires luego de la correspondiente inundación en su distrito. Pero todo puede ser peor… Mauricio Macri, mientras DILAPIDA los fondos del estado porteño en vereditas, bicisendas y calles nuevas en el microcentro, a la vez que destroza la 9 de Julio para instalar las estaciones del Metrobus, recortó 10 millones de pesos de las partidas del Ministerio de Hacienda, otros 10 millones de Espacio Público y 40 millones del Programa Ciudadanía Porteña, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la ciudad y que subsidia a las personas en situación de pobreza o indigencia. No desvistió a un santo para vestir a otro, sino que desvistió a los pobres para vestir a los inundados. No encontramos epítetos, sin caer en la grosería, para calificar a este sujeto despreciable.

Y hablando de despreciables… Y si... Se murió Videla. Es algo que suele pasarles a los humanos. ¿Nos alegra? Podemos decir que no nos entristece. Hoy seguiremos en las calles, en nuestros lugares de trabajo, de estudio, como siempre, como todos los días y posiblemente nos cruzaremos con las personas que lo llevaron al poder, los que le dieron las armas, los que le dijeron que había que matar y torturar para salvar a la "Patria" que, en su jerga, quiere decir SU CLASE. Escucharemos relatos de sus crímenes e hipocresías, por mandato de los mismos que hoy siguen sosteniendo aparatos represivos y de inteligencia y recopilan datos para futuras masacres. Ellos están vivitos y coleando, son los mismos de siempre, son los burgueses y sus aliados circunstanciales de la pequeña burguesía, quienes nunca dejaron de explotarnos y de tratarnos como a idiotas con el cuento del “demócrata y el dictador”, tan sólo dos momentos en las necesidades jurídico-políticas de la burguesía. Se murió Videla. Y para siempre. Nosotros, los trabajadores, estamos siempre naciendo, organizándonos para matar al monstruo engendrador de monstruos: el capitalismo.

Y porque siempre estamos naciendo también festejamos nuestros múltiples renacimientos, porque tienen fechas que trascienden las muertes y masacres de los nuestros, porque pertenecemos a este pueblo que una y otra vez levanta su cabeza de entre las cenizas… y de esas cenizas renacemos… otra vez… El Partido Revolucionario de los Trabajadores cumple 48 años de nacido. ¡Vivan las luchas de los pueblos! ¡Vivan las organizaciones que nacen en su seno! ¡Viva el glorioso PRT y todos los compañeros, los muertos, los desaparecidos, los caídos en combate, los vivos y los sobrevivientes, los viejos y los jóvenes que son un nuevo canto a la esperanza! Porque así es como nacemos y renaceremos, una y otra vez y todas las veces que sean necesarias hasta la victoria final.

AVOMPLA, compañeros.

(1) http://www.pagina12.com.ar/1999/99-08/99-08-15/pag11.htm

18 de mayo de 2013.